Newsletter
Newsletter
 • HISTORICO

El Castillo Rojo le da color a Gales

Inconfundible por sus jardines, la fortaleza de Powis es una de las más visitadas de Gran Bretaña




El castillo de Powis es uno de los más visitados de Gales y se cuenta entre los más populares de Gran Bretaña. Es un edificio imponente que se alza sobre una cima rocosa y está rodeado por jardines en terraza cuyo diseño data del siglo XVII.
La construcción fue realizada en piedra roja que se torna púrpura a la hora del crepúsculo; por esa razón, en Gales se lo conoce como el Castillo Rojo (Red Castle o en galés Y Castell Coch.
En sus orígenes fue una fortaleza; ya en el siglo XIII tenía casi el mismo aspecto exterior que en la actualidad, con excepción del parque.
En esa época, el señor feudal, Gruffud ap Gwenwynwyn perdió su condición de soberano y debió someterse al poder de Eduardo I, que lo nombró barón de la Pole (más tarde el nombre se transformó hasta ser Powis).

Todo cambió

En el siglo XVI, el fuerte pasó a sir Edward Herbert, hijo del Earl of Pembroke.
Las dos torres que habían servido de defensa se convirtieron con el tiempo en elementos casi decorativos, aunque a uno de los cuartos de ese sector se le dio la función de baño; el confort moderno llegó a Powis muy lentamente.
Lo que fue la prisión del castillo hoy es la bodega. La entrada principal es en la actualidad la del Oeste. El visitante es recibido por una hermosa estatua barroca de plomo, de Andrew Carpenter, que representa la Fama .
El arquitecto al que se debe gran parte de la restauración de Powis hacia fines del siglo XVII es William Winde, que también trabajó en la residencia londinense de los marqueses de Powis.
Winde diseñó la majestuosa escalera que constituye uno de los tesoros del castillo. El techo de la planta baja es una pintura que copia El triunfo de Venecia , de Veronese, y fue realizado por Verrio.
A la izquierda de la escalera está el salón comedor donde abundan los cuadros de Romney y Reynolds y se conservan en excelente estado los ricos estucos isabelinos del techo.
En el primer piso se halla la Gran Galería, con piso de roble y abundancia de estucos.
Ese espacio fue concebido, como en la mayoría de las residencias señoriales de Gales, para que durante los largos períodos de mal tiempo se pudiera caminar al abrigo y los niños pudieran continuar con sus juegos.
Hay espléndidas mesas doradas en las que se lucen varias esculturas, entre las que se destacan dos que representan animales (un gato y una serpiente).
Edward Clive, hijo del célebre Clive de la India, fue uno de los personajes más importantes que pasó por Powis y, en verdad, uno de sus dueños, ya que Edward se casó con una de las herederas de Powis.
Cuando se le concedió el título de Earl of Powis, gastó gran parte de su fortuna en el arreglo de la mansión, a la que alhajó brillantemente. Los muebles que Clive compró y los que formaban parte de la colección traída de la India por su padre han hecho del castillo una meca de los conocedores.

Un destino de expertos

En cierta oportunidad, Peter Sager, autor de una estupenda guía de Gales, visitó la propiedad y le preguntó al último de los Earls of Powis cuántas habitaciones tenía el castillo.
El noble le contestó que más de cien. Sager le comentó que quizás eran demasiadas para una sola persona (lord Powis era soltero) y le sugirió que se mudara. El aristócrata le respondió: "¿Adónde? Necesito todos esos cuartos para los muebles. ¡No hay dónde ponerlos!" Una de las joyas del mobiliario es la cama monumental del dormitorio principal (de 1668). Tiene una balaustrada dorada que hace del lecho una especie de altar o de escenario teatral y que recuerda las habitaciones de los Borbones en el palacio de Versalles. Se supone que en alguna oportunidad Carlos II durmió allí.
La Sala de Baile permite apreciar la colección de pintura que Clive trajo de la India, pero el objeto más extraordinario de ese espacio es el Cuarto de la Tienda, donde se ha reconstruido parte de la Tienda de Tipu Sahib.
Quienes estén interesados en el arte de Gran Bretaña encontrarán en el Salón de Roble un magnífico retrato del Primer Earl of Powis hecho por Gainsborough, además de una vista de Verona, pintada por Bellotto.

El barroco impone su estilo

Muchos de los que llegan a Powis están interesados sobre todo en los jardines que recuerdan los de las villas italianas por su disposición en distintos niveles.
Son uno de los ejemplos más hermosos del diseño de paisajes de estilo barroco en Gran Bretaña. Los botánicos se asombran de ver la variedad de árboles que ha crecido en ese clima más bien inhóspito.
Hay gigantescos ejemplares de tejos que alternan con hermosas esculturas del flamenco John van Nost. En una residencia como ésa no podía faltar en el siglo XVII una Orangerie, en este caso diseñada por Bodley.
Si se tiene la suerte de llegar a Powis un día de sol, la visita del castillo y de sus jardines y parque puede llevar medio día. También merece un paseo el valle que se encuentra al pie de la colina de Powis.

Símbolo de la Edad Media

Entre las reliquias de la Edad Media en Gales, el castillo de Powis ocupa un lugar muy especial. Fue la sede de los príncipes de Upper Powys en las terribles guerras del siglo XIII. En esa época, los señores feudales de Powys se habían aliado con los ingleses y fueron castigados por el poderoso Llywelyn, llamado El Ultimo, que destruyó en 1275 el edificio erigido en el lugar donde hoy se levanta el actual castillo.
Hacia fines del siglo XIII, el príncipe local Gruffud ap Gwenwynwyn fue nombrado barón por el monarca Eduardo I. De modo que la construcción resume para los galeses triunfos, derrotas y aspiraciones de todas las épocas. El hecho de que Powis sea una de las poquísimas fortalezas de los tiempos medievales que no se encuentre en un estado de decadencia hace que sea muy visitada no sólo por los turistas, sino también por los alumnos de los colegios que reciben en sus imponentes torres y salones lecciones de la historia local in situ, así como de la arquitectura de los distintos períodos. Por otra parte, en los magníficos jardines también se dan clases a paisajistas.
Hugo Beccacece

¡Compartilo!

SEGUIR LEYENDO

Método Pathwork: ¿qué es y de qué se trata esta técnica de transformación personal?

Método Pathwork: ¿qué es y de qué se trata esta técnica de transformación personal?


por Euge Castagnino
Tapa para OHLALÁ! de junio con Stephie Demner

 RSS

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2022 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.