
Adiós a la cocina aburrida: la diseñadora Paloma Domian deslumbra con el color en su depto en La Plata
La conocen en las redes como “la chica de la cocina azul”, porque este rincón de su casa se convirtió en su sello personal y puerta de entrada a su universo creativo. Paloma Domian es diseñadora de indumentaria, directora de arte y creadora de contenidos. Abre las puertas de su depto en La Plata.
Producción: Karina Sdrubolini
11 de marzo de 2026 • 15:36

Adiós a la cocina aburrida: la diseñadora Paloma Domian deslumbra con el color en su depto en La Plata - Créditos: Mili Melzi
La conocen en las redes como “la chica de la cocina azul”, porque este rincón de su casa se convirtió en su sello personal y, un poco, en la puerta de entrada a su universo creativo. Paloma Domian es diseñadora de indumentaria, directora de arte y creadora de contenidos. Se define como una persona visual y tiene un amor declarado por los objetos, las formas y los colores. Pal ganó una beca para un máster de diseño en España y, cuando volvió, encaró el proyecto de tener su propio lugar. Compró este depto de pozo en La Plata y, mientras avanzaba la obra, se involucró en el proceso: “Fue como un lienzo en blanco”, dice.
Eligió pisos, materiales y geometrías, con especial atención en la cocina, que se volvió viral. Hoy, este espacio funciona como punto de encuentro, incluso con sus seguidores de @paldomian. Su próximo paso ya está en marcha: proyectar su nuevo hogar. En breve, Pal y su marido, Fran, se van a despedir de este depto para empezar una nueva historia en la casa de sus sueños, con un estilo mid-century que habla de su amor por el diseño atemporal. Todo compartido en las redes, incluidos los avances de la nueva obra.

La mesa hecha por un amigo carpintero borra los límites entre la cocina y el comedor. - Créditos: Mili Melzi
Sus colecciones

El living de la casa de Paloma Domian - Créditos: Mili Melzi
A Pal y Fran les encanta la lectura y, desde chicos, siempre fantaseaban con la idea de tener una megabiblioteca en la casa propia. “Ese era un pequeño sueño de los dos —cuenta—. Imaginar el hogar propio forma parte de la juventud”. Y lo lograron con creces. Hoy, la biblioteca es la gran protagonista indiscutida del living, con los libros de diseño y fotografía de Pal y la amplia colección de vinilos de Fran, que habla del amor compartido por la música y por esos discos de todos los tiempos que ya son parte de su identidad.
Tanto es así que Pal tiene un proyecto en camino que pronto verá la luz. Dato spoiler: su idea es hacer fotos de los vinilos y extender la escena hacia el contexto del espacio. “Hay demanda creativa”, dice. Y ahí está ella. “Si buscás inspiración, si te gusta el diseño en cualquiera de sus formas o la música estimulante —escribe en sus redes—, estás en la cuenta correcta”. Desde su mundo virtual, comparte tips, ideas y looks inspirados en imágenes: muchas veces, la tapa de un vinilo es su punto de partida. De ahí nació su sección virtual #undiscounoutfit.

El comedor de la casa de Paloma Domian - Créditos: Mili Melzi
Otros tiempos

Ropa de cama en neutros y celestes (@philomenahome) y el toque del almohadón cuadrillé (@gmdecointegral). - Créditos: Mili Melzi
Más lentos, más viejos. Porque en este dormitorio, Pal desayuna en la cama —sobre todo los fines de semana— y, a la noche, mira series con Fran. “En general, empezamos en el living y terminamos acá”, cuenta. Ese es el plan de a dos y, cuando invitan, comida hecha por él, velitas encendidas por ella, charlas, mucho vino y, por supuesto, algún vinilo sonando. Pal armó el cuarto con mesas de luz celestes y, detrás, como detalle con historia, un respaldo de esterilla que heredó de sus abuelos. También sumó un espejo de acrílico naranja, que remite a la deco pop de los años 70. Porque a ella, desde chica, le encanta lo vintage.
“A los 15 años, me iba sola de La Plata a Buenos Aires y volvía con una valijita llena de ropa usada —cuenta—. En ese momento, estaba entrenando el ojo”. Hoy, también lo hace: le encanta recorrer ferias y encontrar piezas de ropa y deco. Como megarrecuerdo: en su luna de miel, recorrieron más de 7000 km por las rutas de Estados Unidos, perdiéndose en pueblitos desconocidos y comprando perlitas —¡vinilos incluidos!— en ferias de garaje, esas típicas que se ven en las pelis.

Paloma Domian en su dormitorio - Créditos: Mili Melzi
Muy personal

Sobre el estante volado del escritorio, reloj de Las Vegas con dados, que compró por 3 dólares en una feria de garaje en Estados Unidos. - Créditos: Mili Melzi

En cada rinconcito, flores de colores (@hola.kitsune). En este caso, sobre la mesada del baño. - Créditos: Mili Melzi
Los planos originales del departamento contemplaban dos baños: uno completo y un toilette. Pero en plena obra, Pal le pidió al arquitecto que fuera uno solo, pero más grande y funcional. Dicho y hecho. Después, agregó el piso de granito y pintó los azulejos con una pintura especial para humedad. “Así me hice mi propio baño amarillo”, se ríe. Como buena amante de lo vintage y de los calcáreos, también se ocupó del piso exterior del balcón. Se inspiró en un patrón existente y lo diseñó ella misma.
Después, sumó verde natural en macetas protagonistas y un par de sillitas para disfrutarlo en los días lindos. A su gata, Ophelia, también, le encantó. Pal confiesa que no tiene mano verde, aunque es una habilidad que le encantaría adquirir con el tiempo. “De hecho, en la casa nueva vamos a tener una terraza y la idea es llenarla de verde. ¡Tengo ganas de meterme de lleno en eso!”, comparte. Cuando fueron por primera vez a la nueva casa, la terraza los convenció por completo. La escalera también, como guiño arquitectónico que anticipa lo que viene; en todos los sentidos.

Un rincón personal - Créditos: Mili Melzi
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