
Ian Lucas, de triunfar en YouTube a ser finalista de Masterchef: "Estoy enfocado en que quiero ganar”
Millones de vistas, una comunidad fiel y un furor que no para de crecer. charlamos con Ian Lucas sobre el gran salto en su carrera: del mundo digital a la final de MasterChef Argentina.
18 de marzo de 2026 • 15:47

Ian Lucas, de YouTube a la final de Masterchef. - Créditos: Gentileza de José Indart.
Con una sonrisa que lo define, Ian Lucas conquistó a todos en MasterChef y terminó de tender un puente entre el universo digital que lo vio crecer y la televisión abierta. Vive un presente de vértigo, pero habla desde un lugar sereno, casi familiar. Nacido en Banfield y formado frente a cámara desde la adolescencia, cuando las redes fueron refugio y juego en medio de una infancia atravesada por responsabilidades tempranas, hoy es uno de los creadores más convocantes de su generación.
Actor, cantante y youtuber, con millones de seguidores y estadios llenos, decidió correrse de su zona de confort y exponerse a la competencia, la mirada ajena y un público nuevo. Su paso por MasterChef no solo lo mostró resolutivo en la cocina, sino también sensible, perseverante y profundamente conectado con su historia. En esta entrevista, reflexiona sobre la exposición, la familia como sostén, la música como motor y esa necesidad constante de ir por más, incluso cuando parece haberlo logrado todo.
¿Qué te pasa con pasar del universo YouTube, que es como tu casa, a los medios tradicionales, MasterChef, la tele, las notas...
Es como decís, YouTube es mi zona de confort, grabo desde hace más de 11 años, me muevo como quiero, hago lo que yo quiero. Quería salir de mi zona de confort, era el momento, y cuando llegó la propuesta de MasterChef, era lo más relacionado a todo lo familiar, el programa perfecto para entrar.
Entre todas tus redes sociales tenés casi 70 millones de seguidores, uno podría decir que “te conoce todo el mundo”, sin embargo, con MasterChef, un público nuevo se preguntaba quién eras.
Fue el objetivo. Yo quería mostrarme a un público que no me conocía, que siento que es el público que mira televisión. Y fue un placer para mí, me sentí cero atacado, hay mucha gente que lo dice con buena intención: “Che, no te conozco, ¿a qué te dedicás?”. Y lo hablás re bien y la mejor. Siempre está el hater, que está ahí en la casa, enojado, pero después tal vez pasan dos semanas y le empezás a caer bien. Porque siento que cuando vas a un lugar con buena energía y sin querer joder a nadie, haciendo la tuya, se transmite eso. Y pude transmitir lo que yo quería. Así que hoy en día la situación es distinta. La gente me está bancando un montón.
Te hiciste viral con un video, como un escape cuando tus papás se separaron, como un juego, e hiciste un camino muy paulatino que habla de tu perseverancia.
Sí, empecé muy chiquito, a los 13. Mis papás se separaron y en mi casa era todo un caos. Yo tenía a mi hermanito chiquito. Como digo siempre, me tocó ser grande siendo chico. Mis papás no sabían cómo llevarlo y fue mi método de escape. Tenía una compu que me daban de la escuela, imaginate lo que era, tenía una camarita y hacía videorrespuestas en una red social que estaba de moda con mis amigos, que se llamaba Ask. Gente anónima te hacía preguntas y vos respondías con un video. Y eso se empezó a viralizar y dije: “Esto lo tengo que usar para tener más ‘me gusta’ en Facebook”. Y empecé a promocionar mi Facebook, hasta que llegó YouTube.
También estuviste en un certamen de canto, ¿cómo fue eso?
Me llega un casting porque de los 13 a los 15 ya estaba teniendo mucho público en redes. Y justo mi papá es cantante. Le digo y me dice: “Vamos”. Fuimos, y claro, que viniera él también sumó mucho, pero el casting fue por mí. Entramos a la televisión, era un programa muy familiar, cantaban padres e hijos, y en paralelo creé mi canal de YouTube y empecé a grabar. Ya hace más de 11 años.
“A mí siempre me ven sonriendo. La sonrisa es mi método de defensa muchas veces también”.
Ian Lucas
¿Y en qué momento te diste cuenta de que ya no era un juego?
Creo que ahí en 2015, cuando grabamos el programa de canto. A mí siempre me gustó la música, cantar, compongo mis canciones. Pero lo que más me gustó siempre fueron las cámaras. Desde que soy chiquito, tengo videos míos de bebé y yo ya le hablaba a la cámara. Siempre me gustó grabarme, nunca tuve vergüenza de eso. Y ahí, lo principal fue que le transmití algo lindo a la gente. A mí siempre me ven sonriendo. La sonrisa es mi método de defensa muchas veces también. Si me ven sonriendo, es verdad, no es que estoy fingiendo. En YouTube siempre intento transmitir ese mensaje. Vos no sabés a quién le estás llegando con ese video y eso me hizo el clic, esto me lo tengo que tomar en serio, porque, primero que nada, es mi fuente económica desde chiquito. Empecé a ganar bien y dije “le tengo que seguir metiendo acá”. Y es algo que me gusta, y encima lo que le transmitís a la gente. Yo soy muy jodón, amo hacer bromas.
También medio que jugás como un niño en YouTube. ¿Creés que ahí estás sanando un poco esa infancia de adulto que tuviste?
Puede ser, porque me tocó crecer muy rápido y hacerme cargo tal vez de cosas de las que no tenía por qué hacerme cargo. Yo prendía la cámara y cuando más me viralicé fue haciendo bromas. Le hacía bromas a mi mamá, a mi hermano, los volvía locos. Con mi hermano nos poníamos en complot y siento que la gente se sintió muy identificada con la esencia, de que yo estaba en el barrio, en Banfield, grababa videos en mi casa con un celular que no era ni el último modelo y con último modelo y con eso resolvía. Editaba con una compu, aprendí solo, y tal vez a la mitad del video se me reiniciaba porque se saturaba y tenía que volver a empezar. Hacía todo yo con la edición básica y lo tiraba a la cancha. Y la gente lo veía y cada vez era más. Después empecé a contar nuestra historia. A mi hermano le gustaba una chica de la escuela, yo lo ayudé a tener su primera cita y le dije a la chica: “¿Lo puedo grabar?”. Entonces, estaba mi hermano yendo a tomar un helado con la compañera de la escuela y yo en otra mesa grabando. Hoy ya todo el mundo sabe qué es YouTube, pero en ese entonces estar con un celular así grabando, la gente pasaba y me miraba.

