¿Qué pasaría si, al morir, tuvieras una semana para decidir con quién y cómo pasar la eternidad? ¿Y si esa decisión implicara elegir entre el gran amor de tu juventud y la persona con la que compartiste toda una vida? Esa es la premisa de Eternity, la nueva apuesta de Apple Original Films junto a A24, una comedia romántica de alto concepto que convierte el más allá en un espacio burocrático, brillante y profundamente humano.
Dirigida y coescrita por el irlandés David Freyne, la película propone una mirada lúdica y nostálgica sobre el amor, el tiempo y las decisiones que nos definen. En el centro de la historia está Joan (Elizabeth Olsen), una mujer que, tras morir, llega a un limbo conocido como “The Junction”, donde las almas disponen de siete días para elegir su destino eterno. Allí la esperan dos hombres: Larry (Miles Teller), su esposo durante 65 años, y Luke (Callum Turner), su primer amor, muerto en combate décadas atrás, que lleva 67 años aguardando su llegada.
La pregunta no es solo con quién quedarse, sino qué tipo de amor pesa más cuando el tiempo deja de existir.

Callum Turner y Elizabeth Olsen en Eternidad. - AppleTv+
Un triángulo amoroso en el lugar menos pensado
La idea de un triángulo amoroso en el más allá fue uno de los guiones más celebrados de la Black List de Hollywood en 2022. Escrito por Pat Cunnane —exredactor del presidente Barack Obama reconvertido en guionista—, el proyecto encontró rápidamente un director que supiera conjugar romanticismo clásico con imaginación desbordada.
David Freyne, reconocido por Dating Amber, entendió que la clave no estaba únicamente en la fantasía del concepto sino en la verdad emocional. Su intención fue clara desde el inicio: homenajear la era dorada de la comedia romántica —Lubitsch, Wilder, Sturges— pero con sensibilidad contemporánea.
En Eternity, el más allá no es etéreo ni solemne. Es un gigantesco centro de convenciones con estética brutalista de los años 60, mezcla de estación de tren, hotel mid-century y feria de turismo espiritual. Las almas llegan en trenes interminables y, en lugar de ángeles, son recibidas por “Afterlife Coordinators”: una combinación de agentes de viajes, burócratas y coaches existenciales. Cada recién llegado debe elegir entre múltiples “mundos eternos”: desde “Mountain World” hasta propuestas más extravagantes como “Man Free World” o “Surf World”. Una vez tomada la decisión, no hay vuelta atrás. La eternidad, acá, es un producto más.

Elizabeth Olsen interpreta a una mujer que debe elegir con cuál de sus maridos pasar la eternidad. - AppleTv+
Joan: entre la pasión idealizada y la intimidad construida
El corazón de la película late en Joan. Elizabeth Olsen —quien también productora ejecutiva del film y la rompe mal en este papel— interpreta a una mujer que debe evaluar su vida desde una perspectiva inédita: sin pasado ni futuro, solo una elección irreversible.
Con Larry compartió seis décadas de cotidianeidad: hijos, rutinas, discusiones y complicidad. Con Luke vivió la intensidad del primer amor, interrumpido por la guerra. La diferencia no es menor: uno representa lo real, con sus imperfecciones; el otro, lo que pudo haber sido.
Olsen describe el dilema como “una decisión sobre el amor fuera del marco del tiempo terrenal”. Joan no elige entre bueno y malo; el film evita maniqueísmos. Ambos hombres son auténticos, vulnerables, deseosos. Miles Teller interpreta a Larry como un hombre común, ligeramente neurótico pero profundamente devoto. No es un héroe romántico en el sentido clásico, sino un esposo que aprendió a amar en la constancia. Teller se inspiró en sus propios abuelos para retratar esa entrega silenciosa que solo el paso de los años consolida. Callum Turner, en cambio, encarna a Luke como un galán detenido en el tiempo: joven, carismático, atrapado en la versión idealizada de sí mismo. Murió en 1953, en la Guerra de Corea, y desde entonces trabaja como bartender en el Junction. No envejece, no evoluciona. Espera.

John Early y Da'Vine Joy Randolp en Eternidad. - AppleTv+
Un diseño visual entre lo artificial y lo nostálgico
Uno de los grandes logros de Eternity es su construcción estética. Freyne, con formación en diseño de producción, trabajó junto a la diseñadora Zazu Myers y el director de fotografía Ruairí O’Brien para crear un universo deliberadamente artificial.
El vestuario, a cargo del ganador del Oscar Angus Strathie (Moulin Rouge!), juega un papel central. Los personajes llegan vestidos como murieron, pero luego acceden a un “closet soñado” con prendas significativas de sus vidas. Joan atraviesa más de cinco décadas de moda en distintos flashbacks, reflejando su evolución emocional.
Un regreso ambicioso del rom-com
En una industria dominada por franquicias y thrillers, Eternity apuesta por el romanticismo a gran escala. Con estreno en cines y lanzamiento global en Apple TV el 13 de febrero de 2026, la película se posiciona como una de las propuestas más originales del año.
Más que una fantasía sobre la muerte, es una celebración sobre la vida y las decisiones que la construyen. En su universo brillante y absurdo, el más allá no es el final sino el último acto de libre albedrío. Y la eternidad, lejos de ser infinita, dura apenas una semana para elegir.
Sole Venesio Licenciada en Ciencias de la Comunicación (UBA) y periodista especialista en cultura. Escribo sobre series de televisión en OHLALÁ! desde 2010 y fui jefa de redacción en la revista, liderando y acompañando el lanzamiento del nuevo sitio. En 2024 emprendí mi propia aventura: me mudé a Canadá y desde ese momento trabajo como Social Media Strategist. Fan absoluta del mundo de las ficciones, los fandoms y las convenciones. ARMY.












