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Morena Beltrán, Sofi Martínez y Pachu Zubiri: las mujeres que alzan la voz y derriban prejuicios en el periodismo deportivo

Morena Beltrán, Sofi Martínez y Pachu Zubiri rompen el techo de cristal del periodismo deportivo y lideran la conversación futbolera en el año más intenso: el del Mundial.


Estilismo de Manu Aversa

Pachu Zubiri, Morena Beltrán y Sofi Martínez

Pachu Zubiri, Morena Beltrán y Sofi Martínez, las voces del periodismo deportivo. PACHU: CAMISA (LAS PEPAS), REMERA, SHORT Y ZAPATILLAS (FILA). MORENA: CAMISA (PUMA), PANTALÓN (LAS PEPAS), SANDALIAS (MISHKA). SOFI: BUZO (ADIDAS), FALDA (LAS PEPAS), ZAPATILLAS Y MEDIAS (ADIDAS). PELOTAS DE FÚTBOL (DECATHLON). - Créditos: Mili Melzi



Durante muchos años, el periodismo deportivo fue territorio casi exclusivo de voces masculinas. Y ni que hablar del fútbol: un relato que parecía tener solo guardianes varones. Hoy, ese mapa ya empezó a reescribirse y en el centro de ese cambio están ellas, las mujeres que no piden permiso: simplemente alzan su voz. Por eso, para este marzo, en pleno año mundialista, elegimos a Morena Beltrán, Sofi Martínez y Pachu Zubiri, que representan a una generación que llegó para quedarse, abrir caminos y romper un techo de cristal que durante demasiado tiempo pareció inamovible.  

Con estilos distintos, pero una convicción compartida, construyeron autoridad en un espacio históricamente hostil, ganándose el respeto desde el conocimiento, la sensibilidad y algo de rebeldía. Con ellas, ahondamos en el gran desafío de ocupar lugares de poder en el fútbol —el gran escenario del año— sin perder autenticidad. Tres voces que hoy marcan agenda, inspiran y redefinen el liderazgo femenino en el deporte. 

Pachu Zubiri, Morena Beltrán y Sofi Martínez

PACHU: BUZO, PANTALÓN Y ZAPATILLAS (FILA). MORE: CAMISA SIN MANGAS (MISHKA), PANTALÓN (PUMA), SANDALIAS (MISHKA). SOFI: CAMISETA (ADIDAS), CAMISA (PAULA CAHEN D’ANVERS), SHORT (LAS PEPAS), ZAPATILLAS Y MEDIAS (ADIDAS). PELOTA DE FÚTBOL (DECATHLON). - Créditos: Mili Melzi

¿Cómo nace en ustedes la vocación por el periodismo deportivo y el interés particular por contar el fútbol? 

SM: En mi caso, desde muy chica. Mi papá es muy fanático del deporte y nos lo inculcó a todos. El hecho de hacer deporte, llevarnos al club, de todo el tiempo mirar deporte en mi casa... Entonces, creo que de esa manera entró en mí el deporte. Y después, con el tiempo, cuando tuve que elegir un estudio, no me incliné por lo deportivo. Me costó encontrarlo, pero de repente, cuando lo tuve delante de mí y vi la carrera de periodismo deportivo, dije: “¿Cómo no lo pensé antes? ¡Esto es para mí!”. Antes hice Derecho y Ciencias Políticas. 

MB: ¡Qué difícil pensar esa versión tuya! 

SM: Sí, y a mí me gusta el deporte en general, más allá del fútbol, vinculado con las historias de las personas. No solamente lo que pasa dentro del campo de juego, sino también cómo llega cada persona que después va y deja la piel tratando de ganar o de trascender, y cómo lo vive. 

Es también como un sello tuyo, ¿no? En tu forma de contar el deporte ponés tu emocionalidad a la hora de abordar a los deportistas. ¿Cómo cultivás eso en vos para que esté ahí al frente?  

SM: Yo creo que es una curiosidad genuina. Cuando a una persona la ves bien, la ves mal, o la rompe o no la rompe, ¿cómo repercute en lo más profundo de su ser? Creo que es lo que a mí me genera curiosidad. Intento observar esas cosas. Me parece que termina siendo determinante para el juego también. Los estados de ánimo, si le pasó o no algo en su vida... 

PZ: De mi lado, no sé si la respuesta es tan linda, pero me parece que es una respuesta que más de una periodista te puede dar: no sabía ni siquiera que existía la posibilidad. Prendía la televisión y para mí no existía la chance de ser periodista. Además, vengo de una familia muy tradicional, todos abogados, ingenieros, para nada alguien parado enfrente de una cámara. Y me pasó que cuando dejé de jugar al fútbol, ahí me topé con periodistas. Yo en ese momento era medio como vos, estudiaba Ingeniería Informática. Atrás de la computadora, estaba... 

