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 • HISTORICO

3.650 zapatos




Para empezar este post, mentiría si les digo que de chiquita moría por usar los tacos de mi mamá para jugar. No tengo esa historia en mi vida para contarles que así empezaron las ganas de ser modelo y que hoy lo soy. De hecho, descubrí los zapatos con tacos de más grande, cuando tenía catorce años y ya estaba en edad de usarlos. Pero la verdad es que me intimidaban (quizás porque ya era muy alta) y no me gustaba usarlos para salir, pero sí para estar en mi casa. Todavía me acuerdo de cómo se reían mis hermanos al verme ir y venir haciendo equilibrio... El mundo de la moda me empezaba a interesar y yo tenía que practicar. A los pocos años empezó mi carrera de modelo profesional y el salto fue directo hacia la haute couture, es decir, a pararme sobre tacos mucho más altos que me incomodaban a más no poder, sumado al nerviosismo de tener que desfilar. Pero ese practicar en casa como un juego me salvó bastante la vida. A los dieciséis años me mudé a París y empecé a hacer un desfile tras otro.

Poco a poco el estrés de estar a varios centímetros del suelo se fue yendo, y realmente vi los frutos de tanto caminar cuando a esa edad fui seleccionada para abrir el desfile de Chanel junto a setenta modelos top de todos los tiempos, imaginen! Era mi primer "gran desfile gran" en Europa y nada más ni nada menos que de Chanel. Después vinieron Givenchy, Jean Paul Gaultier, Hermès, Nina Ricci... Y así, los tacos pasaron a ser tan cotidianos para mí como tomar agua.

Saqué cuentas y a lo largo de todos estos años de profesión me he puesto más de 3.650 zapatos! Y de todos los tipos, colores y texturas, pero especialmente altos.
En los últimos años son muchos los diseñadores top que cambiaron su lógica con respecto a los diseños de zapatos. Agregaron muchísima plataforma, a lo McQueen, con herrajes, cierres, corcho, charol, acrílico y taco aguja, entre otros tantos materiales. Zapatos que miden más de 15 centímetros, como los de Lanvin o Louboutin, y que son una obra de arte, pero que también generan respeto al saber que hay que ponérselos y salir a caminar por las eternas pasarelas, no porque lo sean, aunque en parte sí, sino porque los tacos y la concentración necesaria para no caer provocan esa sensación de eternidad.

Recuerdo hace unos años un desfile de Dior en New York. Era la primera vez que trabajaba para ellos y estaba muy emocionada, realmente feliz. Resulta que cuando llego al famoso fitting (la prueba de ropa), me cruzo con Galliano y conversamos un rato acerca de la ropa y otros detalles. Cuando entro al vestidor, no podía creer los zapatos que me esperaban! Me dio terror: cada uno tenía cuatro pelotas como parte de la plataforma. En el acto pensé que sería imposible poder caminar y al final terminaron siendo para otra modelo. Lamentablemente en el show más de tres modelos se cayeron en la pasarela porque no lograban encontrar el balance.

Otra anécdota divertida es sobre un desfile de Jean Paul Gaultier. Yo llevaba uno de los looks más importante: el de la novia. ¿Detalle? El velo del vestido pesaba más de 5 kilos y estaba sujetado desde la cabeza y llegaba hasta el piso, además tenía una pollera de plata de unos 8 kilos y, obviamente, tacos. Cuando ya habían desfilado todas las modelos y llegó el momento de cerrar el desfile con mi vestido, sentí que se me erizaba la piel y que no iba a llegar a destino. Al momento de salir a la pasarela pensaba todo el tiempo "Ok, va estar todo bien", sentía mucha adrenalina, la música súper fuerte, pero a la vez había un silencio profundo y yo iluminada sólo por un reflector. Desfilé hasta el final de la pasarela sin problemas, sólo me costó un poco darme la vuelta para volver, pero casi ni se notó y yo no podía creer que siguiera respirando! Cuando me fui alejando la gente empezó aplaudir y a levantarse de las butacas, momento que aproveché para salir corriendo al backstage y sacarme todo el peso de encima. Hoy miro para atrás y fue una de las experiencias más lindas si bien difíciles, pero como siempre Gaultier logró sorprenderme.

Entonces, si tengo que elegir, ¿qué busco hoy en un zapato? Para empezar, soy una enamorada de los zapatos como calculo que toda mujer lo es (mi marido sigue sin entender cómo es que me gustan tanto y sigo sumando pares, aunque en realidad creo que sólo los hombres que trabajan en la moda logran entendernos). Hay cientos de estilos que me encantan, sobre todo los que tienen un diseño especial y con tacos extremadamente altos porque mejoran la postura y le dan una mejor caída a lo que sea que tengamos puesto.
Pero, por sobre todas las cualidades, busco la comodidad. Y me divierte reconocer un buen zapato, no sólo por su diseño, por los materiales que lo compongan o por la marca, que muchas dan por hecho que son cómodos cuando no siempre es así. Depende mucho de la manera en la que calce el zapato en el pie de quien lo vaya a usar y de cómo esté cocido, es decir, en cómo esté armado. Y descubrí que hay tacos muy muy altos y súper cómodos, no voy a ninguna reunión de trabajo sin ellos, los uso en los backstage de los desfiles y especialmente en fiestas. Me encanta que los zapatos sean originales, por ende, sentirlos muy míos.
"Calavera no chilla"
Ahora sí, les hago un recorrido por mis zapatos favoritos...

Para el día, me encanta usar plataforma como las de Dior. Prada en su última colección de verano lanzó muchísimos colores y diseños, ideales para usar en eventos o fiestas en la playa.

Soy una amante de los zapatos de Christian Louboutin! Cómodos, sexys y siempre originales.

De Balenciaga adoro sus diseños únicos, irrepetibles.


Las botas con caña alta de Chanel son mi perdición y aún no encontré botas más sexy que estas.


Cuando opto por un look entre formal e informal, nada como mis ankle botas, de Miu Miu.

Y mis zapatos de Fendi son ideales para los casamientos: cómodos y súper chic.

Colgándome del post anterior, diría que ya tengo los zapatos IT para el próximo invierno:


Releo el post y pienso en mis hermanos cuando éramos chicos... ¿Qué me dirían hoy? Yo les contaría que todavía no me caí en la pasarela (toco madera!).
A ellos les dedico este post.
Mili

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