Las plantas aromáticas en macetas son un desafío, pero también son una tarea muy gratificante, sobre todo cuando después puedas decir que los agradables aromas de tus recetas provienen de tus propios cultivos. Para eso, te dejamos esta guía definitiva sobre cuáles elegir, cómo cuidarlas y dónde ubicarlas para tener siempre a mano las mejores hierbas frescas en la cocina.
Plantas aromáticas: cuáles son las mejores para cultivar en macetas
La respuesta simple es que la mayoría de las hierbas aromáticas se adaptan bien a ser cultivadas en maceta. Cualquiera sean las que elijas, te aseguran frescura en tu cocina y poco tiempo dedicado a ellas, ya que suelen ser perennes y simples de cuidar durante todo el año.
Obviamente, algunas se adaptan mejor que otras al poco espacio que ofrece una maceta: las 5 que citamos a continuación no fallan.

Menta: en este caso, es incluso mejor tenerla en macetas que libre en el jardín, debido a la característica altamente invasiva de la hierba. La maceta limita su propagación rápida, al tiempo que no tendrás problemas con ella si la regás con regularidad. Además, crece bien tanto a pleno sol como en semisombra.
Melisa: sus hojas de color verde claro tienen un hermoso aroma a limón con un suave toque de menta. Bien picadas, quedan bien tanto en platos dulces como salados.
Perejil: una infaltable en cualquier cocina, de crecimiento lento al principio, pero con el tiempo se vuelve muy productiva. Esta hierba necesita quizás más agua que otras, pero es un verdadero clásico a la hora de ser cultivada en maceta.
Albahaca: la hierba aromática que vas a querer tener en verano. De sabor y aroma exquisitos, necesita que la maceta le provea de un suelo bien drenado y se recomienda siempre darle mucho sol. También es importante que recuerdes sacarle los brotes florales ni bien aparecen, ya que hacen que el sabor de las hojas disminuya notablemente.
Romero: la hierba obligatoria si te gusta el pollo, ya que es su complemento ideal. Resiste el invierno, aunque prefiere el sol y los suelos bien drenados, por lo que es elemental evitar regarla en exceso.
Consejos para cuidar plantas aromáticas en maceta
Seguramente querrás tenerlas lo más cerca posible de la cocina, ya sea en el balcón o en el alféizar de la ventana, para que estén a mano al momento de preparar la comida.
Ok, las plantas aromáticas se adaptan correctamente a ello, pero siempre y cuando tengas algunos cuidados.

El tamaño de la maceta: asegurate de elegir un recipiente lo suficientemente grande y profundo para contener la hierba.
La combinación de hierbas: es muy habitual que se hagan convivir varias especies en una misma maceta, por lo que, además de que tengan espacio, tenés que asegurarte de no mezclar plantas que necesitan mucha agua con aquellas que requieren suelos bien drenados.
Cuál es la ubicación ideal: si bien cada variedad tiene sus necesidades específicas, el factor común entre prácticamente todas las plantas aromáticas es su alta demanda de luz. Por ende, conviene siempre elegir un lugar donde reciban entre cinco y seis horas de luz solar al día.
Cuidado en común: es vital brindar condiciones adecuadas para los 6 principales factores de crecimiento de estas plantas, que son la luz, el agua, la temperatura, la circulación de aire, la humedad relativa y la fertilización, así como también proveerles el sustrato apropiado.


