El Sol, la energía vital
¿Cansada? Es muy probable. Es que el último mes no fue nada fácil… vivimos una intensísima temporada de Sol en Escorpio, con dos eclipses y la carga de planteos y de cambios que conllevan. La buena noticia es que el cambio energético se hace sentir: con Sagitario, pasamos de la introspección a la extroversión, y del denso buceo que hicimos en nuestro interior a la búsqueda de un sentido que nos permita expandir nuestros horizontes y traducir las vivencias dolorosas en sabiduría.
Un centauro en el zodíaco
El espíritu de Sagitario suele agradarle a casi todo el mundo. ¿Por qué? Porque le gusta disfrutar, y nos invita a ponernos a tono. Se trata de una energía festiva, optimista, liviana, alegre, que reposa sobre la confianza y la fe en que todo mejorará, porque jura que todo tiene sentido y la abundancia nos ampara. De hecho, Júpiter, su planeta regente, literalmente protege a la Tierra del impacto de asteroides y cometas, porque gracias a su fuerza gravitatoria impide que lleguen a nosotros.
Entonces, todos nos ponemos un poquito filósofos, un poquito creyentes, un poquito optimistas. Comenzamos a pensar en redondear el año, en reunirnos, en celebrar, en hacer los famosos balances que nos indican qué aprendimos a través de todo lo vivido y con qué intenciones y deseos queremos encarar la próxima etapa. Y es mejor que lo hagamos por todo lo alto, porque la aventurera flecha de Sagitario apunta a las estrellas y busca trascender el territorio conocido.
Un comienzo con todo
Venus y Mercurio ya hicieron su ingreso en este signo, y apenas un día después de que el Sol llegue va a encontrarse con la Luna, dando lugar a la Luna Nueva en Sagitario el 23 de noviembre. Se trata de un momento de reconocimiento y coherencia entre la voluntad consciente y la inconsciente, entre la esencia de nuestro yo y nuestro mundo emocional más íntimo, que se toman de la mano y amalgaman a la energía del momento. En este caso, se le suman los planetas de la comunicación y el pensamiento y el del amor y el bienestar: va a haber una alineación entre lo que pensamos, decimos, sentimos y experimentamos, todo ello fortalecido por la búsqueda de la verdad, el disfrute y la abundancia.
Sagitario nos dará la oportunidad de aliviar la intensa carga transformadora que vivimos en los eclipses e incorporar lo aprendido en ellos de manera que podamos ampliar nuestra conciencia. Como signo de fuego, nos activa y revitaliza, y su naturaleza jupiteriana auspicia las cuestiones académicas, los viajes y las resoluciones legales y jurídicas.
Eso sí: en la primera y segunda semana de diciembre va a experimentar una interesante tensión con Marte en Géminis, e inmediatamente después una cuadratura con Neptuno en Piscis: debemos mantenernos fieles a nuestro corazón, poniendo mucho cuidado en no exagerar ni negar riesgos, así como en no caer en confusiones o episodios poco claros dados por un optimismo ciego. Si logramos el equilibrio entre el coraje y la prudencia, podremos vivir este tránsito con la alegría y la buena onda que lo caracteriza en su mejor manifestación.
Verónica Barrionuevo Es una astróloga argentina egresada del Centro Astrológico de Buenos Aires. En las redes sociales es @traducirelcielo. Integra el AstroSquad de OHLALÁ!, donde crea contenido sobre la disciplina, desde 2022.











