Como si nos estuviese leyendo la mente, todas las semanas el banco nos envía un mail ofreciéndonos la posibilidad de solicitar un préstamo que nos vendría bárbaro para salvarnos las papas. O si no, cada vez que entramos al home banking nos salta la infaltable notificación de que, por ser unas clientas tan únicas y especiales (léase la ironía), tenemos a nuestra disposición un crédito a una tasa de interés híper conveniente para nosotras.
Pero cuando estamos a punto de dar el paso, nos surgen todas las dudas habidas y por haber y el miedo de tomar una mala decisión, en muchas ocasiones por malas experiencias en el pasado.
Es por eso que hoy te compartimos los 3 errores más frecuentes a la hora de solicitar un préstamo para que puedas evitarlos y tomar una decisión bien informada.
- MIRAR LA TNA
- NO EVALUAR LA CAPACIDAD DE PAGO
- PEDIR DE MÁS Y POR MUCHO TIEMPO

