Su imagen sobre la pasarela impactó en inmediatamente se viralizó en todos los portales de noticias y cuentas de redes sociales. Sucedió durante de la Semana de la Moda de Londres. Irina Shayk se convirtió en una de las protagonistas del evento luego de desfilar sobre la popular pasarela con un detalle que generó indignación.
La modelo rusa desfiló con un maquillaje que generó indignación, al simular un ojo morado. El particular detalle, como si se tratara de una consecuencia de un acto de violencia, llamó mucho la atención y luego generó polémica en las redes.

Pero esto no fue todo. A esta situación se le sumó otra polémica más: la modelo posó con una remera con la cara de un reconocido cantante, el rapero Tupac Shakur, condenado por abuso sexual y fallecido en 1996.
Inmediatamente, las críticas a este intento de performance se hicieron escuchar. Por su parte, la directora de Right to Equality, Charlotte Proudman, señaló: “El abuso doméstico es la nueva moda y entretenimiento. Después de ver a la gente recrear la evidencia de Amber Heard sobre la violencia sexual, ahora una modelo famosa finge un ojo morado mientras usa una camiseta de un hombre acusado de agresión sexual”.

Por su parte, la periodista Jessica Lara agregó: “A la London Fashion Week le parece buena idea que en su pasarela aparezca una mujer con una marca de la violencia que padecen demasiadas mujeres, como un accesorio de glamour”.
