Buenas esclusas en Panamá

Por Redacción OHLALÁ!

26 de mayo de 2013, 03:00

Buenas esclusas en Panamá

Por Juan Demarco

Imprevistamente me quedé unos días en Panamá a partir de una escala de pocas horas. Pero tanto me impactó que no dudé en prolongar mi estada.

Resulta insoslayable asociar Panamá con el canal, pero la riqueza paisajística panameña, sus frondosa selvas, montañas, playas, tanto las de la ciudad como las de Bocas del Toro, pero especialmente su diversidad cultural hacen un destino turístico excepcional. Desde la impactante imagen del conglomerado de modernos rascacielos de la capital hasta la Ciudad Vieja, no se cansa uno de admirar lo que ve.

En la ciudad de Panamá, además de las playas que bordean el Pacífico, se destaca la Calzada de Amador, una península que se extiende desde la línea de costa creada sobre el relleno originado por la apertura del canal, en la que se pueden disfrutar modernos centros de esparcimiento.

Miraflores Lock, la primera de los tres juegos de esclusas, próxima a la ciudad de Panamá merece una visita. Junto con Gatún y Pedro Miguel a lo largo del canal permiten elevar y bajar 36 metros, gigantescos buques de casi 300 metros de eslora. Los barcos son elevados por la fuerza hidráulica a razón de 1 metro por minuto (sólo en Miraflores el desnivel es de 19 metros).

El tránsito de los contenedores que transportan los buques mayores -que no pueden pasar por el canal- a través de los 63 km del istmo se lleva a cabo entre los puertos de Colón, en el Caribe, y Panamá, en tren, que en poco más de una hora une ambas ciudades, acoplando a sus formaciones coches de pasajero.