
Por Dalia Gutmann
Para nosotras, el baño es un lugar genial, uno de los pocos lugares en el mundo donde estamos solas con nosotras mismas. Nada como estar en NUESTRO baño, porque en el trabajo, en lo de tu amiga o en el consultorio del médico nunca es lo mismo, porque, a diferencia de los hombres, a nosotras SÍ nos importa lo que vayan a pensar de nuestro paso por el "toilette" . Sin embargo, para nosotras es casi imposible estar en un lugar y no querer, en algún momento, "pasar al baño". Lo necesitamos. Pareciera que así como ellos viven una secreta guerra declarada por "quién la tiene más grande", nosotras vivimos una solapada competencia por quién conoce la mayor cantidad de baños .
Somos capaces de hacer colas interminables y perder mucho tiempo de nuestras vidas esperando nuestro turno para entrar al cubículo. Tal vez sea solo un "por las dudas", pero HAY que ir, no podemos evitarlo. Es como si una voz interior nos gritara: "¡TENÉS QUE CONOCER ESTE BAÑO! NO PODÉS DEJAR DE VISITARLO". Tanta pasión sentimos que hasta nos los recomendamos entre nosotras: "¡Andá, que es re lindo!".
En los públicos, a veces vamos solas, a veces acompañadas..., porque, además, tenemos muchas cosas para resolver ahí dentro: cómo conseguir papel, dónde corno poner la cartera, cómo sostener la puerta que casi siempre tiene la traba rota, cómo hacer para que el secamanos no nos deje sordas...
Cuando te convertís en madre, se te suma un ítem más. Porque no solo necesitás el baño por cuestiones obvias como hacer tus necesidades, cambiarte la toallita o llorar sin que nadie se entere para no pasar papelones, sino que ahora tenés que encontrar la manera de cambiarle el pañal al bebito. Si tenés muuuuucha suerte y hay cambiador, genial. Si no, arreglátelas. Sos mujer. ¡Seguro vas a poder!
La fijaTu hijo se queda dormido a las 7 de la tarde. Son las 11 y media y todavía no se levantó. No cenó y vos te estás cayendo de sueño. Igual, lo dudás: ¿lo despierto a la fuerza y le encajo la comida o me voy a dormir con el riesgo de saber que es MUY probable que a las 5 de la mañana ya quiera arrancar el día?
Dato útilNunca es necesaria la sinceridad cuando un niño te regala un dibujo. Por más que sea una raya anodina, SIEMPRE se dice: "¡Qué hermososssso!".
La gente quiere saberCon quién deja una a sus hijos. "¿Y Kiara dónde está?, ¿y al chiquito con quién lo dejaste?". ¡Tranquilos! A veces hinchan un poco, pero ¡no tengo pensado abandonarlos!
TwitterBueno, este temita de las vacaciones ya lo podríamos ir cerrando, ¿no? #QueArranqueElCicloLectivo #MamiDesesperada
Diccionario Colecho: eso que hacen los niños cuando se pasan a tu cama a las 4 de la mañana y vos no tenés fuerza para ponerles límites, ¡y obligarlos a que vuelvan a las suyas!









