Con la llegada de las jornadas más frías del invierno, la tentación suele ser ponerse todo el abrigo posible. Sin embargo, acumular prendas gruesas no siempre garantiza estar más calentitas y, muchas veces, termina resultando incómodo. La clave está en vestirse de forma estratégica y aprovechar la llamada regla de las tres capas, un sistema que combina funcionalidad y estilo para mantener el calor corporal sin resignar un buen look.
Aunque nació en el mundo del montañismo y las actividades al aire libre, este método se convirtió en uno de los favoritos del street style porque permite adaptarse fácilmente a los cambios de temperatura durante el día.
La primera capa: la que mantiene el calor

Getty
Es la prenda que está en contacto directo con la piel y tiene una función fundamental: conservar la temperatura corporal y ayudar a absorber la humedad. Lo ideal es optar por remeras térmicas, camisetas de algodón liviano o prendas confeccionadas en lana merino, un material que abriga sin generar volumen.
Las prendas de esta primera capa deben ajustarse al cuerpo sin apretar demasiado, ya que así cumplen mejor su función aislante y pasan desapercibidas debajo del resto del look.
La segunda capa: el verdadero abrigo

Getty
Esta capa es la encargada de retener el calor. Sweaters de lana, poleras, cárdigans tejidos o chalecos acolchados son algunas de las opciones más elegidas para crear esa barrera térmica que hace la diferencia cuando el frío se intensifica.
Además de aportar abrigo, esta es la parte del outfit donde se puede jugar con texturas, colores y tendencias para darle personalidad al conjunto.
La tercera capa: protección contra el clima

Getty
La última capa funciona como un escudo frente al viento, la humedad y las bajas temperaturas. Tapados de paño, camperas puffer, trenchs impermeables o abrigos de cuero son excelentes aliados para completar el look.
La recomendación es elegir una prenda con espacio suficiente para que las capas interiores no queden comprimidas, ya que el aire que queda entre ellas también ayuda a conservar el calor.
Cómo llevar la técnica de las tres capas con estilo

Getty
La ventaja de este sistema es que resulta muy fácil adaptarlo al día a día. Una combinación clásica puede ser una remera térmica, un sweater de lana y un tapado largo de paño. Para un look más relajado, una camiseta básica, un buzo de algodón y una campera acolchada logran el mismo efecto.
Los accesorios también cumplen un papel clave. Una bufanda de lana, gorro tejido y guantes no solo suman estilo, sino que ayudan a proteger las zonas por donde el cuerpo pierde más calor.
El secreto está en elegir bien, no en sumar más
Vestirse con inteligencia suele ser más efectivo que simplemente agregar prendas una encima de otra. La regla de las tres capas permite mantenerse abrigada durante todo el día, evitar el exceso de volumen y construir looks versátiles que funcionan tanto para ir a la oficina como para salir a caminar o disfrutar de un plan al aire libre.
Este invierno, más que sumar abrigo sin pensar, la tendencia pasa por combinar las prendas correctas para enfrentar las bajas temperaturas con comodidad y mucho estilo.
Redacción OHLALÁ! El equipo de redacción de Somos OHLALÁ! está conformado por un grupo de periodistas especializado en diferentes temáticas. Buscamos compartir las noticias más relevantes de la agenda pública y aquellos temas que nos impactan a todos, también queremos construir herramientas que ayuden a navegar la actualidad.
En esta nota:
Tendencia de moda 2026











