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 • HISTORICO

¿Belleza eterna?





El sábado vi Blanca Nieves y el Cazador y al pensar en este post me fijé si la película está en cartelera en Argentina, y así es. Me gustó mucho, la recomiendo. Me pareció inspiradora. Una linda y quizás más adulta versión de este cuento que me hace acordar mucho a cuando era chica. Siempre pensaba cómo era posible que Blanca Nieves entrara en la casa de los enanitos...

Ahora de grande (y al margen de que los enanos de esta versión no tienen casa, o no se la muestra), me quedé pensando en el papel tan protagonista que tiene la belleza física y asociada a la juventud. Es interesante, y hasta lógico, el motivo que da el guionista de por qué la madrastra quiere ser eternamente linda (no lo cuento por las que no la vieron aún), pero cruel al fin. Y también la contraposición de esa belleza perfecta (según el espejo mágico) que porta Blanca Nieves a pesar de estar a lo largo de casi toda la película muy descuidada, sucia y con harapos. Confieso que me impacientaba un poco su mirada algo afligida aunque se diría que es la princesa del amor y la dulzura por sobre todo.
Pienso entonces en esa obsesión, tan actual también, de ser estéticamente lindos, sin arrugas, piel tersa, bocas perfectas... Y en la tan arraigada creencia de que este es el camino hacia la conquista de una pareja, de un trabajo, de tantas cosas. ¿Y las otras bellezas de una persona? Creo que ahí está el secreto de las verdaderas ganancias (y no me refiero a lo económico, aunque también podría ser). Será que mi trabajo hace mucho foco en lo estético que desde hace unos años, para equilibrar mi vida, empecé a fijarme mucho en las otras bellezas que hacen a las personas, y en la necesidad de descubrir y explotar otras bellezas que llevo conmigo que, quizás, hoy no sean consideradas como bellezas por el común de la gente. Pero soy una convencida de que son precisamente las que potencian lo que muestro con mi cuerpo, al que no abandono, por supuesto.
Empecé a trabajar la sensibilidad, la creatividad, la alegría por sobre lo negativo que me pueda surgir. A templar las reacciones, meditar más, conocerme, saber cuáles son mis límites y mis posibilidades. A explotar el estilo, la personalidad, el humor, cultivar mis creencias, reírme más y con muchas ganas. Nada forzado, pero sí a pensar más en todo esto. Hace un tiempo leía una entrevista a una modelo nórdica. Ella decía que una de sus formas de mantener su belleza estética era reírse, porque además de que trabajan todos los músculos de su cara y esto tonifica la piel, la risa la relajaba y era más feliz. Me pareció una linda idea, y tan positiva como el gimnasio. Es un combo de todo.
De todas formas, me alegra saber que también hay una explosión de iniciativas y corrientes para cultivar más lo interior. Celebro estos caminos y el trabajo de quienes quieren que tengamos una vida interior más plena y consciente. Será que me gusta pensar, como dije hace poco en una entrevista que me hicieron, que la belleza exterior es reflejo del orden interior. Este es, a mi criterio, el camino más fiel hacia la verdadera belleza eterna.
PD: Les recuerdo que el miércoles hay concurso . Justamente en los libros que hay de premio se habla un poco de esto. ¡Éxitos!

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