Hay prendas que cambian de lugar dentro del guardarropa y el encaje está viviendo justamente ese momento. Durante mucho tiempo lo relacionamos con vestidos de fiesta, ropa interior y looks románticos. Esta temporada aparece en muchas más versiones y encuentra lugar en outfits que perfectamente podrían acompañarnos durante el día.
El cambio se ve en las prendas y también en la manera de combinarlas. Una camisa de encaje puede ir con un jean y convertirse en una opción para salir durante la tarde. Una pollera midi puede llevarse con una prenda básica y calzado más relajado. Un top lencero puede asomarse debajo de un blazer y tomar otra personalidad.
La tendencia también llegó a las pasarelas y al street style. Vogue ya había registrado la presencia del encaje en camisas, tops, pantalones, faldas, vestidos y medias, una variedad que muestra hasta dónde se expandió esta textura dentro de la moda.
El encaje encuentra su versión de día

La forma más fácil de llevarlo durante el día está en combinarlo con prendas más simples. Un jean puede acompañar una blusa de encaje y darle un aire mucho más relajado. Una remera básica puede funcionar debajo de una prenda transparente y hacer que el conjunto se sienta más cotidiano.
Las camisas son una de las opciones que mejor muestran este cambio. Hay modelos con encaje floral, mangas largas y cortes similares a los de una camisa tradicional. También aparecen diseños más cercanos a la estética lencera, con tirantes finos y detalles en el escote.
La combinación con denim resulta especialmente fácil para quienes quieren incorporar la tendencia sin transformar por completo su manera de vestirse.
Pantalones de encaje: una de las versiones más jugadas

El pantalón lleva la tendencia hacia un lugar más inesperado. Los modelos de encaje guipur, especialmente los que tienen transparencias, aparecen como una alternativa para looks de noche. También existen versiones más livianas y de algodón que funcionan muy bien para los meses de calor.
Vogue mostró pantalones de pierna ancha realizados en encaje guipur y combinados con otros tejidos livianos, mientras que Saint Laurent presentó una versión negra semitransparente pensada para propuestas de fiesta.
Vestidos: el clásico que sigue funcionando

El vestido continúa siendo una de las formas más reconocibles de llevar encaje. La diferencia aparece en los cortes.
Hay modelos midi, vestidos cortos, diseños largos y propuestas con inspiración lencera. También aparecen versiones de encaje guipur con flores, modelos rectos y prendas que combinan el tejido con otros materiales.
Los vestidos midi son especialmente fáciles de adaptar. Un modelo con forro y una estructura sencilla puede funcionar para un almuerzo, una salida o incluso una jornada de trabajo dependiendo del resto del look.
Para la noche, el encaje puede tomar una versión mucho más marcada. Las transparencias aparecen con mayor fuerza y el tejido se combina con corsets, escotes y prendas lenceras.
El blanco se lleva todas las miradas

Entre las distintas versiones que aparecieron en los últimos meses, el encaje blanco y los tonos off white tienen una presencia especial. El color potencia ese costado romántico del tejido y también funciona muy bien con la estética de primavera y verano.
La noche también tiene su propia versión

Cuando cae el sol, las transparencias toman mayor presencia. El encaje aparece en vestidos más ajustados, tops lenceros y prendas que dejan parte de la piel al descubierto.
Ese juego con la transparencia forma parte de la evolución que tuvo el tejido durante los últimos años. Su lado romántico sigue presente, aunque las pasarelas también lo llevaron hacia propuestas más sensuales. Valentino y Dolce & Gabbana, por ejemplo, trabajaron el encaje desde ese lugar en sus colecciones.
Las medias también entran en esta conversación. Los modelos de encaje pueden acompañar vestidos cortos, faldas o shorts y sumar textura al conjunto. Vogue registró incluso leggings realizados en este material, una versión que acerca la tendencia a una estética mucho más urbana.
Cómo llevarlo esta primavera

El encaje funciona mejor cuando encuentra un contraste dentro del outfit. Una camisa delicada puede acompañarse con denim. Una falda de encaje puede ir con una prenda de líneas simples. Un vestido puede cambiar de registro según el calzado y los accesorios.
Para el día, las versiones en blanco, beige y tonos claros tienen una conexión natural con la primavera. Para la noche, el negro y las transparencias llevan la tendencia hacia un lugar más sofisticado.
También está la opción de incorporar el encaje en pequeñas dosis. Un detalle en el escote, una manga, una falda o una media alcanza para sumar la textura sin que todo el look gire alrededor de ella.
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