Newsletter
Newsletter
 • HISTORICO

De Calgary a Vancouver Entre gigantes

Estas dos ciudades más las Rocallosas son ideales para los esquiadores, así como para turistas todo terreno




Calgary, Canadá.- Una al lado de la otra, gigantes y silenciosas, parecen mirarse y dialogar entre sí mediante un lenguaje de formas. Varios caminos las envuelven y atraviesan como queriendo internarse y descifrar el misterioso ritmo que las adormece. Es casi imposible no experimentar la sensación de ser un intruso a la hora de recorrerlas. Las Rocallosas, o Rockies , como las llaman los canadienses, ocupan gran parte de la provincia de Alberta, en el oeste de Canadá. Un viaje desde Calgary, en el sur de Alberta, hasta Vancouver, en la costa sur del Pacífico, permite atravesar el corazón de estas montañas. Ciudades, pintorescos pueblos y numerosas atracciones se concentran a lo largo del recorrido. El esquí y el snowboard dominan las actividades durante la época invernal, mientras que la primavera y el verano convocan a los amantes del trekking, las cabalgatas, el rafting, los campamentos, el canotaje y la pesca. En todo momento, las Rocallosas, con sus más de 2000 metros de altura, son las principales protagonistas. A sus pies, las poblaciones laten a un ritmo apacible, como si una serena melodía las arrullara.
Con una amplia sonrisa, los habitantes de Alberta afirman que su provincia recibe la mayor cantidad de horas de sol al año que en cualquier otra región de Canadá. Lo indiscutible es que las Rocallosas asoman en un escenario que se admira, independientemente del clima.

Punto de partida

Calgary, punto de partida del viaje, está aproximadamente a cuatro horas de vuelo desde Toronto. En esta gran urbe custodiada por las montañas se elevan altos edificios, que contrastan con las típicas casas bajas de madera. Aun hoy, la población conserva tradiciones que vienen de su pasado de pequeño pueblo del Oeste. Un recorrido por su historia indica que la ciudad nació como un fuerte en 1875, cuando la Policía Montada del Noroeste se estableció en la confluencia de los ríos Bow y Elbow. En aquel entonces, el lugar tenía muy pocos habitantes. No pasó mucho tiempo para que los famosos cowboys se integraran al paisaje.
El Parque Heritage, situado al sud-oeste de la ciudad, conserva edificaciones que muestran cómo se veía el lugar a principios de siglo. Calgary, también ofrece modernos sitios donde divertirse, como restaurantes, bares, pubs y shoppings, que caracterizan a Fourth Street y Uptown 17th Avenue, en la parte baja. Zoológicos con variada y abundante fauna; museos, incluyendo el paleontológico; cines, y teatros complementan la vida del lugar.
Pero la descripción no sería completa si no se nombrara a la famosa Calgary Stampede , uno de los acontecimientos que anualmente, en julio, hace vibrar a la ciudad por la inmensa adhesión popular que tiene. Y no es para menos, porque se trata de una de las exhibiciones más emocionantes de rodeo. También se organizan actividades paralelas, como desayunos en las carretas, bailes y distintos shows musicales. La fiesta dura diez días y se realiza al aire libre. Siguiendo el itinerario a Vancouver, se necesita tan sólo una hora de viaje en auto para llegar desde Calgary hasta Kananaskis. Muy cerca de esta población, asentada entre montañas, hay dos centros de esquí con una muy buena infraestructura para los deportistas: Nakiska y Fortress Mountain. Ambos lugares constituyen la mayor atracción en invierno. Pero, además, es posible hacer excursiones: entre éstas, recorrer los senderos montañosos en bicicleta o a caballo.

