El cuarto de los más chiquitos es, sin lugar a dudas, uno de los espacios más aventureros de la casa. Es el ámbito donde ellos pasan explorando, riendo, creando y jugando en sus primeros años de vida. Donde su creatividad se expresa al máximo y las reglas para la imaginación no existen.
Es posible aportar mucha estimulación usando un lenguaje de signos que apela al sentido del humor y a la ironía de los niños mediante el uso de colores vivos, evitando caer en lugares comunes de lo rosa o lo celeste.
Conocer al niño o niña y detectar cuál es su actividad, animal, personaje, club de fútbol del cual es fan o juegos favoritos puede ayudar a reconocer un elemento y que este se repita en varios lugares, ya sea paredes, puertas, ventanas, mobiliarios, pisos y por qué no techos desde la forma, el color o el objeto en sí mismo. Ese elemento puede ser, una raqueta de tenis, una mariposa con varios colores, una pelota de fútbol con los colores del cuadro de fútbol o una remera del equipo favorito del niño o una muñeca o un unicornio por poner algunos ejemplos.
Por otro lado, las paredes y las puertas de placares pueden transformarse en grandes pizarrones que de forma lúdica permitan a los niños y las niñas dibujar distintos escenarios para sus juegos ya sea solos o con otros amigos.

Ni rosa ni celeste: ideas simples para pintar el cuarto de los chicos - Prensa
Los colores primarios y brillantes como el rojo y el azul siempre son los más utilizados ya que los estimulan a la acción.
- El verde, en cambio puede estar aplicado más cerca del área de descanso ya que ayuda a la conciliación del sueño.
- El amarillo aporta alegría, es un color optimista y activa la mente, al igual que el naranja.

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Todos estos colores se pueden combinar perfectamente con colores neutros como los grises y los blancos. Entonces es aconsejable optar por una paleta de dos o tres colores y aplicarlos en paredes y techos junto con los citados neutros. Se puede optar por formas geométricas o por la superposición de los colores, imitando paredes a lunares, para incorporarlos en la decoración o es posible realizar una habitación temática, como un cuartel de bomberos, de policía, con un caño para que se lancen o una escalera, lo que les resultará sumamente divertido. Dependiendo siempre del gusto de los chicos, también se puede recrear un bosque encantado o una playa.

Ni rosa ni celeste: ideas simples para pintar el cuarto de los chicos - Prensa
Los muebles también cumplen un rol fundamental a la hora de decorar la habitación. Los escritorios y bibliotecas no tienen porqué ser aburridos sino que pueden estar hechos con diferentes materiales y formas.
Otra gran idea es pintar la habitación como si fuera un castillo, una gran cancha de fútbol o una casa de muñecas. El techo de la habitación también puede convertirse en un gran escenario para desplegar la imaginación: pintarlo de negro y pegarle estrellas y planetas fosforescentes los sorprenderá y favorecerá el juego incluso con sus papás.

Ni rosa ni celeste: ideas simples para pintar el cuarto de los chicos - Prensa
Es decir, no es necesario pintar las habitaciones de niñas de color rosa y de niños de color celeste como hacían antes padres y abuelos. Hoy estamos más atentos a cómo pueden impactar los estereotipos de género en los chicos y el mercado nos acompaña con opciones diversas para elegir.
Hoy hay un gran abanico de colores de pinturas, en tonos mate y brillosas, incluso lavables, que permiten ambientar hermosas habitaciones para los más pequeños
Siempre es importante solicitar asesoramiento a los especialistas de la pinturería donde van a adquirirse las pinturas antes de comenzar el trabajo.
Fuente: Sui Color












