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 • HISTORICO

Cumplir con lo prometido




Me había prometido un sábado a solas y relajado (venía hace muchos sábados con trabajos y sociales con traslados) y creo que fue lo suficientemente relajado como para que me dé cuenta: "hace como un año que le prometí a mis hijas ordenar sus dibujos y guardárselos".
Esto es, comprarles carpetas o cajas, elegir dibujos dignos y archivarlos para que no se pierdan entre boletas, tickets, apuntes de escritos y demás papeles acumulados en la biblioteca.
Ni lo dudé. Estaba a punto de echarme a dormir una siesta, de probar hacerlo (hace tanto que no duermo siesta que no sé si podría dormirme tan fácil) pero aquella vieja promesa me pudo más. Odio tener ideas y no concretarlas. Odio verme contando "saben, voy a hacer tal o cual cosa" y después, la nada misma; como si la sola mención de esa "ocurrencia" bastara por sí sola. Naaah. Pero más allá de esta exigencia, había un deseo: guardar esas pequeñas "obras de arte" de hijas. Y que el día de mañana, si alguna de ellas quisiera verlas, verse, recordarlas, recordarse, o acaso si su madre necesitara hacerlo, tuvieran (tuviéramos) esa chance.
Además, lo saben: niñas (sobre todo la mayor) dedican muchas horas hogareñas a esa actividad. Sin habérnoslo propuesto, el dibujo y la pintura se convirtieron en la mejor excusa de encuentro.
Esos papeles no atesoran sólo un dibujo. Atesoran conversaciones, reflexiones menores y muchos "ah, qué hermoso", "hermoso, hija", "qué hermoso, mamá". Ah, sí, se deben estar empalagando de leerme, pero crean que encarnamos dichas expresiones con tal convencimiento, tan entregadas al hecho estético (algo que yo aprendí de ellas) que recordarlas el día de mañana valdrá la pena.
¿Yendo al grano? Compré 2 cajas. Iguales para evitarme escenita. Y me pasé 2 horas reloj seleccionado, discriminado dibujos "dignos" de meros mamarrachos (más que mamarrachos, borradores que no prosperaron).
Tengo algunas pilas y dibujos del jardín guardados en su placard, ya seguiré expandiendo el orden. En principio, ataqué el rincón más conflictivo de la biblioteca. E inauguré el hábito. El hábito de preguntarse (¿lo guardo o al tacho?) y no sólo preguntarse, sino también hacerlo.
Hijas todavía no saben nada, no pude contárselos todavía. En realidad, ahora prefiero que así sea. Porque si algo disfruto (al fin de cuentas esta tareita de sábado tiene que ver con mi goce, con mi goce maternal)... si algo disfruto son sus caras y sus expresiones, aún más exageradas que el "qué hermoso", cuando aterrizan el domingo por la noche y descubren la sorpresa.
-Ahhhhhhh
Hablando de "disfrute maternal", ¿qué últimos momentos o actividades identifican ustedes como tales?
Gatito haciendo macanas. Ah, y las 2 cajas

Gatito haciendo macanas. Ah, y las 2 cajas

Témperas

Témperas

Mariposa pintada con óleos pastel y nena, con lápices

Mariposa pintada con óleos pastel y nena, con lápices

Una casita

Una casita

PD: El sábado a la noche vi "Una cuestión de tiempo" (About time), de Richard Curtis. Muy buena comedia romántica-dramática. Se las recomiendo.
PD2: Como siempre, para contactarse por privado: inessainz@msn.com o por FB . ¡Buen arranque de semana!

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