Mateo Belmonte y Toti Spangenberg: "Margarita nos cambió la vida"

Hablamos con los chicos que conquistaron a toda una generación sobre el camino que los llevó hasta protagonizar la serie, la amistad que nació detrás de escena, los amores que encontraron durante las grabaciones y cómo es vivir un presente que todavía los sorprende.

Por Belén Sanagua

5 de agosto de 2026, 14:29

Toti Spangenberg y Mateo Belmonte. producción de fotos en Eléctrica Pizza
Mateo Belmonte y Toti Spangenberg: " Margarita nos cambió la vida" - Mariana Roveda

Hace apenas unos años, Mateo estudiaba Medicina en San Luis siguiendo el legado familiar. Ramiro (Toti) cursaba Administración de Empresas mientras intentaba descubrir qué quería hacer con su vida. Los dos tenían una pasión que los acompañaba desde chicos, pero todavía no imaginaban que podía convertirse en su profesión. Hoy, son los protagonistas de una de las series juveniles más exitosas de los últimos tiempos. 

Con Margarita pasaron de los castings y la incertidumbre a llenar 14 funciones en el Movistar Arena y varios Tecnópolis, sumar miles de seguidores en redes sociales y convertirse en referentes. Pero detrás de Rey y Merlín hay mucho más que dos chicos que alcanzaron la fama de un día para el otro: hay años de preparación, frustraciones, aprendizajes, una amistad que nació entre pasillos y un presente que todavía intentan dimensionar. 

A pocos días del estreno de la tercera temporada de Margarita por HBO Max, conversamos con ellos sobre el recorrido que hicieron hasta llegar acá, la fama, las redes, los vínculos y el amor, que también apareció gracias a la ficción. 


Son protagonistas de Margarita y, podemos decirlo, los chicos del momento. ¿Cómo están? 

Mateo: Muy bien, contentos. Tenemos una manija... 

Toti: Sí, muy felices. Ya falta muy poco para el estreno de la tercera temporada y tenemos muchas ganas de que la gente finalmente pueda verla. Nosotros la grabamos hace bastante tiempo y estamos ansiosos por compartir todo el trabajo que hicimos. 

¿Qué soñaban cuando tenían diez años, y cómo llegó la música a sus vidas? 

T: Yo quería ser futbolista y jugar en River (risas). A mí me me sucedió que la música era constante en mi casa, sobre todo la guitarra, era un gran momento con mis abuelos y mis tíos. En los cumpleaños éramos como un coro de gospel. Toda la vida crecí así. 

M: En mi caso, arranqué a tocar la guitarra porque me enseñó mi viejo, pero (ser artista) nunca lo vi como algo posible. Yo vengo de San Luis y, para la cabeza de alguien de allá, es muy poco probable. Buenos Aires está lejos. Hoy, poder estar acá y ver que las cosas se concretaron es increíble. 

Toti Spangenberg y Mateo Belmonte. producción de fotos en Eléctrica Pizza
Mariana Roveda

Ustedes terminaron el colegio y cada uno se puso a estudiar algo completamente distinto... ¿Cómo fue la búsqueda?  

M: Yo arranqué con Medicina, cualquiera. Mis viejos son médicos y dije: “Es por ahí”. Terminás el colegio y no sabés qué te gusta y qué no. Así que arranqué con el curso de Medicina allá en San Luis. En diciembre de ese año, me decidí por Locución y me vine a Buenos Aires a estudiar. A su vez, mi tía me mandó que Cris estaba abriendo su escuela Otro Mundo. Yo en ese momento pensé que era un curso. Hice el casting, mandé todos los videos y pasé las instancias. Cuando quedé, me enteré de que era un año. Me vine a Buenos Aires por una o dos semanas y ya voy 5 años. 

T: Yo hice un año entero de Administración de Empresas durante la pandemia. Terminó el año y dije: “Ya está” y la dejé. 

Y ambos se terminaron cruzando en Otro Mundo...

T: Él estaba en el camino del artista y yo en el camino de la música, que son dos caminos internos donde hay distintas materias. Había un par de clases que yo compartía con él y nos teníamos vistos de los pasillos.  

M: Sí, hacíamos muchos eventos musicales. Nos hicimos más amigos una vez que hicimos un casting interno que era para para otra serie y me fue re mal. Salgo, lo miro a Toti, que le fue igual, y me dice: “A mí me gusta la música”. 

¿Cómo se enteran del casting de Margarita? ¿Cómo fue ese proceso? 

