Newsletter
Newsletter
 • HISTORICO

Salir a comprar





Publicado por Silvio

De todas las actividades posibles, de esas gratas e ingratas que llenan nuestros días, una de las que menos me gusta es ir a comprar. Comprar cosas, en general. No es algo que disfrute, para nada. Es más, cuando tengo que hacerlo, lo tomo de una manera bien directa: tengo una necesidad, voy a resolverla. El objetivo claro, nada me separa de él. No me distraigo en el camino. Como si fuera a sacarme una muela al dentista.
Eso es en general, ya sea que tenga que comprar aceite en el supermercado o una tele. Obviamente, hay matices, y también obviamente, pasé más tiempo investigando sobre dónde comprar la tele o cuál comprar que investigando qué aceite comprar. Pero la dinámica es similar.
Silvia, digamos, tiene una dinámica diferente. Por un lado, porque para ella comprar no es una actividad con objetivo, principio y fin, si no que para ella cualquier actividad puede ser combinada o complementada con comprar o, sobre todo, mirar. Si estamos yendo al cine, se detiene a mirar las vidrieras. Si vamos en el auto, me pide que pasemos "5 minutitos" a ver si ya tienen el perfume que le gusta en tal lugar. Si estamos en un shopping yendo a comprar algo particular (un regalo, por ejemplo), se detiene en todas las vidrieras y entra a 2 de cada 3 negocios, sólo para ver. Esa es la primera diferencia.
La segunda sucede dentro del local. Silvia se prueba todo. De varios talles para saber si lo quiere justo, apretado u holgado. Y de varios colores, por las dudas. Y no tiene ninguna vergüenza en tener a la vendedora de aquí para allá trayendo cajas y cajas para simplemente decirle "gracias" y pasar al siguiente local.
Otra que hace seguido es dejar cosas "reservadas" en varios locales a la vez, donde supuestamente le guardan una prenda para ella por un día, y ella luego pasa a retirarla, a veces pasa a "re-reservarla" ("¿no me la guardás un día más?") y otras, directamente, deja pasar la oportunidad.
Silvia tiene la teoría de que es mejor comprarse una prenda "de calidad", según dice ella, que dos ó tres más "berretas", por lo que suele comprar su ropa en lugares relativamente "caretas" (tampoco la gran cosa, pero siempre un lugar con una marca reconocible), lo cual, dice, le simplifica su modalidad de volver locas a las vendedoras, el tema de las reservas, y otro de sus hábitos: volver al local a protestar porque "se me arruinó al primer lavado". Cuando le digo que jamás haría todo eso, me dice: "¡con lo que te cobran por un saquito de porquería!".
Si me toca presenciar este comportamiento, poco frecuentemente por suerte, espero en el sillón que normalmente ponen en esos locales para que los novios esperemos con cara de c*lo refunfuñando nuestra suerte. Me ha tocado compartir el sillón con otros novios en situación cliché que sufren las debilidades de sus mujeres... A veces pienso que en cualquier momento uno va a arrancar con un: "Hola, soy X, mi novia está comprando hace 1 hora, 5 minutos y 6 segundos", como si fuera un grupo de novios anónimos. Pero ahora ya aprendí: me voy a un bar, me tomo algo, leo, y nos encontramos más tarde.

¡Compartilo!

SEGUIR LEYENDO

¿En dónde encontrar los mejores precios para comprar útiles escolares?

Clases 2024. ¿En dónde encontrar los mejores precios para comprar útiles escolares?


por Sole Venesio

 RSS

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2022 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.