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Alergia de primavera: ¿cómo prevenirlas?

Los ambientes mal ventilados impactan en un aumento de alergias, sobre todo causadas por ácaros de polvo y hongos. Recomendaciones de especialistas para que no nos afecten la calidad de vida.


Las alergias pueden implicar picazón nasal, estornudos y obstrucción nasal

Las alergias pueden implicar picazón nasal, estornudos y obstrucción nasal



La alergia es una respuesta exagerada del sistema de defensa del organismo, que malinterpreta sustancias, señales o situaciones como si fueran de riesgo y ejerce un ataque erróneo, mayor al necesario, que termina afectando al propio cuerpo. ¿Por qué se activa? ¿Cómo minimizar su impacto? ¿Por qué se multiplican en primavera?

En estaciones como primavera y otoño hay un aumento de las alergias causadas, por ejemplo, por ácaros de polvo y hongos.

Así lo explica la médica otorrinolaringóloga del Hospital Italiano de Buenos Aires Ana Laura Cajelli. Se centra en la rinitis alérgica, como una de las más frecuentes en esta temporada del año. “Es una respuesta inflamatoria nasal ante la exposición a ciertas partículas denominadas alérgenos, que pueden estar presentes todo el año -como los ácaros- o únicamente durante ciertas épocas -como el polen-.

La prevalencia estimada en la Argentina es de 20,5 por ciento, lo cual significa que aproximadamente 5,5 millones de personas en la padecerían. Suele asociarse con otras manifestaciones alérgicas como la dermatitis atópica, el asma y la alergia alimentaria”, nos informa.

Según cuenta, puede presentar picazón nasal, estornudos y obstrucción nasal. También aumento de la rinorrea (secreción acuosa o mucosa de los orificios nasales) y disminución del olfato (hiposmia).

Por lo tanto, tanto en primavera como en otoño se recomienda ventilar ambientes.

En otoño, con ambientes menos ventilados hay un aumento de las alergias de interiores causadas, por ejemplo, por ácaros de polvo y hongos.

En otoño, con ambientes menos ventilados hay un aumento de las alergias de interiores causadas, por ejemplo, por ácaros de polvo y hongos.

“Es importante consultar cuando se presenten los síntomas característicos. En la consulta, se realizará un examen físico e historia clínica detallada, que ayudarán a establecer el diagnóstico y realizar el tratamiento, evitando así el desarrollo de los síntomas”, menciona.

Agrega que, cuando los síntomas ya estén presentes y afecten la calidad de vida, será recomendable recibir medicación antialérgica para evitar la respuesta inflamatoria. “Habitualmente, es suficiente una dosis diaria y se puede asociar con tratamientos tópicos como spray nasal o gotas oftálmicas”, precisa.

Además, existen opciones de tratamiento con vacunas que permiten modificar la respuesta al polen en los pacientes sensibles a largo plazo. Se pueden administrar de forma subcutánea o sublingual, de manera de modular la respuesta inmune del paciente por períodos de 5 a 10 años en caso de presentar una respuesta favorable al tratamiento.

Adicionalmente, se recomienda evitar la exposición a irritantes como el humo del tabaco, ya que la inflamación producida exacerba los síntomas alérgicos durante la exposición al polen.

El médico oftalmólogo, jefe de trasplante de córnea en Clínica Nano, Germán Bianchi, nos acerca 10 consideraciones claves sobre la alergia ocular, otro tipo de alergia muy frecuente en esta época.

10 consideraciones claves sobre las alergias

  • 1. Si bien existen muchos disparadores de alergia ocular, se manifiesta con picazón, lagrimeo y enrojecimiento. Los tres aparecen casi siempre durante estos cuadros. Pueden ser en un solo ojo o en ambos, todo a la vez o en forma escalonada.

  • 2. La alergia puede expresarse solo en los ojos o, a veces, también en la piel periocular, con enrojecimiento de párpados y lesiones eccematosas, en donde se observan unas “costras” que se descaman. Esto se observa con frecuencia las “blefaro-conjuntivitis-atópicas” y son alergias de contacto, es decir, hubo contacto de la piel periocular o la conjuntiva con un cuerpo extraño. En ese caso, el sistema inmune lo reconoce como raro y, potencialmente, peligroso (aunque realmente no lo sea), generando el cuadro de alergia. Puede ser una crema facial, maquillaje o algún material de los anteojos.

  • 3. Si bien las alergias pueden comportarse como patologías crónicas o perennes, también hay brotes agudos llamados alergias estacionales, que se presentan en primavera (por polen) y en otoño (por ambientes mal ventilados).

  • 4. También se observa en el contexto de la rinoconjuntivitis, en los que hay estornudos, cae “agua” de la nariz y picazón de la garganta, además de las manifestaciones oculares. El inicio de esta clase de alergias, generalmente, se dispara por sustancias aéreas que ingresan en las fosas nasales y desde allí se inicia el proceso.

  • 5. Las sustancias que las desencadenan se denominan alérgenos y son muy diversas. A las mencionadas, se suman los conservantes de algunas gotas, pero también alimenticias y farmacológicas presentes en los medicamentos.

  • 6. Cualquier persona puede desarrollar alergia y a cualquier edad. Incluso, debido a algo que antes no la causaba, simplemente, porque el cuerpo se va sensibilizando a una sustancia, que tolera hasta cierto punto o cantidad de acumulación a partir de la cual se desarrollará. También es cierto que hay individuos con mayor predisposición a contraerlas y que al principio solo se trata de un único alérgeno, pero luego se expande a diversos productos.

  • 7. Generalmente, las alergias oculares son molestias, aunque no graves. Sin embargo, es muy diferente si esta afecta a niños, en donde hay una forma de expresión que puede atacar la córnea, además de la conjuntiva y la piel. Si ocurre allí, se puede alterar la visión. Por eso, no hay que menospreciarlas y, menos aún, durante la infancia.

  • 8. Su tratamiento no es muy complejo y, habitualmente, son cuadros autolimitados. En principio, si uno identifica a qué es alérgico, bastaría con evitar el contacto con esa sustancia y el problema estaría resuelto. Pero no solo es difícil su identificación, sino también hay alérgenos en todos lados. Los ácaros, por caso, están por todas partes, el polen tiene épocas en el año en donde es muy difícil evitarlo y las esporas de los hongos pueden dispersarse en el aire como si fueran fragmentos de algodón microscópico.

  • 9. Independientemente de la causa, el tratamiento se realiza con gotas antialérgicas y, a veces, con el agregado de antiinflamatorias. También ayuda la utilización de lágrimas artificiales, que lubriquen la superficie ocular y diluyan la cantidad de alérgenos.

  • 10. Si se tiene en cuenta que el coronavirus también puede presentarse con inflamación de la superficie ocular, con enrojecimiento y lagrimeo, aunque no haya picazón, es importante estar atento. Evaluar si solo son síntomas y signos oculares o, además, hay otras manifestaciones generales. Ante la duda, consultar con el médico oftalmólogo.

Amores

Cuatro notas para entrar en el mundo de las relaciones.

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