Antes unirse en eterno matrimonio con Tracy, Dana Hanna tuvo una necesidad 2.0. Justo antes de dar el sí, interrumpió la ceremonia para conectarse con su celular y contarle a todos sus contactos de Twitter y Facebook qué era lo que estaba "haciendo ahora". Los invitados, claro, explotaron de la risa ante esta actitud inusual y el cura remató con un chiste. La pareja justifica el hecho de contar su boda virtualmente "minuto a minuto" debido a que no todos sus parientes y amigos habían podido asistir al evento.
La pregunta es: ¿es desubicado o estamos presenciando un cambio histórico en la forma de casarse? ¿Vos qué harías?
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