
* Cuidado con el ronroneo. La mayoría de nosotras lo asocia con un gato feliz. Pero los gatos también ronronean cuando están en peligro, asustados o enfermos.
* Son muy sensibles a los cambios de su espacio. Si repentinamente tu gato deja de usar la bandeja sanitaria, pensá si puede ser porque cambiaste su lugar o porque usaste otra marca de piedras o de arena.
* Que sea muy bruto jugando no significa que vaya a ser malo. Probablemente solo necesite gastar más energía. No hace falta llenarlo de juguetes, sino más bien entender qué tipo de juegos le gustan y a qué hora se dan sus picos energéticos.
* Son intolerantes a la lactosa. A medida que crecen, es muy común que los lácteos generen en ellos desórdenes gástricos y problemas intestinales. Si bien existen leches especiales, es mejor darles agua fresca y tener bien limpio el bebedero.
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