MB: Pero le escuchás la voz dos segundos y decís: “Flaca, pero qué haces acá, andá a relatar”... 

PZ: Tampoco había relatoras... La primera vez que me acuerdo de una relatora mujer era cuando se empezaban a pasar por YouTube los partidos de la Primera femenina. Y bueno, cuando empecé a conocer periodistas jugando al fútbol, dije: “Che, la vida de estas chicas está buenísima, ¿yo voy a pasar mi vida atrás de un escritorio y un monitor?, me quiero matar”. Entonces empecé a preguntar y ahí me cambié. Entonces dije: “Definitivamente es esto”.  

MB: Yo un poco también vengo como del palo que decía Sofi: mis padres son profes de Educación Física los dos. Entonces, bueno, yo de toda la vida tengo inculcado el deporte, pero el fútbol fue como mi última gran pasión de la secundaria. Me encantó involucrarme en eso, saber más de futbolistas, de la fecha, de entender el juego... No sé en qué momento me poseyó un poco el fútbol. Y lo que siempre me atrajo era intentar entender, descifrar cómo se daban las cosas en la cancha. O sea, siempre me atrajo eso, no sé si es porque me gusta jugar también.  

Vieron que muchas veces en el deporte se dice que te enseñan más las derrotas que los triunfos. En las carreras de ustedes, ¿sienten que hubo alguna puerta que se les cerró y que eso las ayudó a impulsar sus carreras?  

SM: Yo fui rechazada en TyC Sports, esto vamos a decirlo.  

MB: Yo también fui rechazada, igual. Me tuvieron y me soltaron. 

SM: Hicimos el casting, o la prueba de cámaras, qué sé yo, y no quedamos. Y también hice una prueba de cámara en SportsCenter en ESPN y tampoco quedé. Quedé a los años. Para mí fue muy flashero después, cuando realmente tuve el primer programa. Porque yo había hecho una prueba de cámara y cuando sonó la musiquita del canal, estaba re nerviosa, me temblaba la voz... ¡Con razón no quedé! Pero cuando quedé en ESPN unos años después, dije: “Bueno, llegaste”. 

Pero te enseñaron algo esos primeros “no”. 

PZ: Igual, hay veces que eso no está, son menos los casos, pero a mí directamente me sentaron ante un partido. Cerraron la puerta, me explicaron cómo funciona la consola..., era un partido de la Libertadores femenina, Universitario de Perú y la U de Chile, y nada, listo: “Estas 2 horas son tuyas. Andá, caminá”. ¡Nunca la pasé tan mal!  

“Las mujeres no tienen que hablar de fútbol”, dijo hace no tanto Horacio Pagani. Es un discurso y un debate que nos aburre, pero esos comentarios deben seguir existiendo en la vida, en las redes. ¿Cómo los reciben y cómo se plantan ustedes?  

PZ: ¿Sabés qué? Hay algo que me parece muy feo, que es que el primer consejo que te dan es “acostumbrate”. Pero me lo han dicho jugadores, periodistas, “te va a pasar, acostumbrate”, y me parece que estamos obviando que se normaliza el acoso, se normaliza el ciberbullying y un montón de cosas que no están buenas. Pero, inevitablemente, creo que es lo que hacemos la mayoría: terminás leyendo los comentarios y no te causan nada, terminás leyendo algún tuit que te salta en el medio del partido y ya lo pasás. Capaz, obvio, algunas veces te levantás con el pie izquierdo y te pega, pero yo creo que normalizamos muchas cosas que son horribles. 

MB: Sí, te endurecés cuando pasa el tiempo. Es como que “sí, bueno, son las reglas del juego”, las aceptás... Pero no sé quién mierda pone las reglas de juego. ¡Quién las puso, lo quiero tener enfrente! 

¿Y por qué no podríamos cambiar las reglas de alguna forma? ¿Sienten que todavía estamos lejos de que se cambien? 

MB: No, es porque la sociedad en general está violenta con todo. Imaginate en un espacio en el que en general siempre conversaron hombres. Y como que el espacio de hoy de la comunicación en general está muy agresivo, ¿viste? Como que se retroalimenta todo y también hoy todo pasa tan rápido... Hacés un daño que por ahí a uno le puede pegar de una manera y a otro de otra. Es como que primero el consejo era “acostumbrarte”, ahora es “tranquila, que mañana es otra cosa”, “tranquila, que pasa rápido”, pero bueno, no sé, yo siento que por ahí lo encontraremos o por ahí no, pero que tiene que existir un límite, ¿viste? Porque hoy ya podés crear una noticia irreal, o sea, literalmente irreal porque ya con la inteligencia artificial te inventás fotos... todo está dentro de la bolsa de las reglas del juego, y me pregunto, ¿dónde está el límite?  

