Newsletter
Newsletter
 • HISTORICO

Ciudad del Cabo

De punta a punta, lo mejor: la Montaña de la Mesa, el Jardín Botánico, el Waterfront, la costa y la Ruta del Vino




CIUDAD DEL CABO (El Mercurio, de Santiago).- Esta metrópolis africana, con aires europeos e influencia asiática, tiene varios rostros. Elegimos las rutas clave para descubrir la ciudad más antigua de Sudáfrica.
Ciudad del Cabo no sería lo mismo sin Table Mountain, famosa montaña que protege la ciudad desde el fondo y cuya cima plana dio origen al nombre: Montaña de la Mesa.
No sólo es un icono de la ciudad, sino una de las principales atracciones turísticas de Sudáfrica. Desde lo alto de la montaña, que se eleva sobre los 1000 metros, es posible capturar las mejores vistas de la península siempre y cuando la mesa no haya amanecido con su mantel, como se conoce al manto de nubes que suele cubrirla.
Párese en alguno de sus once miradores y contemple la geografía: Lion´s Head, montaña cuyo pico tiene forma de cabeza de león (con un poco de imaginación, claro); Signal Hill, otro monte desde donde obtendrá buenas vistas de la ciudad; los picos de Twelve Apostles que, mientras atardece, van tornándose púrpura; Robben Island, la isla donde Nelson Mandela estuvo preso por 20 años y que desde arriba se ve como una pequeña mancha en el océano; los barrios, los suburbios, la majestuosidad con que aquí se complementan la topografía y la civilización. ¿Cómo llegar hasta la cima? Una opción es el funicular (16 dólares de ida y vuelta) que, mientras sube, gira en 360° y permite una vista panorámica única.
También puede ascender en auto, caminando o -para deportistas avezados- escalando.
Justo sobre las laderas orientales de la montaña se sitúa el Jardín Botánico de Kirstenbosch, al que vale la pena destinarle al menos medio día. La Península del Cabo es considerada uno de los seis reinos florales del mundo y Kirstenbosch se dedica casi exclusivamente al cultivo de especies que sólo crecen en ese rincón del planeta.
Al caminar por sus senderos descubrirá todo tipo de rarezas florales, de colores y formas inverosímiles. Este es el escenario: montañas rocosas que en verano se visten de verde, flores rojas, fucsias, naranjas, azulinas, y uno encantándose con las 8500 especies de plantas.
Pero Ciudad del Cabo no puede darse por vista si no visita Cape Point, en el extremo sur de la península, donde está el famoso Cabo de Buena Esperanza. A 80 kilómetros de la ciudad, Cape Point es un enorme acantilado y desde su faro (al que se accede en funicular o a pie) se contempla el océano hasta el infinito.

