Newsletter
Newsletter
 • HISTORIAS

Creó una fanpage para rescatar animales y hoy lidera uno de los refugios más importantes de Buenos Aires: “Desde chica entendí que mi misión era ser su voz”

Macarena Medina viene de una familia de rescatistas y hoy es responsable de uno de los refugios de animales más importante de Buenos Aires


Dora (izquierda) y Valentina (derecha) están sanas y muy mimadas por su mamá humana. Foto: @somosamico

Dora (izquierda) y Valentina (derecha) están sanas y muy mimadas por su mamá humana. Foto: @somosamico



“Desde chica entendí que mi misión era ser su voz” nos cuenta Macarena Medina. Su amor por los animales no tiene límites, para conseguirles una vida mejor hizo de todo: desde subir a su auto un galgo después de una despedida de soltera hasta organizar un viaje de cinco mil kilómetros para un perro maltratado. Rescatar no es fácil, pero el sacrificio vale la pena
Macarena Medina junto a Valentina y Dorita, sus amigas de cuatro patas. Foto: @somosamico

Macarena Medina junto a Valentina y Dorita, sus amigas de cuatro patas. Foto: @somosamico

De rescatar animales con su familia a dirigir una red de voluntarios

Empatizar con los animales callejeros es algo que Macarena aprendió antes que a caminar. “Mi casa siempre fue un zoológico, mi papá levantaba animales en la calle y mi mamá era fanática de rescatar camadas completas de cachorros”, recuerda. Además de la gran danesa de la familia, ha llegado a tener cuatro perros y cuatro gatos al mismo tiempo. Los Medina se encargaban de cuidarlos y darles un hogar transitorio hasta que consiguieran uno definitivo.
El primer rescate que Macarena hizo por su cuenta fue durante una madrugada mientras caminaba por Recoleta. Un perro chiquito andaba solo por la calle, ella lo llamó y él se acercó para saludarla en dos patas, ese gesto alcanzó para que se lo llevara a su casa. “Al día siguiente lo vi a luz y estaba lleno de canas, pensé: ‘a este no lo ubico más’’, nos comenta. Sus miedos eran lógicos, no son muchos los que eligen adoptar a adultos mayores. Sin embargo, Vicente, nombre que eligieron para él, no tuvo que esperar para conseguir una familia. A las dos semanas, todos se encariñaron con él y decidieron quedárselo.
A Vicente le siguieron muchos otros rescatados. En las idas y venidas de Macarena a la veterinaria conoció a Dolores, otra socorrista de animales. Juntas fundaron Zaguates y gracias al apoyo que recibieron en las redes, el refugio creció a pasos agigantados. “Empezamos a generar mucho compromiso, la gente confía en nosotras porque siempre fuimos muy transparentes”, nos cuenta y agrega: “Armamos un círculo de ayuda muy copado, tenemos personas que aportan económicamente y otros que donan su tiempo. Sin ellos no podríamos hacer nada”.
Zaguates hace campañas de castración en barrios carenciados. Foto: @somosamico

Zaguates hace campañas de castración en barrios carenciados. Foto: @somosamico

Un trabajo de amor

“Cuando vamos a los barrios de emergencia vemos animales desnutridos, con sarna o amputados por el tren. En la camioneta nos llevamos 20 perros, pero hay otros que quedan ahí y esa imagen no te la sacas”, nos responde luego de preguntarle por los desafíos de ser rescatista. “Al principio fue muy duro, volvíamos llorando siempre. Hoy por hoy tenemos que ser fuertes porque si no lo hacemos nosotras no lo hace nadie”
“Al principio fue muy duro, volvíamos llorando siempre. Hoy por hoy tenemos que ser fuertes porque si no lo hacemos nosotras no lo hace nadie”
Además de buscar animales en zonas humildes, al teléfono de Macarena llegan cientos de alertas de animales en emergencia. Hubo un momento en que se hizo difícil balancear esos llamados con la vida personal y laboral, porque, nos aclara, “En Zaguates nadie ve un mango, todos tenemos otros trabajos”. La forma que encontró para solucionar esto fue dividir tareas entre varios voluntarios. También nos comenta que, aunque le partiera el alma, tuvo que aprender a decir que no cuando los recursos no alcanzan.
Rescatar no es fácil pero Macarena tiene en claro qué es lo que la motiva: “Es el cambio en su mirada. Ellos van por la calle sintiéndose invisibles, saben que nadie los va a tocar, nadie los va a salvar, van con la mirada perdida. Después de dos días en un tránsito te miran diferente. Es increíble cómo se transforman” y agrega “Nosotras somos el eslabón entre su pasado horroroso y un futuro brillante, tenemos las herramientas para darle un cierre a ese círculo de maltrato”.
“Nosotras somos el eslabón entre su pasado horroroso y un futuro brillante, tenemos las herramientas para darle un cierre a ese círculo de maltrato.”

