Grego Rossello: "Después de esta nota me echan de Masterchef para siempre"

Del streaming a Masterchef, charlamos sobre el multifacético presente de Grego. Desde el histeriqueo con Wanda, sus ganas de enamorarse hasta el uso del humor como refugio.

Por Candela Urta•Foto Sol Santarsiero•Estilismo Josefina Vives

3 de noviembre de 2026, 14:05

Grego Rosello producción OHLALÁ
Grego Rosello, en una charla íntima con Ohlalá, habla sobre su presente como Director de Streams en Telefé, su participación en Mastercheff y su vínculo con Wanda Nara. - Sol Santarsiero

H ay algo del antihéroe que Grego Rossello lleva a la vida y despliega en todo lo que hace. Es como si ese personaje de comedia que lo hizo conocido —allá por 2015, cuando empezó con sus primeros videos en Instagram— no solo lo acompañara en la cocina de MasterChef Celebrity, sino también en su rol más corporativo que hoy tiene como director artístico de Streams Telefe. Él sabe perfectamente que ese perfil genera empatía y no duda en usarlo a su favor: le sirve tanto para aflojar al jurado más exigente como también, según confiesa, para la seducción. Su carrera es una muestra de pura adaptación y versatilidad: empezó en el mundo digital, pasó por el stand up en teatro y, a partir del éxito del streaming  Ferné con Grego, estuvo al frente de programas diarios tanto en Olga como en Luzu TV. Hoy se mueve con soltura delante y detrás de las cámaras de televisión.

A sus 35 años, dice estar en una etapa de la vida en la que prefiere ser mucho más reservado con sus relaciones amorosas para cuidarlas y tiene claro que, para mantener los pies en la tierra frente a una agenda que no para jamás, el principal refugio es la terapia y su familia.

¿Cómo fue evolucionando tu rol a lo largo del tiempo?

Pasé de ser creador de contenido de sketches y comediante de stand up a conducir en televisión, después a producir, a meterme en el mundo del streaming con Ferné Con Grego y todo lo hice siempre con mucho respeto. Vengo de cubrir un mundial en campo de juego con la Selección Argentina... Son muchos frentes que me tienen muy contento. En cuanto a dirigir el canal de Streams de Telefe, somos un equipo, no estoy yo solo. Fue un cambio de paradigma para mí porque empecé a estar detrás de cámara, correr el ego y pensar ¿cómo puedo ayudar para que este canal mejore su programación, sus reacts? Y se lo debo en gran parte a Fede Levrino (director de programación y contenidos de Telefe) que confió en mí.

“Wanda es magnética posta, es muy interesante. Capaz me voy a meter en un quilombo, pero a mí me gusta. Me parece una diosa”.

Grego Rosello
Hombre saltando saco y corbata
A sus 35 años, dice estar en una etapa de la vida en la que prefiere ser mucho más reservado con sus relaciones amorosas. - Sol Santarsiero

Con tantos roles conviviendo, ¿en cuál te sentís más cómodo?

Cocinando, te aseguro que no. Apesar de que dejé de hacer stand up —aunque voy a retomar el año que viene— , todo lo que hago hoy está teñido por eso. Si ves MasterChef, de repente me ves encarándolo a Damián Betular en chiste, la gente se ríe conmigo y reaparece ese antihéroe inocente de mis primeros videos. Esa es mi esencia y la llevo a todas las cosas que hago. Por ahí dirigir un canal, tomar decisiones y contratar o despedir gente sí es un mundo nuevo que de a ratos me cuesta un poco más.

¿Qué te presiona más, cocinar bien, o mantener tu personaje?

Ahora que llevamos un par de semanas de rodaje, entendí que hay que tratar de cocinar lo mejor posible, pero también es un show: hay que entretener y hay que estar. Nosotros tenemos una historia ahí con Wanda que es divertida y tengo ahí una relación con el jurado. En el medio, también trato de tomarme la competencia y la cocina en serio. Yo no había cocinado nunca; cuando digo nunca, es nunca. No había prendido el horno desde hacía tres años en mi departamento.

Hombre saltando saco y corbata
Hoy Grego participa tanto de MasterChef Celebrity como de otro rol más corporativo: director artístico de Streams Telefe. - Sol Santarsiero

¿Cómo es eso?

Nunca, nunca. O sea, hasta que no tuve a la profesora de cocina en mi casa, no sabía cómo se prendía el horno.