Ian Lucas, de YouTube a la final de Masterchef. - Créditos: Gentileza de José Indart.
Está muy presente tu familia en todo tu camino, tenés tatuada a tu mamá. ¿Qué te pasa con el apoyo de tu familia?
Sí. Todos mis tatuajes son por mi familia. Yo siempre digo que mi objetivo está cumplido. Yo iba a la escuela de chiquito y nunca le pedí plata a mi mamá, tal vez tenía hambre y nunca se me daba por decirle: “Mamá, dame 10 pesos para comprarme un pebete”. No, yo resolvía. ¿Cómo hago esto? Bueno, voy a una matiné y vendo entradas, con esto puedo ganar plata. Nunca me gustó pedirle nada a mi familia. Mi objetivo siempre fue verlos mejor a ellos y salir del barrio, y ya lo cumplí. Gracias a Dios, mi familia hoy en día está bien. Y todo lo que me está pasando es un regalo, un plus.
¿Te acordás de la última vez que lloraste? ¿Por qué fue?
Yo creo que fue con mi hermano. Teo me hace llorar muy fácil. Fue la vez que vino a MasterChef. Me emocioné, tenerlo ahí, al lado mío. Nosotros empezamos grabando en la cocina de casa, hacíamos el puré con una ollita metálica toda oxidada y nos cagábamos de risa. Tengo videos en YouTube que en casa llovía y poníamos los baldes. Siempre la pasamos increíble nosotros, siempre fue igual la esencia. Y el otro día, grabar a 10 cámaras, el programa más visto de la televisión, con gente famosa, Wanda, el jurado, y lo tenía a mi hermano ahí cocinando al lado, dije: “Estamos re pegados, mirá dónde estamos ahora”.
¿Soñabas con este presente o superó tus expectativas?
Lo tuve siempre en mi cabeza, cada paso que doy. Me cuesta disfrutar las cosas a veces porque, antes de que me llegara la propuesta, hace 2, 3 años, yo decía: “Ese es el programa para entrar, yo tengo que estar a la altura para que me llamen para MasterChef Celebrity”. Por mi abuela, te lo juro. Y cuando pasó, toda mi familia no lo podía creer. Y yo ya sabía que iba a pasar, por eso me cuesta disfrutar, porque en mi cabeza yo ya daba por hecho que iba a entrar. Cuando entré, y esto te soy sincero, dije: “Voy a llegar a la final del programa, no hay chance de que yo me vaya antes”. Y había gente que decía: “A este no lo conoce nadie”, tal vez no esperaban ni que pasara 2 semanas.
Te va muy bien, aparte, tenés dotes en la cocina.
Resuelvo. Donde me ponga, voy a resolver. Me gusta, me doy maña, me gusta aprender, estudié. Si entro a algo, me gusta hacerlo bien, no me gusta entrar y decir: “Bueno, ya estoy acá, ya me sirvió para esto”. No. Esa es una presión, no sé si está tan buena, pero yo, si entro, tengo que llegar a la final o ganar.