Las Suricatas, dos perritas muy especiales

Valentina y Dorita son dos hermanas perrunas que se ganaron un lugar especial en el corazón de Macarena. A ambas las rescataron en pésimas condiciones y llenas de sarna. Dora tenía las rodillas dislocadas y mucho miedo de los humanos. Valentina estaba todavía peor, no podía mover las patas traseras y tenía cáncer de ganglio, de paladar y metástasis en la médula .
Macarena las llevó a su casa y se propuso cuidarlas lo mejor posible. Para ayudar a Valentina visitó ocho veterinarias diferentes, pero todos le advirtieron que la enfermedad era terminal. Pese al pronóstico Macarena no se rindió. La novena profesional que consultó les ofreció un tratamiento y al poco tiempo Valentina volvió a caminar como si nada hubiese pasado.
Cuando le preguntamos por qué no bajó los brazos nos dijo: “Ella comía con ganas, me movía la colita, me demostraba que quería vivir, ¿cómo iba a sentarme a esperar que se muera?” La historia de las suricatas (así es como se las conoce en Instagram) fue furor en las redes. “Me escribieron tres personas para contarme que le pusieron a sus hijas Valentina por ella”, nos cuenta Hoy ambas están sanas y forman parte de su familia. “Decidieron quedarse conmigo, no me dieron opción” dice Macarena entre risas.

No compres uno de raza, adoptá uno sin casa

Le preguntamos a Macarena qué mensaje gustaría compartir y nos respondió: “Nuestro objetivo es generar conciencia para que se deje de comprar animales de raza”, y agrega: “Nos parece súper importante que la gente entienda que adoptar es un acto heróico y necesario. Cambiarle la vida a un animal callejero es mucho más valorable que poner guita para tener uno de criadero.”

Cómo colaborar con Zaguates:

  1. 1

    Transitá. Entre que se rescata a un animal, se lo cura y se consigue un adoptante suelen pasar varios días. Animate a darle techo a un callejero y ver cómo cada día se pone más fuerte. Además, Zaguates cubre todos los gastos.
  2. 2

    Si tenés auto ayudá con los traslados. Llevá a un perro a su consulta veterinaria o a un gato a su nuevo hogar, los traslados son parte importante de los rescate.
  3. 3

    Se voluntario. Hay mil formas en las que podes dar una mano, preguntales a las chicas que seguro tienen una tarea para vos.
  4. 4

    Doná. Zaguates se sostiene gracias a la ayuda económica de la comunidad, sin las donaciones no se pueden cubrir los mil gastos que implica tener un refugio.
Podés comunicarte a través de sus cuentas de Instagram @zaguatesrefugio y @macuumedina.

Las más leídas

Te contamos cuáles son las notas con más vistas esta semana.

¡Compartilo!

En esta nota:

SEGUIR LEYENDO

Es bailarina, venció el cáncer y volvió a bailar gracias a una pierna robótica

Es bailarina, venció el cáncer y volvió a bailar gracias a una pierna robótica


por Laura Gambale
Es albina, sufrió bullying en el colegio y hoy lucha por crear conciencia

Es albina, sufrió bullying en el colegio y hoy lucha por crear conciencia


por Ángela Márquez
Tapa de revista OHLALÁ! de abril con Gime Accardi

 RSS

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2022 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.