T: Justamente, después de este casting que compartimos y nos fue mal, nos aseguraron a los dos: “Quédense muy tranquilos que Cris tiene algo preparado para ustedes, los vamos a tener en cuenta”. Después de eso, nos dijeron que nos querían ver de nuevo.  

M: Es que después de tocar fondo, algo mejor íbamos a hacer (risas). 

¿Se acuerdan del día en que les dieron los papeles? 

M: Sí, un día, después de las vacaciones de invierno, nos llamó Cris. Nosotros veníamos de castear para varios personajes durante el taller. Ahí nos dio la confirmación y nos leyó las características de cada uno. 

T: Ese momento fue hermoso, fue un alivio. Después de ahí nos fuimos a Uruguay.   

Toti Spangenberg y Mateo Belmonte. producción de fotos en Eléctrica Pizza
Mariana Roveda

Y a partir de ahí todo cambió... ¿Cuándo se dieron cuenta de que ya no iban a ser los de siempre? 

T: Sí, totalmente. Yo me di cuenta durante los streams de Telefe apenas se estrenó la primera temporada. Fue el primer espacio para mostrarnos nosotros, además del personaje. 

M: A mí me sorprendió ese momento porque fue en invierno. Hacía mucho frío, la gente se quedaba afuera del canal esperándonos. Era una locura. En ese momento creo que empezamos a entender. Lo habíamos visto en series que había hecho Cris, pero no sé, somos otras personas, es otro momento. Fue tremendo el amor, la gente nos esperaba en distintos lugares. Y ahí llegó El Movistar Arena... 

M: Sí, el primer día agotamos 5 estadios y al día siguiente agotamos 5 más. Cuando salimos y vimos a la gente, fue como WOW. Toda esta gente pagó por vernos un ratito. 

T: Los Movistar fueron un antes y un después a nivel personal y profesional. En la primera función, antes de entrar, dije: “¿En qué me metí?, ¿qué hago acá? La primera función fue una locura, unos nervios... Impresionante, impensado.  

M: A medida que pasaban las funciones, íbamos estando más cancheros y disfrutando. Nos sacábamos los in ears para escuchar el público, que aturdía. A mí se me caían las lágrimas. 

Son talentosos, lindos, se hicieron famosos, pero también encontraron el amor en Margarita... 

T: A mí me pasó antes de irnos a Uruguay. Me empezaron a pasar muchísimas cosas (con Mora Bianchi), pero es lógico y sucede porque compartir todos los días escenas románticas, frustraciones, ¿viste?, cosas fuera de lo laboral, ser un sostén, funcionar como compañero y aprender de esa persona..., todo eso, estábamos medio en una burbuja. Entonces sucede, pasa. Y esa sensación de enamoramiento, digámosle, fue agrandándose con el tiempo, hasta que, bueno, nos fuimos a Uruguay y, con el rodaje, pasó lo mismo. Empezamos a descubrir cosas nuevas con Morita, hasta que llegó un momento en el que fue insostenible y sucedió. 

Y lo blanquearon hace muy poco 

T: Hace poco, sí, a principio de año, porque llegó un momento en que ya no se podía sostener. Había veces que íbamos a comer afuera, de infraganti, digámosle, simplemente por no haber blanqueado, para cuidar un poco también nuestro espacio y nuestra relación. Yo sacaba fotos a la comida y era: “No, che, porque se ve el reflejo de mi cara en la cuchara. Sacate otra que me corro”. Y era todo el tiempo lo mismo, ¿viste? Esos pequeños detalles, con el tiempo, se iban agrandando y cada vez era más insostenible e incómodo. Entonces decidimos blanquear de la mejor manera, que fue con un viaje a Brasil. 

Mateo Belmonte. producción de fotos en Eléctrica Pizza
Mariana Roveda

Y vos, Mateo, con Lola (Abraldes) blanquearon desde París... 

M: Sí, pero también fue muy similar a lo de Toti. Yo a Loli ya la conocía desde antes. Ella ya estaba en Otro Mundo desde hacía dos años. Compartíamos algunas clases... Y nada, bueno, después llegó Margarita y no sé qué pasó. Me acuerdo de que también estuvo esto de compartir tanto, el estar en un mismo colectivo, ¿no? Que nos vamos a Uruguay, que no sé qué, que estamos en el mismo piso del hotel que compartimos cuando grabábamos y, bueno, por ahí empezás a charlar más. Por las cosas que te van pasando, empezás a hablar, hablar, hablar... Y bueno, un día apareció y acá estamos. Y también nos fuimos a Europa este verano. 