SM: Sí, y me parece que no solamente es quién lo dice, sino también la cantidad de medios que lo replican. Porque también pareciera que sirve ese enfrentamiento, entonces se alimenta hasta que acabe de hacerse más grande. Una pena que sea así, pero bueno, la realidad es que así estamos y yo creo que están cambiando las reglas del juego, pero que todavía falta un montón.  

Morena Beltrán

CAMISA (LAS PEPAS), BOTINES (PUMA).  - Créditos: Mili Melzi

“La sociedad en general está violenta con todo. Imaginate en un espacio en el que en general siempre conversaron hombres”.

Morena Beltrán

¿Qué sienten que sí cambió en estos años y en qué sienten que todavía hay como ciertos micromachismos o prejuicios al ver a mujeres hablando de fútbol? 

PZ: Prejuicio y micromachismo va a haber siempre, pero me parece que ahora hay una cuestión de costumbre que vos capaz, no sé, te levanta un tachero en Capital, le decís que trabajás en el fútbol y te dice: “Ah, sos relatora”, o “sos comentarista, sos periodista”. Como que lo tiene en la cabeza de que existe. Después, que esté de acuerdo o no, es otra cosa, pero me parece que hay toda una cuestión de que se incluye a las mujeres en estos espacios... y que se las incluye cada vez en espacios más importantes. Porque no es “démosle el partido de la B, démosle el sub-16 femenino”, no..., es “poné un partido de la Champions, poné un partido de la Libertadores”, y va acostumbrando a la gente, va rompiendo de a poco una barrera que es importante. Hasta que se rompa del todo la barrera, vamos a tener todos los problemas del mundo. Pero me parece que algo cambia. 

MB: Hace poco yo te escuchaba como aceptando de verdad la opinión del otro, y creo que es liberador, es sanador. O sea, la verdad es que a veces la opinión del otro es una cagada y, si bien el límite es la falta de respeto, realmente es liberador. Es solo la opinión de esa persona.  

PZ: Pero ¿hasta dónde es opinión y hasta dónde insulto? 

MB: Bueno, ahí es el límite. Y pasa muchas veces en los medios que por ahí te involucran con otro protagonista, solo porque sos mina y trabajás en el ambiente del fútbol. Capaz vos estás bien parada, pero el otro protagonista que están involucrando, ¿está bien parado?, porque esa es la clave. Si no, ahí sí se rompe todo. Porque de repente después se vuelve incómodo trabajar, no podés compartir espacios porque “uy, a vos te vincularon que saliste con...”, y es una cagada, ¿entendés? Vincularte, te van a vincular, o sea, ya poner un “me gusta” en redes hoy te vincula, pero bueno, no solamente es que no acepten tu voz, sino que realmente no puedan aceptar el rol que vos tenés y que tengas que compartir y convivir con hombres.  

Y que tengas autoridad para hablar de fútbol, que no lo ninguneen o no lo menosprecien.  

PZ: ¿Les puedo hacer una pregunta a las dos? ¿Ustedes sienten que si un tipo da al aire exactamente la misma opinión que ustedes, se lo toma más en serio a él que a ustedes?  

MB: Yo siento que sí. Siento que por ahí un comentario fuera de lugar de un hombre está más naturalizado, ¿entendés? Eso sí. Después, para mí, un comentario en el lugar justo, preciso, de una mujer, yo creo que se valora. Ahora, si de repente en vez de leer 22, leíste 23..., todo mal, ante el error hay otra lupa.  

SM: Lo que siento, a mí esto me lo enseñó Gabriel Rolón, no me lo dijo a mí, lo dijo en otro contexto, pero lo vinculaba a las redes sociales: “El que se engancha con un boludo se transforma en un boludo”. Entonces, si vos te quedás enganchado con alguien que comentó algo para herir o algo súper destructivo, o con alguien que comentó por ahí desde la frustración propia, si vos te enganchás en esa, te convertís en un boludo también. Entonces, me parece que hay algo de eso, en dónde una decide ponerle el foco. A mí me gusta pensar, en esos momentos en los que sí hay crueldad, hay maldad, como también la hay en otros asuntos de la vida, pensar por qué lo hago. Pensar en las cosas que de repente también se generan alrededor y tienen mucho más sentido, como que lleguen mensajes y digan: “Me gusta lo que hacés, me voy a anotar en la carrera de periodismo deportivo”. O: “¿Sabés que mi hija se va a meter en periodismo deportivo porque le encanta lo que vos hacés?”, o de repente: “A ella le gustaría ser una More Beltrán, una Pachu en su trabajo”. Bueno, yo ahí creo que encuentro como esa luz que te hace seguir caminando y que lo otro te importe menos. 