¿Y qué comías?

Mucho delivery. También viene Marga a mi casa dos veces por semana, que le mando un beso, y aparte de ordenar y limpiar la cocina, me deja algo listo. Y antes me cocinaban mis viejos. Al laburar tanto, posta que no estoy en mi casa. Muchas veces como en la calle con algo que resuelvo, así que no tenía cocina encima.

“Hago terapia desde hace muchos años y voy al psiquiatra cada 15 días. Tengo un equipo de tres profesionales en los que invierto mucho tiempo”.

Grego Rosello

¿O sea que es un milagro lo que estás cocinando en MasterChef?

Sí, pero, a la vez, soy muy workaholic y desde que me dijeron, hace dos meses, me puse a estudiar cocina, todos los días. Entiendo que la gente dice “che, cómo este burro practica tanto y le va tan mal”, pero de donde vengo, estoy chocho con lo que estoy haciendo. Para mí, hacer un solomillo de cerdo con puré de cabutia es un milagro. Después, si a Martitegui no le gusta tanto, bueno, tendré que mejorar.

El histeriqueo con Wanda, ¿es para la cámara o es real?

Arrancó cuando la entrevisté en Ferné con Grego, ella se acababa de separar, me tiró un par de palos y yo me subí. Wanda es magnética posta: tanto en los medios como en la vida real, te ponés a charlar y es súper interesante, entiende todo y jode muy bien. Después vienen mis vecinos o familiares y me preguntan: “Che, ¿qué onda? ¿Va de verdad?”. Y yo sé que ella está en pareja, soy un tipo muy respetuoso. Capaz me voy a meter en un quilombo, pero a mí me gusta. O sea, me parece una diosa.

Hombre en saco y corbata saltando
Sol Santarsiero

O sea, si ella responde, ¿vos avanzas?

Qué sé yo. Puede ser, puede ser. Yo respeto realmente a alguien en pareja. Siempre lo haré. El juego está divertido. Yo creo, y voy a sonar un poco soberbio, que hay algo muy chiquito que vuelve. Creo. Algo mutuo. O quiero creer (risas).

Por ahora, Martín, ¿no se enojó?

No, no, nunca. De hecho, lo he saludado un par de veces. Me parece un crack. Pero sí, hoy es un juego que creo que a la gente le divierte y a mí también. Pero no quita, digo, sería un mentiroso y un hipócrita si no dijera que ella me parece fantástica, la verdad. Por algo uno decide jugar ahí.

Entonces, ¿vos decís que hay una vuelta del lado de ella?

Yo creo que un poco. Después sale esta nota y me echan de MasterChef para siempre. Seguro me estoy equivocando muchísimo en decir esto (risas). Pero bueno, hay un poquito, un poquito.

¿Siempre usaste el humor como refugio para los momentos incómodos y también para la seducción?

Si alguna vez tuve algo de levante en mi vida, fue 100% gracias al humor. Hoy estoy con ganas de estar con alguien y conociendo a una persona que entiende todo este juego de la exposición, lo cual me encanta. Igual, es difícil por mi ritmo de trabajo: hay días que arranco a las 8 de la mañana y termino a las 2 de la mañana con el programa de streaming. Seguir una conversación por WhatsApp a veces cuesta, pero tengo ganas. Cumplí 35 este año y la soltería eterna es un lugar que ya habité mucho tiempo y me empieza a aburrir.

Tuviste parejas muy mediáticas en su momento y el año pasado también se te vinculó con Paloma Silberberg y Celeste Manzur, ¿aprendiste a guardar silencio para proteger tu vida personal?

Sí, lo aprendí a la fuerza. Sin irnos a hace 10 años, que estuve en un vínculo muy mediático (n. de la r.: estuvo de novio con Stephanie Demner) el año pasado, con las dos o tres con las que salí, lo conté, di móvil; hice todo mal. Pasa que te ven en un restaurante y te vienen a preguntar con un micrófono. Y yo soy transparente, me voy de boca. Después, resulta que salís cinco veces, ni sabés si la relación va a prosperar, y tenés a tus seguidores y a tu familia leyendo que estás “de novio”. Eso pone una presión enorme que termina afectando el vínculo. Por eso, si esto que estoy empezando ahora funciona, me lo voy a guardar. Lo contaré de forma muy ambigua y listo.

