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 • HISTORICO

La movida neoyorquina gana más espacios

Los nuevos barrios de moda de la Gran Manzana son Meat Packing District y Nolita, en Manhattan, y Dumbo, en Brooklyn. En ellos se instalaron jóvenes y artistas, se abrieron restaurantes, tiendas y galerías




NUEVA YORK (El Mercurio, de Santiago).- Un moreno en bicicleta se detiene frente a la elegantísima vitrina del diseñador Alexander McQueen. El, bastante atractivo, bien podría ser parte del grupo de modelos de la gigantografía que adorna la vidriera. Una chica lo mira y se le acerca, evidentemente emocionada. En menos de dos segundos, ella saca su cámara digital y pide que le saquen una foto con el individuo. El, con cara de soy un ser normal, no entiendo por qué tanto alboroto, accede a posar sonriente, le da un beso en la mejilla y sigue pedaleando sin rumbo definido.
La chica, todavía en trance, explica que el que se acaba de ir es Maxwell, un cantante de soul que vende miles de copias de sus reediciones de éxitos de los años 70 y 80, que es un artista fantástico y que es su ídolo.
Escenas como ésta ocurren a diario en el Meat Packing District (entre Greenwich Village y Chelsea, junto al río Hudson), hoy el barrio con más onda y estilo de toda Nueva York. Claro que para darse cuenta de esto hay que darle una segunda y hasta una tercera vista a sus escasas cuadras. Es que su aspecto netamente industrial, los frigoríficos desde donde se distribuye la carne al resto de la ciudad y que le dan el nombre a la zona no hablan, precisamente, del último grito de la moda.
Hasta hace algunos años sólo había bodegas para almacenar la carne que llegaba al puerto y unos pocos antros destinados a los trabajadores del rubro. Hoy, el movimiento de los frigoríficos todavía es visible, pero la mayoría de ellos ha sido vendida para proyectos inmobiliarios, restaurantes, galerías de arte o tiendas de ropa, en una fiebre que se disparó -dice el mito- cuando Samantha, el personaje más díscolo de la serie Sex and the City, decidió mudarse al Meat Packing para estar donde las papas queman.
Todo se desarrolla entre las calles 12 y 14, y las avenidas Novena y Décima. Allí, entre los cargadores y choferes de los camiones frigoríficos, es posible encontrar a elegantes mujeres de taco aguja, cartera Prada y la correspondiente cirugía rejuvenecedora.
De día, se pasean frente a las refinadas tiendas de la diseñadora Stella McCartney y del mentado McQueen (ambos en la 14), se prueban la ropa y los accesorios alternativos en Jeffrey (en el 449 W de la misma calle) y Destination (32-36 Little West 12 St.), y planean la remodelación de sus casas con el decorador Lars Bolander (72 Gansevoort St.).
De noche, hacer fila en la puerta de los restaurantes y clubs top es una forma de mostrarse en la ciudad, pero es mejor reservar. Una excelente alternativa para tomar una copa de vino y probar alguna especialidad francesa es el Pastis (9 de la Novena Avenida, tel. 212/929 4844). A eso de las 21 el área de la barra no da abasto, y por el comedor la situación es similar.
Algo más concurrido es el vecino Spice Market (403 W, calle 13; tel 212/675 2322), donde si uno tiene suerte puede encontrarse con Tom Cruise o Will Smith cenando en la mesa de al lado. El ambiente está dado por una luz tenue color ámbar y música chill out de fondo.
Donde no todos entran, pero claramente quieren estar, es en SoHo House, un club privado que abrió hace un año, sucursal del club del mismo nombre que hay en Londres y que tiene 600 personas en lista de espera para ser socios. Todos ellos anhelan acceder a un edificio que por fuera parece desarmarse y por dentro tiene un notable bar con una enorme cava climatizada, restaurante, piscina, biblioteca, spa con cremas elaboradas especialmente para sus usuarios y una sala de cine para funciones privadas.