PZ: Es que de ahí me parece importante lo de seguir ocupando espacios. Porque a veces te llegan, y a ustedes seguro les llegaron, mensajes de alguna maestra diciendo: “Las chicas andan corriendo y gritando los goles porque te ven”. Y son nenas chiquitas, no es que estaban pensando en estudiar periodismo. Y de repente están las nenas que ahora pasás por un parque y están jugando al fútbol. De ahí me parece que también es lindo ocuparlo. 

Ahora More es comentarista de la Liga Profesional de Fútbol, eso hay que celebrarlo. A nivel personal, ¿cómo vivís este momento?, y a nivel colectivo, ¿qué sentís que representa? 

MB: Bueno, con todas las emociones juntas, obvio. Porque es como que a veces sentís “estoy para esto”, porque te sentís que estás hecha para eso, pero después, en el momento en que lo tenés que demostrar, te agarra la incertidumbre, o inseguridad de decir: “Bueno, ¿estoy a la altura o no?”. Y después se me pasa, porque es lo que hice desde que me empezó a gustar el fútbol, desde toda la vida en mi casa. Y bueno, intentaré llevarlo a una transmisión, con todas las herramientas que necesitás para la transmisión. Estoy re contenta y entendiendo la responsabilidad. Viviana (Semienchuk) lo hizo por última vez hace 10 años, comentar para el fútbol argentino en sí, Ángela (Lerena) lo hizo en algunos partidos también de la Selección Argentina. Pero bueno, comentar la Liga de nuestro fútbol, todos los días, para mí está buenísimo. A mí me toca un costado muy personal porque es realmente lo que siento que es mi vocación, es lo que realmente me apasiona y me desafía mucho poder contarlo de la mejor manera, no perderme ningún detalle. Y bueno, la verdad que el día que ocurrió me escribieron un montón. Y en una publicación que de repente ves que hace alguien, donde por ahí hay cinco flacos que te están bardeando, pero después hay un montón de minas que les contestan a ellos..., me moviliza mucho. O sea, esa cosa que se genera de que va más allá de mí, ni siquiera es conmigo, ¿entendés? Es con la situación, es con defender ese momento que se consiguió y que pueda ser algo útil para el futuro. Como que siento que las que se enganchan en esos posteos o en esas publicaciones, o comparten esto, ni siquiera es por mí, va más a lo social.  

Total, es porque se ocupa ese lugar. Y recién mencionabas esto de que ahora “hay que estar a la altura”, ¿tienen momentos de inseguridades o de miedos? ¿Cómo luchan contra eso cuando aparece?  

SM: Yo creo que el trabajo te termina dando esa seguridad. Sí, claro que tenemos inseguridades, y hablo en plural porque las hemos compartido también en algunos casos. Pero bueno, la única forma es desafiándose una misma y decir: “Bueno, ese nerviosismo que estás sintiendo, en realidad, es porque sentís que estás haciendo algo que vale la pena”. Y ahí ver el cómo elijo mil veces estar acá y atravesando estos nervios... Pero creo que la manera de sentir tranquilidad es preparando ese partido, ese evento, esa entrevista, lo que tengas que hacer, de la mejor manera posible. Y eso te termina dando cierta paz para enfrentar la situación.  

PZ: Yo creo que el nervio nunca se va, y me parece que es lindo. Y siempre que arranco un torneo nuevo, siempre que tenés algún desafío, como que lo sentís acá en el pecho. Después de que pasaron los 20 minutos, ya está, ya pasó. Y me agarro de lo que dijiste vos, Sofi, que tener la información es lo más importante porque siempre vas a tener algo en lo que apoyarte. Y después, un poco fingir demencia (risas), después vemos qué pasó acá, ahora ya estamos sentados, ya estamos al aire, esto tiene que salir de alguna manera. 

SM: Yo creo que, al aire, es lo que le pasa a More, o lo que le pasa a una jugadora o un jugador de fútbol: cuando empieza el partido, todo eso que venías pensando en la previa, como que queda a un lado y fluís, ¿no? Arranca el partido y ya es fluir.  

