Guillermina Valdés: "Empecé a disfrutar la incertidumbre"

Se separó del papá de sus tres hijos, arriesgó, lanzó su marca de zapatos y comenzó una relación con Marcelo Tinelli. A los 35 años, nos cuenta que se descubre mucho más libre, disfrutando de la espontaneidad de jugársela por lo que le hace bien

Por Redacción OHLALÁ!

31 de julio de 2013, 03:10

Guillermina Valdés: "Empecé a disfrutar la incertidumbre"

Por Carola Birgin y Agustina Vissani

Es una mañana fría, pero hay sol. Llegamos al mostrador de Starbucks ávidas de un buen café. Decimos nuestros nombres para que los anoten en el vaso. Es el turno de ella: el chico le pregunta cómo se llama, pero antes de que responda, ya está escribiendo "Guillermina". Y sonríe cómplice, con algún dejo de cholulismo en la mirada. Es que, en los últimos meses, el perfil de Guille Valdes escaló alto. Ser la novia de Marcelo Tinelli la llevó a estar en boca de todos. Pero también tiene que ver con la experiencia que está transitando en lo personal y en lo profesional: ¡está en plena explosión! Después de trece años de estar en pareja con Sebastián Ortega, el papá de sus tres hijos, se divorció, la pasó mal, bajó diez kilos y resurgió renovada. Sacó adelante el proyecto comercial con el que soñaba desde hacía tiempo, montó una empresa de zapatos junto con un amigo, se puso de novia con el conductor de televisión más famoso del país, desterró miedos y se despidió de su etapa de mujer hiperprolija y estructurada para sentirse mucho más libre, espontánea y arriesgada. De eso vamos a hablar durante este desayuno de invierno.

¿Qué onda tu nueva faceta como empresaria?Estoy contentísima con Valdez; este emprendimiento de zapatos ya estaba circulando en mi cabeza desde hacía rato, pero este año se concretó. Poco a poco, con un showroom, una colección chica, aprendiendo mucho.

¿Te mandaste sola?No, tengo un socio: Fabián Paz. Además de socio, es mi amigo, y la marca, como un hijito para nosotros. Es un placer ver crecer este sueño.

¿Por qué una marca de zapatos?A mí me encanta el mundo de la moda en general, estoy en este ambiente desde hace muchísimo y, además, mi socio, que es diseñador, ya había hecho cosas para varias marcas. A mí siempre me gustaron sus dibujos, pero estaba atado a las líneas que le pedían las diferentes firmas. De tanto hablar, empezamos a soñar con esta realidad, hasta que un día dijimos: "Bueno, hagamos algo juntos". Confié en él y él en mí... Así arrancamos.

¿Nos podés explicar por qué la marca es Valdez, con "z", si tu apellido es con "s" y siempre padeciste que lo escribieran mal?¡Me resigné a que lo escriban mal! (risas). No, es que el apellido de mi socio termina en "z" (Paz) y además, para él, "Valdez" tenía más fuerza. Es cierto que con lo que costó explicar que es con "s"... Bueno, lo tendré que ver en terapia.

Camisa de gasa bordada con transparencia (Rapsodia, $829), maxifalda (Ayres, $828); remera de mangas largas (Rapsodia, $329), cárdigan (Rapsodia, $929), jogging de pana (Converse, $419), medias a lunares (Desiderata, $35)
Camisa de gasa bordada con transparencia (Rapsodia, $829), maxifalda (Ayres, $828); remera de mangas largas (Rapsodia, $329), cárdigan (Rapsodia, $929), jogging de pana (Converse, $419), medias a lunares (Desiderata, $35) - Coni Dietrich. Producción de Ferni Moreno y Lulu Biaus

¿Opinás mucho sobre los diseños?Sí, un montón y cada vez más. Aunque sé que tengo mucho que aprender, sé lo que quiero: que quiero cambiar esto, que me representa más lo otro.