Como el elefante

El nombre de este barrio de Brookyln se pronuncia igual que el del pequeño elefante que volaba en la película de Disney, pero nada tiene que ver con él. De hecho, son siglas que quieren decir Down Under the Manhattan Bridge Overpass, y que se refieren a unas pocas calles bajo los puentes de Brooklyn y Manhattan, calles hasta hace poco olvidadas.
No se asuste si le parece algo inhóspito. Varios edificios mantienen el aspecto de bodega portuaria. Muchas salas y cafeterías se esconden dentro de construcciones sin cartel y es inevitable ejercer cautela cuando se sale del metro para caminar entre los pilares del puente de Manhattan. Pero pese a todo, el barrio es cálido, seguro y familiar.
Originalmente, el área era conocida como Fulton Landing, pero resultaba más atractiva una abreviatura del tipo TriBeCa o SoHo para impulsar la industria inmobiliaria en sus alicaídas calles. Claro que antes de los inversionistas visionarios, hace unos 15 o 20 años, cuando sólo había bodegas abandonadas y algunos maleantes usaban la orilla del río East para hacer de las suyas, ya se habían instalado artistas y músicos en busca de viviendas más baratas que las de Manhattan.
Uno de los mejores lugares para esperar el atardecer, además de la cercana y agradable explanada de Brooklyn Heights, desde donde se aprecia el distrito Financiero y la Estatua de la Libertad, es el pequeño parque Brooklyn Bridge. A eso de las 17 se refleja el espíritu del barrio: ejecutivos recién salidos de la oficina jugando con sus hijos en los columpios y tirando piedras al río.
Aunque hay algunos buenos restaurantes donde cenar, como Bubby´s (1 Main St.), acondicionado para niños, y Superfine (126 Front St.), lo mejor es pasar por aquí de día, porque después de las 19 el barrio muere.
Un imperdible es la chocolatería del francés Jacques Torres (66 Water St.). Tampoco deje de visitar la tienda de decoración West Elm (75 Front St.), con artículos de vanguardia a precios razonables. En la onda artística hay que pasar por el Dumbo Art Center (30 Washington St.), una sala que no se ve desde la calle y que frecuentemente renueva sus exhibiciones, y St. Ann´s Warehouse (38 Water St.), donde hay exposiciones de diseñadores y decoradores, instalaciones y obras de teatro, entre otras cosas.

Compras en Nolita

Muchos subestiman este pequeño barrio, literalmente acorralado por Little Italy, SoHo, NoHo y Lower East Side. De hecho, sólo se refieren a él como el SoHo del Este. Pero se equivocan, porque Nolita, que quiere decir North of Little Italy, tiene sello propio, estampado en todas y cada una de sus tiendas, que suelen ser mucho más vanguardistas que algunos de los bastiones de la moda ubicados en las calles de su popular vecino.
Basta darse una vuelta al mediodía para empaparse del ambiente de Nolita. Los vecinos del lugar son, en su mayoría, diseñadores, cineastas, estilistas y fotógrafos, y eso se ve reflejado en el ambiente perfectamente distendido que hay en la calle. Ni siquiera se nota que a menos de dos cuadras está la bulliciosa Little Italy, hoy prácticamente fagocitada por el frenético ajetreo de China Town.
Si lo que busca son esmeradas y pequeñas boutiques donde todo huele a moda, éste es claramente su lugar. Eso sí, hay que estar preparado para encontrarse con precios altos. Hecha la aclaración, lárguese a recorrer de punta a punta las calles Lafayette, Mulberry, Spring, Mott, Elizabeth y Prince.
La oferta es amplísima, así que no se irá de Nueva York con las manos vacías.

Teatro, museos e inauguraciones, al día

  • Comenzó la construcción del parque memorial que ocupará el lugar de las Torres Gemelas. Se llama Reflecting Absence, y a un costado se levantará la Freedom Tower, que será el edificio más grande del mundo, con 540 metros. www.WTCSiteMemorial.org , metro Rector St., líneas 1 y 9.
  • Recientemente se inauguró la nueva sede del Museo de los Rascacielos (39 Battery Place, junto al Battery Park). Aquí encontrará toda la historia de estas construcciones plasmada en fotografías, planos, revistas y libros. www.skyscraper.org , metro Bowling Green, líneas 4 y 5.
  • Williamburg está en Brooklyn y es otro de los barrios en boga por estos días. Hace ya algunos años, artistas jóvenes se apoderaron de viejos galpones, abrieron galerías de arte, instalaron tiendas de decoración y ropa e inauguraron restaurantes. Entre las avenidas Quinta y Séptima hay tiendas de artículos para la casa, anticuarios y un claro ambiente familiar. Metros Bedford Av, línea L y Séptima Avenida, línea F.
  • Hairspray es el musical que causa furor en Broadway. Esta obra, ambientada en los años 60, ya ha ganado ocho premios Tony. En el teatro, las novedades son A raisin in the sun, un reestreno de la obra de 1959 y que tiene como protagonista a Puff Daddy, y Sight Unseen, la pieza del ganador del Pulitzer Donald Margulies.
  • El MoMA permanecerá cerrado hasta 2005, pero puede ver parte de sus obras en el MoMA de Queens (45-20, calle 33, Long Islan City, www.moma.org ). Las obras que pertenecen a artistas latinos están hasta el 25 de julio en El Museo de Barrio (1230 Quinta Avenida, www.elmuseo.org ).
  • Cada semana aparece la revista Time Out, con nuevos restaurantes, obras por estrenar, actividades para niños y todo tipo de eventos en Nueva York. Cuesta 2,99 dólares.
  • Para ver qué pasa con las galerías de arte y las exhibiciones de los museos en toda Nueva York, puede orientarse con la Gallery Guide. www.galleryguide.org .

Datos útiles

Traslados

Para ir al Meat Packing District tome la línea L del metro y baje en la calle 14 con Octava Avenida. Hasta Dumbo llega la línea F, estación York St. Y para recorrer Nolita viaje con la línea 6 hasta Spring St. El pasaje de ida y vuelta del metro cuesta 2 dólares, mientras que el pase de un día, 7.

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