Pachu Zubiri, Morena Beltrán y Sofi Martínez

PACHU: BUZO, PANTALÓN Y ZAPATILLAS (FILA). MORE: CAMISA SIN MANGAS (MISHKA), PANTALÓN (PUMA), SANDALIAS (MISHKA). SOFI: CAMISETA (ADIDAS), CAMISA (PAULA CAHEN D’ANVERS), SHORT (LAS PEPAS), ZAPATILLAS Y MEDIAS (ADIDAS). PELOTA DE FÚTBOL (DECATHLON). - Créditos: Mili Melzi

¿Cómo se apoyan entre mujeres? Porque son pocas en el fútbol, que es muy competitivo...  

SM: En mi caso, cuando habito algunos lugares y siento que se genera un comentario que no está bueno de cualquiera de nosotras, no callarme, sino defender a pleno. Después, no sé, en el posteo cuando salió lo de More, fui la primera fan: “Vamos, More”. Y también sintiendo mucho orgullo cuando de repente pasás por Fox Sports y están dando un partido de Libertadores en el que está relatando Pachu.  

PZ: ¿Sabés qué dicen muchas veces, sobre todo no bien arrancás? A mí me mintió todo el mundo, porque me dijeron que iban a ser todas malas, que eran re competitivas, que no te iban a querer nada. ¡Todo mentira, he tenido a grandes periodistas que se te acercan! Por ejemplo, una vuelta estaba pasando por un pasillo y Mechi Margalot abrió la puerta y dijo: “Disculpá, no nos habíamos presentado, ¿cómo estás?, soy Mechi”. Ángela Lerena una vuelta me mandó un audio también presentándose por si yo necesitaba algo. La mejor con todo el mundo, pero siento que está como esa... 

...Está la fantasía de que somos competitivas, que es difícil trabajar con mujeres.  

MB: Yo creo que es generacional también. Como que por ahí siento que en la tele antes el ambiente era más pisacabezas, como entendiendo que no había laburo para todas. Y para mí es lo contrario, o sea, cuando aparece alguien que hace muy bien su trabajo, que quiere tener su espacio, es como “¡sí, metele con todo porque hay lugar para todas!”. Por ahí antes había más inseguridades en el ambiente y no se confiaba tanto en el valor agregado que tiene cada una, lo que te hace diferente, que te hace sobresalir y que te hace disfrutar tu trabajo. Para mí, es un pensamiento muy chiquito el pensar “oh, no, si a ella le va bien, yo voy a tener menos oportunidades”. Es lo contrario, hay algo superador, hay un propósito mayor, me parece. Creo que no solo es en nuestra profesión, ¿viste que a veces lo escuchás a Duki que dice lo mismo de los artistas?   

PZ: Es que cuando estás compitiendo con la otra, perdés. Porque te ponés en un lugar donde nos tenemos que ayudar por todo esto que está pasando y todo lo que estamos hablando acá. Y también dejás de competir con vos misma, que es lo que a vos te hace mejor periodista y mejor profesional. Si otra persona tiene el trabajo, algo está haciendo que vos no estás haciendo y tenés que aprender de esa persona.  

¿Sienten que la mirada y la voz de una mujer le aporta algo diferente a cómo se cuenta el fútbol?  

SM: ¿Sabés que esa es una duda que yo tengo?  

PZ: A mí como tono me re gusta cuando paso por la televisión y hay un hombre y una mujer en la misma transmisión. La diferencia de tono me gusta, pero es una cuestión subjetiva. 

SM: Está bien, hablás de tono, pero ¿de mirada? Porque yo creo que una mujer puede tener muchísima sensibilidad, viste que hay veces que se la vincula con la sensibilidad, pero no estoy segura.  

Sofi Martínez

CAMISA (PAULA CAHEN D’ANVERS), BERMUDA, MEDIAS Y ZAPATILLAS (ADIDAS), TOP (CALVIN KLEIN).  - Créditos: Mili Melzi

“Para este Mundial, Argentina como equipo viene bien: los procesos siempre te ayudan a que las cosas salgan mejor y Argentina viene manteniendo un proceso”. 

Sofi Martínez

Las apuestas deportivas vienen siendo un riesgo para las adolescencias. ¿Qué opinan sobre este tema? ¿Cambió un poco la forma de vivir o de ver el deporte? 

SM: Buena pregunta, difícil de responder. No lo tengo tan analizado en profundidad, sí creo que una está al tanto de que cada vez más maestros o profesores te dicen que ven las apuestas en los colegios y en menores, cosa que es algo muy peligroso y me parece que lleva a los chicos a vincularse con el deporte de una manera fea, feísima, vinculada con la ansiedad y también con los excesos. También creo que hay muchas cosas malas, no solamente el juego. Por ejemplo, no está mal mostrar que estás tomando alcohol, y sí está mal lo del juego... Está mucho peor visto el juego que el alcohol y, de repente, mata más gente el alcohol cuando te ponés al volante...  