Además de la experiencia profesional, tener 35 años te da un grado de madurez para identificar más claramente qué te representa, ¿no?Sí, en todos los aspectos de la vida: con quién te involucrás, qué elegís hacer, no es lo mismo a los 20 que a los 35. A esta edad, ves con mayor claridad lo que te identifica. Quizá no sepas tanto lo que querés, pero sí lo que no.

¿Analizás todo antes de dar un paso o te la jugás sin pensar tanto?Siempre fui muy analítica, muy estructurada, y ahora estoy sacando algo mío que tiene que ver con tirarme a la pileta. Y en esta línea me está yendo bien porque, al final, lo que hago es seguir al corazón y lo que deseo realmente. Dejar de funcionar solo desde lo racional es mucho más armónico.

Pero ¿pudiste tomarle el gustito al vértigo de la espontaneidad?Estoy aprendiendo a disfrutarlo. Está bueno empezar a escucharte.

¿Qué estás aprendiendo a disfrutar?De la situación de libertad y de la inseguridad de lo que va a venir. Antes dejaba de hacer cosas por miedo, por no saber qué venía después. ¡Esa es la palabra! Incertidumbre. Estoy aprendiendo a disfrutar de la incertidumbre. Obviamente, no es que dejé de ser medida, pero ahora arriesgo más.

¿Cuál fue el clic?Fue una construcción día a día, un proceso. Tiene que ver con haber pasado situaciones difíciles, darme cuenta de que nada está dicho, que el afuera no importa tanto, lo que vale es cómo te levantás cada día y qué elegís hacer.

¿Elegir mejor?Totalmente, porque ya no elijo desde el miedo, sino desde un lugar verdadero. Se trata de no estar atada, no depender de nada. Y sobre todo para las mujeres, que estamos en un lugar diferente, que tenemos la exigencia de la edad, de los estereotipos, de ser madre. Es mucho lo que nos toca.

Al separarte, ¿sentiste que se sumó la exigencia de armar un proyecto comercial propio?El proyecto Valdez ya estaba, quizá la situación haya hecho que se concretara más rápido porque, si en algún momento fue un deseo, hoy es una necesidad puntual desde todo punto de vista. No solo lo económico, sino también mis requerimientos personales. Antes plasmaba lo creativo en la actuación, ahora estoy probando por acá. También es asumir que en cierto momento algunas cosas no se dan. También aprendí eso.

Pero ¿sentís que las cosas no se te dieron?No, no tengo que ser así, soy muy mala conmigo...

Remera de algodón (Rapsodia, $389), delantal de cocina (Adelantadas, $155)
Remera de algodón (Rapsodia, $389), delantal de cocina (Adelantadas, $155) - Coni Dietrich. Producción de Ferni Moreno y Lulu Biaus

Porque no se te ve como alguien que vivió muchas frustraciones...Si bien las tuve, es cierto que mucho de lo que por ahí parece una frustración fue la decisión de un momento. Antes quizá buscaba culpas. Que no terminé la carrera de Psicología, que no estoy laburando... Ahora estoy en una etapa de mayor madurez en la que no le tiro el bardo al otro. Me hago cargo del lugar en que estoy, porque solo desde ahí puedo avanzar.

Hablando de hacerse cargo, ¿estás enamorada de Tinelli?No me gusta encasillarlo diciendo "estoy enamorada", pero la verdad es que es una relación de mucho amor, y eso está bueno. No fue fácil atravesar críticas y miradas justamente por el amor verdadero que nos tenemos.

Después de tantos años de matrimonio, ¿qué onda volver al mariposeo del inicio de una relación? ¡La gran fantasía de las casadas!Ay, ¡es verdad! Es fascinante la experiencia de conocer a otro, sorprenderte, contarle quién sos, mostrarte como mujer... Yo conocí al papá de los chicos cuando tenía 20. Y ahora, a los 35, estoy parada en otro lugar.

