
Este último fin de semana fue una ensalada de emociones y semi-reflexiones diversas. No sé si la vida se da siempre así de "mezclada", o si ahora que me siento a procesar los hechos me está dando pereza hilarlos y darles un sentido integral, definido, concreto.
Fueron días en los que volví a sentir complejo lo que las más de las veces vivo como fácil y sencillo. En los que las limitaciones de terceros me dolieron y me sentí limitada para tolerarlos y comprenderlos. Días -ante todo- de hacerme preguntas de todo tipo; ni muy filosas ni muy profundas, sino más bien espontáneas y qué se yo cuánto... cualquier otro adjetivo que agregue será sólo para justificar que no soy como temo que me piensen.
"¿Por qué será que resolver las vacaciones de golpe se me torna un peso?"
"¿Cómo hacen ciertas parejas para soportar la tensión in-expresada durante tanto tiempo?" (soy y fui de levantarlo a marido a las 4 AM para resolver un asunto que había quedado desde el lunes en el tintero).
"¿Por qué algunos de los "nuevos abuelos" no se dan por aludidos y se hacen tan poco cargo de sus nietos? No vamos a responsabilizarnos de su crianza... pero, vamos, podrían pasar a buscarlos una vez a la semana; ¡o cada tanto!"
"¿Cómo puede ser que me reencuentre con amigas que elegí a los 8 años y siga teniendo tal afinidad filosófica y de intereses?"
"¿Por qué sigo comiendo salchichas, sintiendo que no es ni un poco sano?"
Bueno, tuve otros miles de pensamientos, pero digamos que si tuviera que hacer un top 5 de los más recurrentes, elegiría a los previos. Generalmente cualquiera de estos interrogantes funciona de hilo desde el cual tiiiiiiiiiiiro todo un escrito, pero hoy quería ser fiel a esta naturaleza en crudo, inquisitiva y deshilvanada que estoy sintiendo... y empezar la semana sin casi haber digerido lo vivido.
Díganme que no soy la única pavota emocionalmente desordenada y con fiaca de empezar la semana. ¿Se animan a confesarme alguna (nueva) pregunta que últimamente hayan tenido?
Ilustración: Rossana Baumeister
En esta nota:
De la mamá