PZ: Yo hice un video al respecto en YouTube y lo que me había llamado la atención es el anticipo que crea en la cabeza. Primero, esto de que tenemos la apuesta online en el bolsillo y que tardás un minuto en descargarla, y que cualquiera pueda entrar. Después, esta cuestión de que el que es adicto se queda con el “casi gané”, no con el “perdí”. Y el “casi gané” el cerebro lo interpreta como que ganaste o que tenés una chance, que estás ahí cerquita. Entonces, te incentiva a poner cada vez más plata. Obvio, es como todos los males, hay quienes se pueden tomar dos cervezas con los amigos y estar bien y hay quienes son alcohólicos. Con esto debe haber personas que apuesten ocasionalmente, pero me parece que lo accesible que es lo hace muy...  

SM: ...Peligroso. Yo desde hace un tiempo elijo no hacerlo en mis redes sociales, pero sí es inevitable porque lo ves en cada transmisión de fútbol... O una también trabaja en canales de televisión en donde los sitios de apuestas ponen mucha plata en publicidad. 

Estamos en 2026, año mundialista. ¿Para ustedes significa un desafío extra? Y ya son analistas y relatoras, ¿cómo ven a la Selección para encarar este Mundial 2026? 

SM: Creo que hay un doble sentimiento. Por un lado, querés que llegue porque nosotros siempre amamos los mundiales, son un paréntesis en la vida de todos, pero, por otro lado, no querés dejar de ser el último campeón o poner eso en juego y que pueda llegar a salir otro. Entonces, para mí se genera esa doble sensación. En mi caso, teniendo en cuenta que va a ser un mundial muy grande, va a ser en tres países, va a tener más equipos, más partidos, más todo, la Argentina llega con muchísima expectativa. Bueno, queda tratar de enfocarme lo máximo posible. Trabajo en Telefe, y Telefe transmite el mundial. O sea que no solamente vamos a tener los partidos de la Selección Argentina, donde ahí vamos a estar, sino otros. Y también me toca ahora viajar a alguno de esos otros. Entonces, creo que hay que prepararlo bien, este mundial, hay que estar enfocados porque llega con mucha carga y esperemos que a la Selección le vaya bien. Yo creo que todos sabemos que un mundial es muy difícil de ganar. Argentina como equipo viene bien: creo que los procesos siempre te ayudan a que las cosas salgan mejor y Argentina viene manteniendo un proceso y eso es espectacular. Así que con la mayor esperanza y buena vibra, esperando lo mejor, sabiendo que es muy difícil. 

MB: Argentina va a ser primera en nuestro grupo. Es imposible que no lo sea, me atrevo a quedar pegada con esto, pero realmente es imposible que no quedemos primeros con Argelia, Austria y Jordania, realmente. Yo creo que la selección lo más potente que tiene es que tiene como una identidad de juego muy definida, y eso para equipos que se ven cada tanto, que no tienen esa diaria que tiene un club, es muy importante. Argentina logró eso. Pero bueno, también somos conscientes de que Messi no es el mismo que hace 3 años y medio porque a esta altura de la vida los años pesan de diferente manera. O sea, una cosa es llegar con 24 y después con 28, y otra cosa es llegar con 34-35 y ahora con 38-39, ¿no? Entonces, ser conscientes de que por ahí el mundial pasado Scaloni logró rodear bien a Messi, compensar lo mejor de él..., bueno, hay que ver este año si podemos disponer de lo mismo. Y no tenemos a un jugador muy desequilibrante como era Di María, que en esos partidos se lucía. Entonces, estamos obviamente con cierta incertidumbre, pero creo que Argentina tiene todo para volver a triunfar, sin duda. 

Pachu Zubiri

CAMPERA Y ZAPATILLAS (FILA), SHORT (LAS PEPAS), PELOTA (DECATHLON).  - Créditos: Mili Melzi

“Estamos obviando que en muchos casos de periodistas deportivas se normaliza el acoso, se normaliza el ciberbullying y un montón de cosas que no están buenas”. 

Pachu Zubiri

¿Qué cosas del fútbol aplican para su vida diaria? ¿Qué conceptos usan para sus desafíos cotidianos?  