Que tus hijos ya sean más grandes, ¿complica en el momento de armar una nueva pareja?No me resulta muy complicado porque esta relación de pareja tiene que ver con elegirnos y estar bien. Sí nos vemos con nuestros hijos, pero no estamos planteando una familia ensamblada ni hacemos todo juntos. Yo estoy de novia con una persona y elijo a una persona, es algo muy natural: nos vemos y la pasamos bien. No hay tanta producción, dejamos que fluya...

¿Tanta producción...? ¡Salís con el hombre con más alto perfil del país! No debe de ser algo muy fácil de manejar con naturalidad...Bueno, muchos pasos se precipitaron por el "alto perfil" de la relación. Pero estuvo bien. Quizás, en una situación normal, una espera un año para compartir ciertas cosas de una pareja nueva, pero no se pudo. Hay que hacerse cargo, aceptar, y poco a poco podremos hacer todo como queremos.

Por lo menos se armó una relación; imaginate tanto alboroto mediático por un touch and go...Es cierto. Podría no haber funcionado.

A juzgar por tus parejas conocidas, Sebastián y Marcelo, parece que siempre elegís un hombre muy fuerte y exitoso a tu lado...No sé. Esa es la mirada social, el hombre fuerte, el exitoso, el conocido... Es lo que se ve desde afuera, algo bastante vacío para mí. Yo no lo veo así.

Pero convengamos en que en estos casos es muy notorio, ¿a vos te suma mucho sentir admiración por tu pareja?Hay algo muy seductor en una persona que lucha por sus convicciones y que lo puede sostener, pero no pasa por ser exitoso, me pondría muy triste si fuera solo eso. Aunque sí me gusta un hombre que cree en sus sueños, concreta, tiene energía, buena predisposición, buena vibra. Son muchos los valores que hacen que una persona llegue a ese lugar, porque eso lo llevás con vos, no es que lográs algo porque te tocaron con una varita mágica.

OK, olvidate de la fama y el éxito..., ¿los tatuajes sí son requisito?¡No necesariamente! Pudo haber sido coincidencia (risas).

Buzo básico (Akiabara, $488), falda rayada (Complot, $319)
Buzo básico (Akiabara, $488), falda rayada (Complot, $319) - Coni Dietrich. Producción de Ferni Moreno y Lulu Biaus

Con tantos cambios y una nueva demanda laboral, ¿tus hijos (Dante, de 12 años, Paloma, de 10, y Helena, de 8) te reclaman?Les encanta que esté haciendo esto, aunque por momentos algo me recriminan. Por ahí estamos en la mesa y les digo: "Dejen los jueguitos", y me contestan: "Vos dejá el teléfono, que estás todo el día con el celu". Y tienen razón. Si estamos comiendo, ¿qué necesidad hay de estar con el celu? Lo apago. Apagamos todos.

¿Cómo vivís ser mamá de un preadolescente?No es muy fácil, porque se está poniendo más desafiante, y además es una etapa que te hace viajar en el tiempo y replantearte cómo eras vos con tu vieja cuando tenías esa edad. Me empiezo a dar cuenta de cómo viví, y vivo, pasándole facturas A, B y C a mi mamá, y es feísimo. Ser madre es un laburo diario. Los cuatro estamos creciendo y aprendiendo juntos. Los hijos te llevan a lugares muy hondos, y también te sacan a flote. O te sacan (risas). A veces reacciono mal, me enojo mucho y, de repente, cuando me miro al espejo con cara enfurecida, no puedo creerlo, estoy transformada. Ahí aflojo y me muero de risa de mí misma, de toda la situación.

Qué bueno que te toca esto en un momento de más liviandad...Sí, hay que poder ponerle humor. Enojarse y tener la capacidad de retarlos, pero acercarse al rato y decirles: "Te portaste mal por esto, pero mamá también estuvo mal en esto otro". Muchas veces, eso es milagroso para un vínculo. Los chicos son los maestros más grandes que tenemos.

¿Hacés terapia?No en este momento. Sí estoy haciendo medicina tibetana.

