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Sexo: qué le pasa a nuestro cuerpo cuando dejamos de tener relaciones

Tanto en varones como en mujeres, la falta de sexo o de prácticas masturbatorias impactan en la salud física y emocional.


¿Qué le pasa al cuerpo cuando no tiene sexo?

¿Qué le pasa al cuerpo cuando no tiene sexo? - Créditos: Freepik



La sexualidad es una función que tenemos los seres humanos y nos acompaña desde que nacemos hasta que morimos. Nos atraviesa toda la vida y, su función más importante, es la de conectarnos con el placer, el goce, el disfrute y relacionarnos afectivamente con otras personas. Así de importante es, por eso es un tema que nos ocupa siempre.

El sexo propiamente dicho es la práctica de la sexualidad, ya sea de modo individual, con la autosatisfacción, o compartida. Cuando esto se produce con afectividad, de modo consentido, se genera una serie de modificaciones en nuestro organismo, que despiertan bienestar físico y emocional: la liberación de sustancias químicas, a nivel cerebral, mejoran la salud, tanto del aparato cardiovascular, del sistema inmunológico, como del deseo, de la respuesta emocional, etc.

 

 

En particular, durante el orgasmo, que es un estado ampliado de la consciencia, como si fuera un estado meditativo extremo, se produce una fuerte liberación de sustancias químicas, como las endorfinas, los endocannabinoides, la serotonina, la dopamina, que son todas sustancias químicas que producen un fuerte estado de bienestar que equilibra la salud de todos los sistemas.

Es decir, el ejercicio de la sexualidad de manera saludable y satisfactoria es una forma de mantener un estado de integridad psico emocional de salud que mejora todas las condiciones de nuestro organismo. Pero, ¿qué ocurre si uno no tiene conexión con la sexualidad, ya sea, por no tener relaciones sexuales ni proporcionarse placer autoinferido?

¿Qué sucede en la mujer cuando no tiene sexo?

“Las consecuencias de no tener relaciones sexuales se van a sentir en la salud en el largo plazo”, responde la ginecóloga y sexóloga Sandra Magirena, autora del libro Regreso a mí: vivir una menopausia consciente (El Ateneo). Y detalla problemas derivados de la ausencia de las sustancias químicas que se liberan durante el sexo y que mejoran la salud.

Las relaciones sexuales tienen un impacto positivo en la salud.

Las relaciones sexuales tienen un impacto positivo en la salud. - Créditos: Getty

  • Problemas de salud física y emocional:

    La experta cita, a modo de ejemplo, futuros problemas a nivel inmunológico, cardiológicos, mayor tendencia a enfermarse, pérdida del deseo, estados emocionales insatisfactorios, que muchas veces pueden llegar hasta la irritación o la depresión.

  • Pérdida de elasticidad y humectación de la vagina:

    Magirena detalla que, en particular, las mujeres -sobre todo después de la menopausia- debemos prestarle mucha atención al cuidado de la vagina, que va perdiendo humectación con el paso del tiempo.

    Esto depende de la cantidad de vasos sanguíneos que tenga y de la elasticidad de los tejidos, por lo tanto, la vagina se debe masajear después de la menopausia para mantener esa elasticidad y esa vascularización que hace que el tejido conectivo produzca colágeno y se mantenga humectada y lubricada.

    La falta de masaje y humectación va resecando la vagina; sumado a la falta de relaciones sexuales generará dolores en futuras relaciones sexuales. Por lo tanto, la vagina necesita ser estimulada.

    Si no se tienen relaciones sexuales es importante la masturbación y el uso de masajeadores intravaginales, que ayudan a mantener la elasticidad de las paredes vaginales y de la vulva; también, se recomiendan los humectantes, a base de ácido hialurónico o acuosos y, en ocasiones, las ginecólogas prescriben el uso de algunas cremas con estrógenos.

  • Problemas para alcanzar el orgasmo:

    La falta de relaciones sexuales o autoestimulación también puede impactar en el goce cuando lo retomemos. Tener sexo –como dijimos- está conectado tanto con nuestra parte física como psicológica, por eso es que retomar después de un tiempo puede costar: puede aparecer un miedo a entregarse a ese momento de intimidad y necesitar más tiempo para conectar, para que la vagina se lubrique lo suficiente y para alcanzar el clímax.

¿Qué sucede en el varón cuando no tiene sexo?

El sexólogo clínico Federico Ricci, especialista en disfunción sexual masculina, nos cuenta que, cuando un hombre no tiene relaciones sexuales durante un tiempo prolongado, se puede encontrar con algunos inconvenientes que comparte con la mujer y con otros propios. Detalla lo que se produce en los varones.

  • La duración del primer encuentro puede ser muy corta:

    En la clínica, a esta situación la llaman "eyaculación precoz, variante natural". Se le llama así porque precisamente el no haber estado con una pareja en tanto tiempo hace que la persona afronte la situación con mucha más ansiedad que la que tenía cuando lo hacía más seguido. Lo compara con cualquier reflejo, como practicar algún deporte o tocar algún instrumento, y cómo resulta volver después de un tiempo sin practicar ese deporte. En el hombre, en especial el hombre joven, esta ansiedad se manifiesta con una sensibilidad ansiosa que hace que el paciente eyacule antes.

  • El deseo se ve disminuido o incluso abolido:

    Menos relaciones sexuales, menos estímulo, menos fantasías, menos erecciones, menos deseo. Se pueden ordenar estos factores de muchas formas, pero a la larga convivirán. Cuando un hombre pasa períodos prolongados sin relaciones sexuales ni masturbación, su deseo se irá progresivamente apagando, hasta desaparecer. La libido se redirige a otras actividades por fuera del deseo sexual. Esta situación se agrava mientras más se prolonga.

  • La capacidad eréctil se puede ver afectada:

    Un estudio científico de 2008 descubrió que los hombres que reportaron tener relaciones sexuales más espaciadamente tenían el doble de probabilidades de desarrollar disfunción eréctil. Otro estudio de 2016 demostró que la abstinencia de eyaculación (ya sea por masturbación o en coito) también aumenta el riesgo de padecer cáncer de próstata.

  • El sistema inmunitario se debilita:

    Las personas que mantienen relaciones sexuales tienen niveles significativamente superiores de Inmunoglobulina A (IgA). La IgA es el principal anticuerpo localizado en el tubo digestivo y el aparato respiratorio. Una persona con menos IgA tendrá más riesgo de resfriarse y de tener virus estomacales.

El ejercicio de la sexualidad a lo largo de toda la vida de las personas permite que el cuerpo vibre y se mantenga en un estado activo, en conexión con el goce, el disfrute y el placer. Por lo tanto, privarnos de ese contacto con el placer que nos habilita la sexualidad nos puede deteriorar la salud, algo que tendrá diferentes manifestaciones según cada persona. Por eso, los médicos consultados enfatizan que el sexo es salud.

Expertos con consultados: Sandra Magirena, ginecóloga y sexóloga (IG: @consultoriomagirena) y Federico Ricci, sexólogo clínico, especialista en disfunción sexual masculina (@apolosexologia).

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