MB: Yo creo, bueno, también conviviendo con un jugador, básicamente, que sí, tienen una aplicación a la tarea, pero a cualquier tarea. Entonces, le asignás al tipo que cuelgue un cuadro... y con cualquier tarea que le pongas por delante se compenetra, ¿entendés? Como que es aplicado, ni hablar en actividades físicas. En momentos en los que no está entrenando con el club, igual todos los días se levanta a entrenar y tiene tremenda disciplina. Y yo tipo: “Uy, hoy justo llovió”, o no sé, ayer me insolé un poco, o te pasó algo que invita a faltar, y no..., tiene mucha disciplina. Y para mí, algo que hay mucho en el ambiente del fútbol es la generosidad. En general, por su origen y por llegar a ese espacio. Por lo menos lo que vivo y lo que he tratado también con otros jugadores, no solo con Lu, es que todo lo quieren compartir con su gente. O sea, tienen la posibilidad de repente de pagar una casa de vacaciones y vienen 18, ¿entendés? Como que no se escatima en eso. Noto mucho esa generosidad, y me gusta mucho.  

SM: Me parece que a veces el fútbol o el deporte en sí me ayudan a sobrevivir al saber perder. Creo que el deporte te enseña a saber perder cuando en el trabajo te pasa algo que no te gusta, que no te elijan, que no se te dé una situación como vos querés. Y la verdad es que yo miro deporte, me encanta el deporte todo el tiempo, y veo a los mejores perder, a los que la luchan perder... Entonces, trato de asimilarlo de esa manera y decir: “Bueno, acá se gana y se pierde”.  

¿Qué sueños todavía les quedan por cumplir?  

PZ: ¡Yo quiero ir al Mundial! Yo empecé a trabajar en 2023, después del Mundial. Y me gustaría trabajar también en automovilismo, en algún momento. 

MB: Me encantaría, en un futuro, tener mi programa y lograr darle identidad. Darle como ese punto justo entre el carisma y el juego, que siento que es lo más difícil de insertar. Un programa que pueda salir de ese debate diario por ahí más al entretenimiento, que logre conectar con la gente... 

Y a nivel personal tenés alto desafío este año... Año de mundial, más año de preparativo de casamiento... 

MB: Chicas, todavía no arrancamos nada. Ningún preparativo, ni uno... Todo para después pegártela en la pera y no acordarte de nada. O sea, es una noche en la vida. Así que todo súper terraza, pero bueno, pregúntenme en abril, por ahí ya pude haber arrancado algo. 

SM: Yo siempre tengo la sensación de que me gustaría tener objetivos que me satisfagan en lo profesional. Siempre ser leal a eso que quiero comunicar o a esa periodista que quiero ser y estar conforme con los proyectos en los que estoy. Y si vos me preguntás un sueño, es entrevistar a los mejores deportistas del mundo.  

Como ustedes también son periodistas, ¿quieren hacerse ustedes alguna pregunta?  

PZ: Yo arranco. Ustedes ya están laburando desde hace un montón, están consolidadas, ya hicieron todas las cosas que cualquier periodista desea. ¿En algún momento se sintieron plenas, que estaban paradas ahí y dijeron: “¡Fua! Lo logré”?  

SM: Sí. Me pasa en las transmisiones chiquitas, generalmente. En las grandes también puede pasar, pero muchas veces es en un día cotidiano, cuando en tu trabajo te pasó algo que conectaste y te pareció increíble. A mí en las entrevistas me pasa, cuando de repente conectás con el otro y se da una charla de verdad, sincera, y te da algo que vas a decir: “Che, esto para la otra persona es re profundo”. Eso para mí es la satisfacción absoluta de decir “qué bien lo estoy haciendo” o “qué bien hice las cosas como para hoy poder dedicarme a esto”.  

MB: Yo coincido plenamente con Sofi. No es en el momento en que estás en la adrenalina, y ahí estás súper enfocada. Es después, cuando ves a tus viejos, o volvés, y decir: “Uy, ¿a dónde llegué?”, ¿entendés? En esas cositas muy gratificantes. De repente es que alguien se acuerde de un comentario que hiciste, que fue preciso, o ni hablar de que un protagonista te diga: “Che, te escuché”. Esas cosas son como mimos al alma, y algo que decía Sofi, que para mí es super clave, es conocer realmente lo que una quiere hacer. Una vez que diste con eso, para mí es ser una afortunada... Eso es sentir la plenitud. Pero bueno, como que hay días que lo sentís y otros que decís: “¡Uf, la puta madre!”... Pero yo creo que, en el fondo, siempre lo sentís, porque estás en ese lugar.  