¿Qué es eso?Es como digitopuntura. No lo voy a definir porque no quiero decir cualquiera. Pero, para que tengan una idea, trabajás con las zonas corporales que acumulan emociones. No es un masajito, es doloroso, a veces la pasás mal...

Cuando salís, ¿estás más liberada?Re. Pero no es mágico, demanda mucho tiempo, mucho trabajo. Yo soy re de la medicina alternativa. De recibir y también de dar.

¿Qué das?Doy reiki, pero solo entre los míos: a mis hijos, a gente cercana.

Sos como la tía que cura el mal de ojo...Sí, ponele (risas). Desde siempre busqué por el lado alternativo. Soy una eterna laburadora de mí misma. Probé varias cosas y fui descartando. Me apasiona, me gusta indagar. Aprendí que quiero elegir bancármela, no poner la mugre bajo la alfombra. Todos tenemos que ocuparnos de eso porque es fácil echar culpas, pero todo lo que te pasa es algo que habita en vos; si dejás que algo pase, es porque vos lo permitís, no porque el otro lo provocó.

Buzo básico (Akiabara, $488), falda rayada (Complot, $319)
Buzo básico (Akiabara, $488), falda rayada (Complot, $319) - Coni Dietrich. Producción de Ferni Moreno y Lulu Biaus

¿Sos de evangelizar con las terapias que te resultan buenas?No. Yo nunca digo que unas sean buenas y otras malas, sólo que algunas les sirven a ciertas personas y en algunos momentos mientras que otras no. Es muy importante ser flexible, cero categórico.

¿Toda esta movida te sirvió un poco de sostén cuando te separaste?Sí y no. Fue un momento complicado en el que la pasé mal.

¿Es cierto que bajaste diez kilos?Cuando estaba en el proceso de separación, bajé mucho de peso, y tuvo que ver con una situación difícil, muy triste. Ahora estoy en mi peso.

Siendo modelo, ¿te tenés que cuidar mucho?Voy al gimnasio una hora, dos veces por semana. Y una vez a un centro de estética. También tengo mucha conducta en el cuidado de la piel, voy a mi dermatóloga, no tomo sol desde los 24 años, en ese momento era un bicho raro.

Camisa estampada (Trosman, $1280), jeans oxford (Rapsodia, $799), chatitas con punta y aplique de moño (Valdez, $1249)
Camisa estampada (Trosman, $1280), jeans oxford (Rapsodia, $799), chatitas con punta y aplique de moño (Valdez, $1249) - Coni Dietrich. Producción de Ferni Moreno y Lulu Biaus

¿Cómo te llevás con las cirugías?No tengo nada contra las cirugías. Si alguien tiene algo que le está molestando mucho, las lolas después de tener chicos, por ejemplo, me parece bien que se lo haga. Igual, no soy pro cirugías, no me gustan las caras operadas.

Vos, ¿te hiciste algo en la cara?Noooooo. Si a los 35 tengo cirugías en la cara, me tengo que pegar un tiro.

Creímos que sí...Una vez, hace un tiempo, me puse Botox, pero ya no tengo. Probé y no me gustó nada cómo quedaba. ¡No podés mover la frente! Imaginate retar a un adolescente con la cara rígida, se te muere de risa. No me resultó y no volví a ponerme. Lo que pasa es que a una la empiezan a ver mejor porque se siente mejor internamente y ya dicen: "¿Qué se hizo?". Pero ¿no puedo estar mejor, che? Cuando una está mal, se apaga. Yo estuve en momentos grises y me he visto gris. También podés estar bien y tener la piel más luminosa.

¿Ahora cómo te ves?Me veo luminosa.

Maquilló Bettina Frumboli con productos Lancôme. Peinó Alejandra Lenza para Fumboli Etudio. Aradecemos la colaboración de Mse Mnagement, Vlentín Aelardo, Aan Rkyn, Casa Chic, Stu - Smiling to Unlock, Dear Tota y Adelantadas en la realización de esta nota. Los precios pueden tener modificaciones.