Newsletter
Newsletter

Una científica argentina, becada en EE.UU. para investigar la leche materna

Soledad Méndez es la primera científica argentina en incorporarse al instituto de leche humana más importante del mundo, donde investigará componentes clave de la leche materna para generar evidencia local y fortalecer la salud infantil.


Soledad Méndez es la primera científica argentina en incorporarse al instituto de leche humana más importante del mundo

Soledad Méndez es la primera científica argentina en incorporarse al instituto de leche humana más importante del mundo. - Créditos: Gentileza



La doctora en Bioquímica Soledad Méndez se convirtió en la primera investigadora argentina en incorporarse al instituto de leche humana más importante del mundo. Desde allí estudiará uno de los componentes clave de la leche materna, fundamental para la inmunidad y el desarrollo intestinal de bebés, especialmente prematuros, con el objetivo de generar datos propios para la población argentina.

Hay historias que hablan de vocación, pero también de propósito. La de Soledad Méndez empieza en San Luis, sigue en laboratorios del CONICET y hoy cruza fronteras: es la primera científica argentina en ganar una beca de la Fundación Larsson-Rosenquist para investigar los oligosacáridos de la leche humana (HMO), uno de los componentes más fascinantes —y menos conocidos— de la lactancia.

La investigación se desarrollará durante este año en el Instituto de Leche Humana de la Universidad de California en San Diego, bajo la dirección del profesor Lars Bode, referente internacional en la ciencia de la leche materna.

La “joya oculta” de la leche humana

La doctora en Bioquímica Soledad Méndez estudiará uno de los componentes clave de la leche materna, fundamental para la inmunidad y el desarrollo intestinal de bebés

La doctora en Bioquímica Soledad Méndez estudiará uno de los componentes clave de la leche materna, fundamental para la inmunidad y el desarrollo intestinal de bebés - Créditos: Gentileza

Los oligosacáridos de la leche humana son el tercer componente más abundante de este fluido vivo. No nutren directamente al bebé: alimentan a las bacterias beneficiosas del intestino, especialmente las bifidobacterias, que fortalecen la barrera intestinal, reducen la inflamación y desplazan microorganismos patógenos.

Además, funcionan como una especie de “señuelo”: muchos virus y bacterias se adhieren a azúcares presentes en la superficie intestinal para infectar. Los HMO imitan esas estructuras, haciendo que los patógenos se unan a ellos en lugar de a las células del bebé.

“Hoy la ciencia de la lactancia está cambiando y gracias a la investigación sabemos que es mucho más que alimento: es un sistema vivo que cambia y se adapta, protege a las personas recién nacidas y lactantes de enfermedades, regula el organismo y apoya su desarrollo”, explica Méndez.

Datos argentinos para pensar políticas públicas

Uno de los aspectos más relevantes de este proyecto es que permitirá generar, por primera vez, datos poblacionales sobre la composición de la leche humana en Argentina.

Las muestras serán recolectadas en la provincia de San Luis con el apoyo del Ministerio de Salud local y analizadas en Estados Unidos. El objetivo es contar con evidencia científica propia que permita diseñar estrategias de salud pública adaptadas a nuestro contexto.

También se estudiará un subconjunto de muestras de mujeres con VIH, en colaboración con el Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y SIDA (INBIRS), bajo la dirección científica de Natalia Laufer. Esta línea de trabajo, iniciada en 2022, busca ampliar la evidencia disponible en contextos clínicos donde los datos siguen siendo limitados.

“Estas oportunidades no solo fortalecen a la ciencia nacional y regional, sino que también permiten acercar evidencia científica actual a la población, libre de dogmas y de miradas idealizadas”, señala. Y subraya: “Espero que cada vez seamos más quienes trabajemos por una lactancia informada, amorosa y sustentada en evidencia producida en nuestro propio territorio, en beneficio de las maternidades y de sus bebés”.

Su formación en la universidad pública

Licenciada en Biología Molecular por la Universidad Nacional de San Luis, Méndez obtuvo una beca del CONICET en 2015 para realizar su doctorado en Bioquímica en la Facultad de Medicina de la UBA. A lo largo de más de diez años de trabajo científico, combinó biología molecular y fisiología con foco en lactancia, nutrición y procesos naturales.

Actualmente se desempeña en la Dirección de Maternidad e Infancias del Ministerio de Salud de San Luis, donde desarrolla proyectos vinculados a lactancia, incluido el acompañamiento a personas con VIH. En paralelo, creó en 2025 el espacio “Lactancia con Ciencia”, una comunidad de formación y divulgación para familias que buscan información actualizada y basada en evidencia.

En 2025, a partir de todo su recorrido profesional y alineada a su propósito, Soledad creó  “Lactancia con Ciencia”, un espacio de formación, divulgación y comunidad para familias que desean criar con soberanía corporal, pensamiento crítico y respaldo científico. En este sentido, enfatiza la importancia de entender la lactancia desde una perspectiva consciente y científica. 

Las más leídas

Te contamos cuáles son las notas con más vistas esta semana.

¡Compartilo!

SEGUIR LEYENDO

Cómo diseñar un bullet journal según tu vida: secretos para que funcione todo el año

Cómo diseñar un bullet journal según tu vida: secretos para que funcione todo el año


por Emanuel Juárez

Tapa de revista OHLALÁ! de febrero con Eva de Dominici

 RSS

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2026 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.

QR de AFIP