
Fin de semana con amigas. Como corresponde cada tanto. Nos vamos a una chacra que tienen los padres de Luz en Capilla del Señor hasta el domingo. Me bajo del tour a los yankis de MLD y si el termina a tiempo se cae el domingo a comer un asado pero otro día de guía turística no. Me llevo mi libro, mi música, protectores solares varios y la bikini por si llega a estar para tomar sol. A ver si puedo extender el color de las piernas (no su largo, claro).
Nota al pie, y una frivolidad absoluta pero me tiene preocupada:
ODIO LA TOTALIDAD DE LOS ZAPATOS QUE VI ESTA TEMPORADA!
Ayer me recorrí todos los negocios y no pude encontrar ni uno que me guste. Esas sandalias altas todas llenas de tiras y tachas que llegan hasta arriba del tobillo y sólo le quedan bien a Dolores Barreiro, esos tacos chupete y la boca de pescado adelante, cueros en verde loro, flecos… Además, la mayoría incomodísimos como para ir a trabajar. Dios mío, ¿en qué estaban pensando? No me pude probar ni un par y abriendo las cajas del año pasado lo único que rescaté son dos pares de plataformas de corcho demodé que estoy llevando a la agencia todos los días. ¿Soy yo o a alguien le pasa lo mismo? Quiero, por ejemplo, unas chatitas negras lisas sin moño, sin fleco, sin agujero adelante ni nada. ¿Es tanto pedir?
Y no hablemos de los precios.
Buen fin de semana para todos.