Hombre saltando en saco y corbata
En exclusiva para Ohlalá, Grego confiesa que tiene ganas de enamorarse. - Sol Santarsiero

En el Mundial de Qatar cubriste el campo de juego y te vimos entrevistando a Scaloni y a Messi, ¿cómo fue dar ese salto?

Fue de las cosas más lindas que me pasaron en la vida. Con el celular grabé videos de 15 millones de vistas con Messi al lado, el cabezazo de Lautaro Martínez contra Inglaterra o festejos tirándome de palomita con los jugadores. Estudié la licenciatura en Historia con orientación en Periodismo y hace diez años que hago entrevistas, así que me preparé muchísimo. Traté de encarar a Scaloni desde un lado más humano y creo que a él le gustaron las preguntas porque me siguió eligiendo para preguntarle en las conferencias después de todos los partidos, incluida la final. Fue un trabajo de 50 días, 10 aviones, pero que me generó mucho orgullo y sentí que hice las cosas bien.

Y de todo eso, ¿qué fue lo que más te conmovió?

Yo creo que lo más flashero fue darme cuenta de que, por ejemplo, después de un partido histórico como fue el de Inglaterra, Messi me respondió caliente que estaba cansado de las boludeces que se habían hablado del equipo. Y verlo responder algo que periodísticamente tenía valor, caliente, después de una victoria tan importante; hoy vuelvo a ver ese clip y me emociona haber estado ahí.

La importancia de lo humano, ¿no? ¿Creés que la llegada de periodistas mujeres, como Sofi Martínez, le traen eso al fútbol?

Sí, Sofi es un faro total y absoluto. Me dio una mano enorme en el Mundial, ella, el Turco y Maxi. El Mundial es ese evento que vemos todos, que ve mi tía, que ve mi vieja y excede al futbolero, entonces ahí es donde entra otra narrativa. En uno de los partidos le pregunté a Scaloni qué consejo le daría a la gente que va 2-0 abajo en la vida. Y él habló del trabajo en equipo, de que se sale de ciertos lugares solamente en equipo. Eso para mí fue espectacular, porque no hay necesidad de entender el 4-3-3, no va por ahí la búsqueda ni la respuesta y, sin embargo, le llega un montón de gente el mensaje de alguien tan idolatrado como Scaloni.

¿Hacia dónde sentís que va el mundo del streaming?

Creo que tiene un techo porque se puede saturar. En Telefe entendimos que nuestra fuerza es otra: la mesa de streaming está conectada a la pantalla más fuerte del país. Nuestra comunidad es la que ve MasterChef, Gran Hermano o las novelas de la tarde. En vez de salir a copiar lo que hacen otros canales, hacemos algo propio con la estética y el contenido de la pantalla.

Este año se vio la gran falla del streaming con la noticia del fallecimiento del papá de Messi, que había sido un fake... ¿Qué te pasa con eso?

Yo creo que fue un error horrible, pobre Flor y también la productora, pero que pudo haber pasado en más de un lugar. Siento que cuando hay un error y viene del streaming, se le pega al streaming, ¿se entiende? Y ahí se equivocaron dos personas, no las estoy prendiendo fuego, pero se equivocaron grande. Como también se han equivocado en televisión un montón de veces y nadie sale a decir que la televisión no tiene que existir más. Se le pega al streaming porque es algo que está en boga y está creciendo.

¿Cómo hacés para no quemarte con una agenda de 18 horas?

Hago terapia desde hace muchos años y voy al psiquiatra cada 15 días. Tengo un equipo de tres profesionales en los que invierto mucho tiempo y plata. Soy una persona muy ansiosa a la que a veces le cuesta dormir o no autoboicotearse, y en estos años logré una evolución muy grande en lo personal. Durante la semana no boludeo: me acuesto temprano, intento comer bien y guardo energía para cuando se prende la cámara. Además, me repito todo el tiempo que lo que me toca vivir es un privilegio absoluto.

¿Y cómo aprendiste a poner límites para no agarrar todos los proyectos que te proponen?

Hoy podría estar conduciendo un programa diario en streaming, si quisiera, pero elegí no hacerlo. Antes me desesperaba por subir seguidores o estar arriba todo el tiempo. Hoy me importa más cuidar a mi familia, a mis amigos, y estoy orgulloso de la persona en la que me estoy convirtiendo. .

AGRADECEMOS A: Ginebra, Tascani y Universo Odilia por su colaboración en esta nota.