SM: ¡Tengo la pregunta! ¿El mejor consejo que les dieron? Puede ser personal o laboral… 

PZ: Voy yo. Laboral, antes de que arrancara con todo esto incluso, cuando yo hacía videos, estaba hablando con Jose Valicenti, que es una influencer, y me dijo: “Acordate de todo el mundo y tratá bien a todo el mundo... Primero, nunca sabés qué le está pasando a la otra persona por la cabeza y cómo se siente, y después, porque estamos en un lugar donde es preferible que se acuerden de vos por algo lindo que hiciste, que la gente tenga una buena imagen tuya, porque todo esto se mueve por contactos, por boca en boca, por lo que la gente piense de vos, por las referencias que tienen de uno”. Ese consejo. Y también me dijo: “Aunque se te pare todo, aunque no tengas trabajo y aunque no tengas nada, seguí moviéndote, seguí haciendo 40 videos por día, seguí tocando la puerta, que algo se va a abrir si te seguís moviendo. Y aunque lo tengas asegurado, seguí haciendo cosas que se vienen oportunidades mejores, nunca te quedes”. Y creo que es algo que vengo aplicando desde que me lo dijo. 

MB: La verdad, es que más que un consejo, a mí me pasa mucho con mi familia que siento que tuve el privilegio de ser muy mimada y querida siempre en mi vida. O sea, crecí en un espacio de tanto amor, donde forjás mucho tu autoestima y tu personalidad al sentir que estás contenida todo el tiempo, ¿entendés? Como que no sé si puedo decir algo puntual de ellos, sí que realmente tuve el privilegio de tener la familia que tengo porque de ahí salí con una caja de herramientas, que es mi personalidad, muy formada. Por eso creo que, en general, no me enrosco, las cosas en general no me afectan, voy por la vida liviana, sencilla. 

Pachu Zubiri, Morena Beltrán y Sofi Martínez

Pachu: campera y pantalón (Fila), body (Ita Bikinis). Sofi: campera y pantalón (Adidas), top (Calvin Klein). More: top y falda (Puma), chaleco (Paula Cahen D’Anvers).  - Créditos: Mili Melzi

¿Qué consejo les dan a aquellas mujeres jóvenes que quieren dedicarse al periodismo deportivo?  

SM: Yo les diría que encuentren eso que les divierte. Yo creo que, generalmente, si sienten que su vocación está vinculada a esto, al deporte, que se concentren en eso, en lo que les genera diversión hacer. Para mí ahí hay una motivación muy importante y linda. Que le den para adelante y que no les importe nada, que busquen su valor agregado, su esencia vinculada también a esto. Y que no lo duden ni permitan que nadie les haga dudar.  

MB: ¡Me robó mi consejo! (Risas). Realmente para mí es dar con eso, y lo vas descubriendo a medida que vas estudiando también. Y bueno, acá justamente somos tres periodistas que hacemos cosas diferentes, así que te das cuenta de que hay mucho espacio para abordar. Y una vez que lo encontraste, bueno, hacerlo al 120..., encontrar qué es lo que a vos te puede diferenciar de los demás.  

PZ: Yo lo que digo todo el tiempo es “hacé”, no te quedes con la cursada, no te quedes con el “quiero hacer tal cosa”. Subí el video, aunque esté mal grabado, aunque no se escuche la mitad, lo vas a mirar en una semana y no te va a gustar... subí 10 más. Vas a estar haciendo eso durante 3 años, vas a mirar el que hiciste la semana pasada, y tampoco te va a gustar. Pero hacé, que lo más importante es eso. Y dentro de lo que hacés, estudialo, capacitate, pero me parece que lo que falta es esa ansiedad de querer aprender, de querer hacer las cosas. Por más que salgan mal, porque al principio va a salir mal y va a ser feo, pero es preferible hacer eso feo 100 veces y que a la 101 funcione, antes que no hacerlo nunca y quedarte con las ganas. Aparte, siempre hay alguien que va a conectarse con lo que tengas para contar.  

Mirá la entrevista completa en YouTube

Maquilló Marian Fabré. 

Peinó Jor Antico con productos Schwarzkopf. 

Asistente de fotografía: Camila Giacomini. 

Asistente de vestuario: Luna Mazzeo. 

Agradecemos a Decathlon Argentina (@decathlon.argentina), Altorancho (@altoranchocom) y Molina (@molinapanaderiacafe) su colaboración en esta nota. 

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Euge Castagnino

Euge Castagnino Secretaria de Redacción de OHLALÁ!, guionista cinematográfica especializada en cultura, cine, teatro, televisión y otros medios audiovisuales y gráficos. Es fan de las buenas historias, los libros, el buen comer y los viajes.


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