Naturaleza a pleno

Como si estuvieran clavados en el cielo pueden verse los picos de las montañas durante el trayecto hasta la ciudad de Banff, 130 kilómetros al oeste de Calgary. La roca escarpada gana altura en esta zona.
Sinuosas, las carreteras se abren paso entre la belleza de los bosques que cubren montañas y valles. Hasta se puede tener la suerte de detener la marcha en el camino para dejar paso a los renos, que abundan en el lugar. Ver un oso es algo más difícil, pero no imposible. Numerosas casitas de madera de color blanco o crema se apiñan una al lado de la otra y dan la impresión de que en cualquier momento el lápiz de algún inspirado dibujante se detendrá arrancándonos de un sueño. Finalmente llegamos a Banff, una pequeña población con aspecto alpino. El camino histórico, que cruza el corazón de esta ciudad, incluye, entre otras cosas, varios establecimientos públicos que reflejan el modo de vida de principios de siglo. La estación ferroviaria data de 1910 y su presencia permitió en poco tiempo la afluencia del turismo.
La avenida principal, que lleva el nombre del lugar, recorre toda la población y concluye en el puente que atraviesa el río Bow. Colmada de negocios, cafés, restaurantes y pubs, es la cita obligada para todos los vistitantes. Favorecida por la escasez de grandes edificios, a excepción del monumental hotel Banff Springs en las afueras, por donde se mire aparecen las espléndidas Rocallosas, con matices amarronados y grisáceos cuando cae la tarde.

Prohibido cerrar los ojos

El Parque Nacional Banff es el más antiguo y famoso de Canadá. A una hora y media al este de Calgary, tiene 6640 kilómetros cuadrados en donde se han establecido modernos centros de esquí, como Banff Mount Norquay, Sunshine Village y Lake Louise, con excelente nieve durante la temporada que se inicia en noviembre.
Rodeado por las montañas y de un verde esmeralda, el Lake Louise parece haber sido sacado de algún cuento. Sin embargo, el lago adquiere otra fisonomía durante la época en la que el frío esconde la tonalidad característica de sus aguas bajo una gruesa capa de nieve. Es entonces la hora de calzarse un par de patines o de subirse a un trineo arrastrado por perros siberianos. Como protegiendo al Louise se levanta una enorme pared de hielo, el glaciar Victoria, uno de los sitios más visitados y fotografiados.
Siguiendo viaje se llega a Jasper, otro de los más importantes parques nacionales canadienses. El trayecto recorre el Icefield Parkway, donde es posible ver glaciares, ríos, cascadas, lagos, vegetación y fauna alpina. Varios puntos de la ruta permiten tener una vista panorámica de todo el lugar.
La carretera cuenta con señalizaciones que indican dónde acampar o qué caminos tomar para adentrarse en la naturaleza.

El más alto de todos

En medio de las montañas, y a 289 kilómetros de Banff, está la ciudad de Jasper. Las calles céntricas del poblado están repletas de negocios, bares, restaurantes y todos los atractivos de una zona urbana.
Para quienes prefieren las salidas nocturnas, hay varios pubs y lugares para bailar.
Junto con la visita al área de esquí de Marmot Basin, el ascenso de 2285 metros en teleférico a Whistler Mountain es una de la excursiones de mayor concurrencia en este parque. Al llegar a la cumbre se puede observar el monte Robson, el pico más alto de la Rocallosas de Canadá, de 3954 metros.

Vancouver, por fin

Para llegar desde Jasper hasta Vancouver lo ideal es abordar el Via Rail Canada, un moderno tren que posee todas las comodidades de un hotel y transita por lugares casi inaccesibles para el hombre. Al avanzar entre precipicios, la pregunta de cómo se venció el desafío de extender las vías en medio de los cordones montañosos es insoslayable.
Durante las dieciocho horas que dura el trayecto, las Rocallosas desfilan ante las ventanillas y hasta parecen poder tocarse.
En todo momento, uno tiene la sensación de que la naturaleza le ha concedido unos pocos minutos de la protección de esas imponentes moles de piedra.
Silvina Vitale

¡Compartilo!

SEGUIR LEYENDO

¿En dónde encontrar los mejores precios para comprar útiles escolares?

Clases 2024. ¿En dónde encontrar los mejores precios para comprar útiles escolares?


por Sole Venesio

 RSS

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2022 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.