Newsletter
Newsletter
 • HISTORICO

Carretera perdida en Rajastán

Por María Cristina Andreone




En lo alto de una meseta, a 1200 metros sobre el nivel del mar, Mount Abu es famosa porque a menos de 5 km cuenta con templos jainistas conocidos como Dilwara. Es un importante centro de peregrinaje y sus tallas esculpidas en mármol son, dicen, de las mejores de la India. No se puede sacar fotos del lugar, así que no hay más remedio que llegar allí para verlas.
El pueblo, como la mayoría de los de Rajastán, es pobre, sucio y caótico. En la plaza, una réplica de la Torre Eiffel aparece como una sardónica risa entre los escombros y la basura.
Como en muchos otros lugares de Asia, se estila ir a un mirador a observar la puesta de sol. Estuve en uno de ellos, junto con miles de turistas -indios, en su mayoría- que aguardaban ese instante. El programa no podía ser más pintoresco: gente vestida con ropas variadas y bonitas -en India, cada región tiene su vestimenta particular-, monos que robaban comida, caballos enjaezados que se alquilaban a los turistas... Todo teñido de la luz roja del sol que se ponía.
Ni bien atardeció, el desbande fue apoteótico: los jinetes que alquilaban caballos los lanzaron a todo galope, los rick-shaws corrían con su para tratar de hacer más viajes, las bicicletas y las motos buscaban lugar por donde pasar, los monos saltaban por todas partes... Esa noche grité muy fuerte mientras dormía.
Entre tanto, el conductor que nos llevaba a todas partes, que hasta ese momento había sido muy amable, se fue de juerga a la noche y volvió a la mañana siguiente un poco confianzudo y totalmente borracho. Así bajamos del monte Abu, con el precipicio a un lado y por la mano contraria a la que debíamos circular.
Muy estresada, le pedí que se detuviera y durmiera un rato. Por supuesto no quiso, entonces mi compañero y yo nos bajamos del auto, pensando que era mejor recibir a pie el sol del mediodía de Rajastán, en una ruta cualquiera, que perecer bajo un camión en el mismo lugar y a la misma hora.
Pensamos que si nos bajábamos, él iba finalmente a echarse a dormir la mona en el auto, en cuyo baúl estaban nuestras valijas. Pero no: decidió seguir y lo vimos pasar llevándose hasta nuestro cepillo de dientes.
Ante el hecho consumado nos dedicamos a tratar de llegar de alguna forma al siguiente pueblo. Después de largos conciliábulos entre hombres con turbante, bigotes enormes y una especie de chiripá blanco como pantalones, que demostraron verdadero interés en ayudarnos, nos hicieron entender -nadie hablaba inglés- que subiéramos al Jeep de un señor mayor que pasaba por allí transportando una especie de faquir.
Así lo hicimos y llegamos a un pequeño pueblo, donde este señor realmente amable se compadeció de nosotros y negoció con otro conductor nuestro traslado hasta la ciudad de Jodhpur, nuestro próximo destino.
Lo de que "negoció" no es un tema menor, porque aprovecharse de nosotros en una situación como ésa era realmente fácil, pero por suerte este señor indio que no quiso recibir absolutamente ninguna paga fue una verdadera tabla de salvación.

¡Compartilo!

SEGUIR LEYENDO

¿En dónde encontrar los mejores precios para comprar útiles escolares?

Clases 2024. ¿En dónde encontrar los mejores precios para comprar útiles escolares?


por Sole Venesio
Tapa de revista OHLALÁ! de abril con Gime Accardi

 RSS

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2022 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.