Por el corazón

Para recorrer la península, nuestra recomendación es alquilar un auto (ojo que se maneja por la izquierda). Todo queda relativamente cerca, hay buenas autopistas y la señalización es clara.
Lo primero es visitar el City Bowl, el corazón de Ciudad del Cabo, su centro financiero, pequeño, caminable. Los edificios victorianos, georgianos y de estilo Cape Dutch se entremezclan con modernos rascacielos y obras a medio construir. Y es que la ciudad se prepara para ser sede del Mundial de Fútbol 2010 con la ampliación del aeropuerto, la construcción de un estadio nuevo, hoteles y un sistema de transporte público más eficiente que evite los embotellamientos que se producen en las horas pico.
Visitas obligadas en el City Bowl son Company Gardens, la catedral de St. George, el Parlamento y el castillo de Buena Esperanza.
Están también el Green Market Square, un entretenido mercado de artesanías; Long Street, cuyos palacios victorianos hoy albergan tiendas, restaurantes, bares y galerías (para muchos, el alma de la vida nocturna junto con Kloof Street), y St. George´s Mall, una calle peatonal con artistas callejeros, cafés y tienditas.
Bo Kaap, en las faldas de Signal Hill, al oeste de la ciudad, es el distrito malayo. La mayoría de sus habitantes son musulmanes devotos, descendientes de los antiguos esclavos que llegaron de Malasia y Java. Lo más distintivo del barrio son sus casas de techo plano, pegadas una al lado de la otra, pintadas en tonos llamativos. Por ley, las casas colindantes no pueden tener el mismo color, sin embargo el barrio no es lo alegre que son sus casas: no camina mucha gente por la calle, los autos estacionados son antiguos.
Totalmente diferente es Victoria & Alfred Waterfront, en lo que era el antiguo puerto de la ciudad. Este gran complejo comercial y de entretenimiento recibe principalmente a los turistas. Pero también están los sudafricanos jóvenes paseando con sus chicos, los escolares sacándose fotos mientras esperan el ferry a Robben Island, familias completas en la terraza de algún restaurante y agentes de turismo ofreciendo cuanto paseo hay.
Green Point, al oeste de la ciudad, es el suburbio de moda y donde se construye el estadio para el Mundial. En Waterkant, el sector más trendy y cosmopolita, y que alberga a la mayoría de la comunidad gay, se concentran hoteles boutique, restaurantes de moda, tiendas de diseño y exclusivos clubes nocturnos.
Ya sea que esté de turista o viaje por negocios, una excelente opción para alojarse cerca del centro, pero con una vista espectacular, es la ruta sobre la costa atlántica.
Más al Sur está Hout Bay, con su puerto pesquero lleno de vida, donde un par de tipos lanza pescados a las focas para que hagan su gracia mientras los turistas preparan sus cámaras, y niños con ataque de risa hacen la cola para tomar el ferry a Duiker Island, donde se puede ver una colonia de focas.

El vino de Napoleón

A sólo 20 minutos del centro de Ciudad del Cabo y a espaldas de Table Mountain, el suburbio del Valle de Constantia (con sus elegantes hoteles y lujosos spa, acogedores bed & breakfast y buenas villas, además de restaurantes, tiendas, canchas de golf y viñas) es un mundo aparte.
Sudáfrica cuenta con 15 rutas vitivinícolas y es el noveno productor de vino a nivel mundial. Y todo comenzó en el Valle de Constantia, donde hace más de tres siglos el holandés Simon Van der Stel creó Groot Constantia, empresa donde nació el legendario Vin de Constante, favorito de Napoleón.
Desde el Valle de Constantia los viñedos se fueron extendiendo hacia Stellenbosch, Frankschhoek y otras zonas de la provincia de Western Cape, donde se concentra la actividad vitivinícola del país. Pero la ruta de Constantia es la más accesible si está de visita en Ciudad del Cabo. Compuesto por ocho productores, el valle ofrece vinos de alta calidad gracias a la combinación de un clima mediterráneo, un terruño montañoso y un suelo rojizo y barroso, además de vientos marinos que atemperan un clima a veces duro.
Andrea Vergara E.

Datos útiles

Como llegar

  • A partir de abril, Malaysia Airlines vuela desde Buenos Aires. South African Airways, desde San Pablo. Tarifas desde US$ 1200.

Donde dormir

  • Cape Grace Hotel: un cinco estrellas de 121 habitaciones con excelentes vistas del Atlántico y Table Mountain. Dobles desde 498 dólares. www.capegrace.com
  • Protea Hotels: tiene 13 hoteles de distintas categorías en Ciudad del Cabo. Protea Hotel Sea Point tiene habitaciones dobles desde 112 dólares. www.proteahotels.com

Donde comer

  • Aubergine. Para probar una versión modernizada de la cocina clásica continental. Menú desde US$ 20. 39 Barnet Street, Gardens.
  • The Africa Café. Platos de tres de las culturas Xhosa, Zulu y Ndebele, además de preparaciones malayas. Menú desde 18 dólares. 108 Short Market Street; www.africacafe.co.za

En internet

¡Compartilo!

SEGUIR LEYENDO

Método Pathwork: ¿qué es y de qué se trata esta técnica de transformación personal?

Método Pathwork: ¿qué es y de qué se trata esta técnica de transformación personal?


por Euge Castagnino
Tapa para OHLALÁ! de junio con Stephie Demner

 RSS

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2022 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.