Hay algo inevitable en las tendencias: tarde o temprano, todo vuelve. Lo que alguna vez usamos sin pensar —y que quizás después juramos que nunca volveríamos a usar— reaparece en las calles, en las redes sociales y en los looks de las nuevas generaciones.
Para quienes fueron adolescentes entre finales de los 90 y los primeros años de los 2000, el regreso es especialmente evidente. Accesorios, prendas, maquillajes y hasta objetos que parecían haber quedado definitivamente en el pasado vuelven a ocupar un lugar protagonista.
La diferencia está en cómo se llevan ahora. Ya no se trata de copiar exactamente los looks de aquella época, sino de recuperar algunos de sus elementos y combinarlos con prendas actuales.
Si naciste entre 1975 y 1995, probablemente reconozcas más de uno de estos clásicos.
1. La vincha zig zag

Durante años fue uno de los accesorios infaltables para despejar la cara y armar un look en cuestión de segundos. La vincha zig zag, también conocida como vincha dentada, vuelve a aparecer como accesorio protagonista.
Ahora se usa tanto con el pelo suelto como con recogidos y puede darle un toque retro incluso al outfit más simple.
2. La camperita Adidas

Las camperas deportivas dejaron hace tiempo de ser exclusivas del gimnasio. El regreso de la estética sporty recuperó uno de los grandes clásicos de los 90: la campera deportiva con cierre, especialmente los modelos de inspiración retro.
Con jeans, pollera o incluso sobre un vestido, es una de esas prendas que vuelven a funcionar fuera del contexto deportivo.
3. El brillito de labios

Si había un producto que no podía faltar en una cartera adolescente era el gloss. Cuanto más brillante, mejor.
Después de varios años en los que los labiales mate dominaron el maquillaje, los labios con efecto húmedo volvieron con fuerza. El gloss recuperó su lugar y se convirtió nuevamente en uno de los básicos del neceser.
4. Las hebillas grandes para el pelo

Mariposas, flores, formas geométricas y todo tipo de hebillas llamativas vuelven a ocupar el pelo.
La tendencia recupera ese espíritu de los accesorios de los 90 y 2000, cuando una hebilla podía ser mucho más que un detalle funcional: también era parte central del look.
5. Las cámaras de fotos compactas

Antes de que el celular se convirtiera en cámara, las compactas digitales acompañaban prácticamente todos los viajes, cumpleaños y salidas.
Hoy volvieron como objeto de culto. Las cámaras digitales pequeñas de los 2000 se convirtieron en favoritas para quienes buscan fotografías con una estética más espontánea y menos perfecta que la de los teléfonos actuales.
6. Los vinilos

Aunque no son exclusivos de una generación, los discos de vinilo recuperaron un lugar especial entre quienes buscan volver a escuchar música de una manera más analógica.
El objeto también funciona como pieza decorativa: las tapas de los discos, los equipos y las bateas se incorporan cada vez más a los espacios cotidianos.
7. Las bandanas

En la cabeza, alrededor del cuello o incluso como accesorio para una cartera: las bandanas volvieron.
Este pequeño pañuelo fue uno de los grandes protagonistas de los looks de los 90 y los 2000 y hoy reaparece combinado con prendas mucho más simples. Es una manera fácil de sumar un detalle retro sin transformar todo el outfit.
8. El tiro bajo

Durante años, el tiro alto parecía haber desterrado definitivamente a los pantalones de cintura baja. Pero la moda, una vez más, demostró que nada desaparece para siempre.
Los jeans, pantalones y minifaldas de tiro bajo regresaron a las pasarelas y al street style. La clave actual está en combinarlos con prendas y accesorios que hagan que el look se sienta contemporáneo.
9. El make up perlado

Sombras claras, iluminadores con efecto nacarado y pequeños destellos: el maquillaje perlado vuelve a ganar protagonismo.
La estética recupera uno de los acabados favoritos de aquella época, aunque con una versión más sutil. En lugar de cubrir todo el párpado de brillo, hoy se puede incorporar el efecto perlado en puntos estratégicos para iluminar la mirada.
10. Los anteojos de colores

Los anteojos dejaron de ser solamente un accesorio funcional y recuperaron su costado más divertido.
Marcos transparentes, tonos pastel, colores intensos y formas retro aparecen nuevamente en los looks urbanos. Son una de las maneras más fáciles de incorporar la nostalgia de los 90 y 2000 sin necesidad de cambiar todo el guardarropa.
La nostalgia también se lleva puesta
El regreso de estas tendencias no es casual. Cada generación encuentra inspiración en décadas anteriores y las adapta a su propia época. Por eso, más que hablar de una vuelta literal de los 90 o los 2000, se trata de una reinterpretación.
La buena noticia para quienes vivieron esa época es que muchos de estos objetos y tendencias ya forman parte de nuestros recuerdos. Y quizás ahora sea el momento de sacarlos nuevamente del cajón —aunque esta vez, con un styling completamente diferente.
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