Además de lo que vemos en redes, en el grupo se hicieron todos muy amigos, ¿no? 

T: Sí, el grupo sigue funcionando, se sostiene en el tiempo, que es algo muy complicado para gente de nuestra edad y todos medio debutantes en la fama, en este mundo nuevo, ¿viste? Y somos un gran apoyo el uno para el otro en todo.  

¿Y con las redes, cómo se llevan? 

M: Yo particularmente creo que hay que usarlas, son nuestro trabajo también. Twitter antes lo re usaba, me parecía hermoso porque había mucho amor, yo creo que hay mucho de nosotros ahí. Pero después empecé a ver que no, que había mucho comentario bueno y mucha basura también. A su vez, empecé a ver que había muchos actores, músicos que empezaron a desinstalar todo y yo no sabía por qué. Sé que hay muchísimo amor y no vamos a parar, creo que nunca, de agradecerlo. Espero que no pare nunca porque es a quien nos debemos y es lo que más felices nos hace. Pero también sé que hay muchas cosas que no suman. Entonces, cuando empecé a ver eso y vi sufrir a gente que amo...  

Mateo Belmonte. producción de fotos en Eléctrica Pizza
Mariana Roveda

Lola habló mucho sobre el hate, ¿cómo la bancás con eso? 

M: Es normal. Seguramente de mí hay millones de comentarios que yo no leo, como de Toti, de Mora y de cualquiera. Igualmente, todos agradecemos un montón el amor, es fuertísimo. A mí me cambió la vida, creo que a todos Margarita nos cambió la vida. Pero cuando también se empieza a debatir tu trabajo, empezás a condicionarte vos. Y la idea no es esa. Es preferible, por ahí, si hay algo que te puede molestar... No quiero entrenarme a ver esas cosas, ni de mí ni de ninguno. Me haría muy mal también, ¿viste? Entonces dije: “Che, ¿para qué? No suma”. 

T: Uno no se lo espera. Realmente no te lo esperás. Con todo el amor que uno le pone al trabajo y toda la entrega que hay detrás de eso, no esperás que pase lo que pasa en las redes. 

A todo el mundo, a toda figura pública le sucede. Le pasa a Messi, imaginate que no nos va a pasar a nosotros. Uno lo hace 100% desde el amor y está bien que, obviamente, son personajes, pero después hay momentos en los que se meten con la vida de uno que yo todavía no logro entender realmente. Nosotros leemos una publicación nuestra, todos los comentarios, y hay 200 positivos y uno negativo. Y hoy en día creo que ya no me pasa tanto, pero en su momento sí, la bala entraba por todas partes. Entonces, es muy complicado quedarse con lo positivo. 

Lo que viene

Toti Spangenberg y Mateo Belmonte. producción de fotos en Eléctrica Pizza
Mariana Roveda

Ya está todo listo para el estreno de la tercera temporada de Margarita. La serie llegará a HBO Max el próximo 24 de agosto y promete nuevas historias, sorpresas y mucha emoción para sus fanáticos.

Por otra parte, tras agotar 28 funciones entre el Movistar Arena y Tecnópolis, el espectáculo creado por Cris Morena se prepara para dar un nuevo paso con una presentación inédita que promete despedir el 2026 con una gran celebración. La cita será el 17 de diciembre en el Campo Argentino de Polo, donde el público podrá disfrutar de un show completamente renovado.  

“Yo no lo puedo creer todavía. Lo que está sucediendo es impresionante. La primera temporada fue una bomba, shows en vivo y todo lo que pasó, y a la segunda también le está yendo bárbaro. Estuvimos compitiendo ahí con Euphoria —cuenta Toti—. Estuvo top 10 en HBO Max”. 

Sobre lo que viene, el actor anticipa: “Es una bomba, se pone potente. Es linda, Hay cositas puntuales que van a sorprender. Se pone muy, muy buena”. 

Estilismo: Manu Aversa
Fotos: Mariana Roveda
Maquilló y peinó: Jor Antico
Asistente de estilismo: Luna Mazzeo
Agradecemos a: Carbone, Diesel en Red Market, Lacoste y Dr Marteens por vestirlos y a Eléctrica Pizza (@electricapizza) por su colaboración en esta nota.   

Belén Sanagua

Belén Sanagua Es periodista, locutora y Licenciada en Comunicación Audiovisual. Se desempeña como subeditora de la web editando moda y beauty aunque, además, escribe para otras secciones.