Anoche sumé otra más a mi repertorio. Una de las típicas, de las más comunachas. Siento que no me queda mal, que ya es parte de mi estética corporal.
Como a muchas cosas en mi vida, creo que le voy a poner nombre. Es doble, son dos rayitas en el medio de mi brazo izquierdo.
Le doy la bienvenida en este post, a una nueva cicatriz de quemada con el horno. Aplausos. Clap clap clap…









