Si hay un tono que logra romper con la paleta clásica del otoño sin perder elegancia, ese es el verde matcha. Inspirado en el té japonés y en la estética natural, este color —a medio camino entre el verde suave y los matices amarillentos— se posiciona como uno de los grandes protagonistas de la temporada. Minimalista, versátil y con un aire relajante, es la alternativa perfecta para quienes buscan salir del borgoña o el chocolate sin resignar sofisticación.
Un nuevo neutro que pisa fuerte


Aunque los tonos profundos siguen dominando el otoño (como los rojos vino o los marrones intensos), los verdes apagados y naturales se consolidan como la sorpresa del año. En ese universo, el matcha aparece como una versión más fresca y luminosa del clásico verde oliva o salvia, adaptándose tanto a looks urbanos como más delicados.
La clave de su éxito está en su equilibrio: no es estridente, pero tampoco pasa desapercibido. De hecho, dentro de las tendencias 2026, los expertos destacan una búsqueda de tonos “calmados” y armónicos, que transmiten bienestar sin dejar de ser modernos.
Cómo llevar las uñas matcha este invierno

Este tono no solo es tendencia, también es ultra adaptable. Algunas de las versiones que más se van a ver:
Además, funciona muy bien con otros tonos de temporada como beige, blanco cremoso o incluso marrón, generando combinaciones sofisticadas y actuales.












