Antonela Roccuzzo continúa afianzando su perfil como ícono de estilo global y da un nuevo paso en su carrera al convertirse en la protagonista de la edición mexicana de Harper’s Bazaar México. En una producción marcada por el lujo y la sofisticación, la empresaria apostó por looks audaces que reflejaron una versión más segura y empoderada de sí misma.
De este modo, se la puede ver en la portada con una imagen minimalista y elegante. Si hablamos de los estilismos que eligió para la producción de moda podemos destacar un body negro de Bottega Veneta combinado con piezas de Tiffany & Co., firma de la que es embajadora. Sumergida en una piscina, la influencer rosarina dejó en claro que no sólo es una inspiración para todas sus seguidoras, además la elección de las prendas y las firmas no es casual ya que apostó a reforzar su vínculo con las grandes firmas internacionales.


A lo largo de la producción, desplegó una serie de looks que tienen al vestido como protagonista. Desde diseños drapeados de Magda Butrym hasta un modelo halter de Carolina Herrera. Cada look combinó sensualidad y elegancia con una impronta contemporánea. También se destacó un impactante vestido negro al cuerpo y un diseño en tono vino de Alaïa, con espalda descubierta, que sumó dramatismo y sofisticación.


Pero más allá de la moda, la entrevista dejó ver un costado más íntimo de Antonela. En un momento de plenitud personal, la mujer de Messi reflexionó sobre su presente y cómo fue cambiando su manera de verse a sí misma: “Me estoy valorando de una forma distinta”, aseguró. Por otro lado, reconoció la importancia de este proceso de crecimiento: “Con el tiempo fui aprendiendo a escucharme más y a darme mi lugar”, confesó, en referencia a una etapa en la que busca equilibrar su vida personal con sus proyectos profesionales.
Muy enfocada en su rol como madre, también habló de su familia como pilar fundamental: “Mis hijos son mi prioridad absoluta, todo gira en torno a ellos”, relató dejando en claro que, pese a su exposición, mantiene los pies en la tierra. En esa misma línea, admitió que, hoy, intenta disfrutar más del camino: “Antes era más exigente conmigo misma, ahora trato de vivir todo con más calma”, dijo mostrando una mirada más relajada y consciente sobre su día a día.



Con esta tapa, Antonela Roccuzzo no solo reafirma su lugar en el universo fashion, sino que también construye una narrativa propia, donde el estilo se combina con una identidad cada vez más definida. Entre el lujo, la naturalidad y la introspección, su imagen evoluciona sin perder autenticidad.
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