Ian Lucas, de YouTube a la final de Masterchef. - Créditos: Gentileza de José Indart.
“ Hay una cultura muy machista en la sociedad. Siempre digo, si yo hubiese tenido 42 y Eva 26, nadie iba a decir nada...”.
Ian Lucas
El año pasado cerraste con un Vélez con Fede Vigevani. ¿Cuándo tomaron magnitud de que movían masas fuera de lo virtual?
Es muy lindo eso porque nosotros venimos de un mundo de redes que a veces se subestima un poco, ¿viste? Es como que si no sos músico 100%... Y nosotros hacemos música de chiquitos, yo compongo, escribo mis letras. Hay mucho trabajo atrás. Hacemos las cosas muy en serio y hacemos un show de dos horas, está tremendo. La gente que viene la pasa muy bien. Ahora tuvimos una banda de invitados. Nuestro show está tremendo. Tiene música, juegos, integra a la gente. Está muy bueno. Nosotros ensayamos meses, trabajamos mucho...
Hablando de música, ¿con quién amarías hacer alguna collab?
Me encantaría con María Becerra, que es mi amiga, me llevo muy bien y es de Zona Sur, de Quilmes. Ya hemos compartido antes en YouTube, la conozco desde hace muchísimos años, con su novio, Rei, me llevo increíble, con la familia también. Con otro que me llevo muy bien, que estaría increíble también, es con Duki. Es un capo.
Con Wanda por ahí también.
Wanda le está metiendo a la música, ¿eh?
O con la China, que también tiene música. Ahí tenés que elegir.
Sí, yo me llevo bien con todo el mundo. La China lo mismo, me ha recibido en su casa, hemos salido de fiesta. Yo no tengo problema con nadie. Hoy en día me toca compartir más con Wanda, pegamos la mejor... De hecho, ella fue una de las que me convencieron para entrar a MasterChef, me decía: “Ian, vení, yo te voy a cuidar”...
Y no puedo no preguntarte por el shippeo con Evangelina Anderson. ¿Qué pasó ahí?
Yo creo que se formó algo muy lindo en el programa con el grupo. Y bueno, en el grupo siempre hay cositas, y la verdad, con Eva pegué la mejor. Nos llevamos muy bien. Yo siento que cuando se hizo más público y empezaron los medios y la prensa, fue algo muy nuevo para mí. Porque ella ya viene de eso, para mí fue algo muy nuevo y me atomizó un poco, no te voy a mentir. Que hay cosas que no podés hablar, que esto te va a jugar en contra. Y yo soy muy transparente con mi vida. No es que tenga que contar todo, pero tengo una comunidad de 40 millones de seguidores en YouTube por ser yo, yo grabo mi vida.
También se habló de la diferencia de edad. ¿Cómo te pega eso?
Voy a decir algo para que no se malentienda. Yo siento que hay una cultura muy machista en la sociedad. Siempre digo, si yo hubiese tenido 42 y Eva tenía 26, nadie iba a decir nada. Porque “es un capo, se está comiendo a la pibita”. Pero como Eva tiene 42 y yo tengo 26, no, que la edad, que esto, lo otro. No tenés ni idea de las cosas que yo viví, lo que pasé o cómo estoy de la cabeza. A veces piensan que, porque sonrío, “ah, es un pibito”. No, viví mucho y tengo muy en claro mis cosas. Sí, tengo 26 años, es la verdad, pero estoy muy curtido.
¿Qué se viene este 2026?
Hay de todo, la verdad. Lo que es redes, hay muchos proyectos, pero con esto de MasterChef se abrieron muchas puertas. Así que, no sé, ahora les dije que me esperen porque estoy enfocado en esto. Quiero terminar este proyecto, pero apenas termine, ya hay trabajo, gracias a Dios. Yo odio estar de vacaciones, me gustan dos, tres días y al cuarto ya digo: “No estoy haciendo nada, tengo que trabajar”. Me gusta estar en actividad. Así que termina el programa y a los tres días me vas a ver haciendo algo. Te lo prometo.
Mirá nuestra entrevista completa con Ian Lucas en YouTube

Candela Blanco Colaboradora de lifestyle en OHLALÁ!, escribe sobre viajes, gastronomía, arte, cultura y más. Actual productora del streaming OHLALAND!, le apasiona comunicar y el mundo digital. Es periodista, community manager y creadora de contenido.
En esta nota:
SEGUIR LEYENDO


Fito Páez se luce en Tiny Desk: mirá el concierto completo y conocé su setlist
por Emanuel Juárez

Lyna Vallejos: quién es la autora argentina infantil que más vende
por Nathalie Jarast

Chau Netflix: estas son las mejores películas que podés ver gratis en YouTube
por Emanuel Juárez








