Violencia de género: “Nosotras también somos víctimas, perdimos a una amiga”

Hace casi cinco años, Noelia Delic fue asesinada por su ex novio. Sus compañeras de la facultad relatan cómo vivieron ellas la tragedia, qué les dejó, y miden a través de su experiencia la dimensión del impacto de un femicidio.

Por Carola Birgin

20 de julio de 2015, 13:36

Violencia de género: “Nosotras también somos víctimas, perdimos a una amiga”
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"Ninguna de nosotras volvió a ser la misma"

"Estudiamos todas juntas Letras en la UCA. Nuestra compañera, Noelia Delic, fue víctima de violencia de género en 2010 y desde entonces nosotras también lo somos. Ninguna de nosotras volvió a ser la misma después de ese 6 de octubre en que su ex novio la golpeó, la acuchilló, la asfixió y la mató. Ellos habían tenido una relación muy intensa y él estaba obsesionado, pero no podíamos ni sospechar que fuera capaz de hacerle algo así. Sin embargo, pasó. Y fue muy impactante. La muerte de Noe tuvo algo de repercusión. No muchísima, pero salió en algunos diarios, y era muy fuerte para nosotras ver la foto que circuló porque la habíamos sacado en el río, un día que fuimos todas juntas. En la foto se la ve solo a ella, con su sonrisa inocente de siempre, pero nos vemos a nosotras mismas en esa escena, estábamos ahí: detrás de esa cámara, al costado, haciendo un chiste, contando una confidencia, haciendo planes a futuro... Nos cambió la vida a todas".

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"ADEMÁS DE VIOLENCIA, LUCAS EJERCIÓ LA TRAICIÓN"

"Habíamos terminado de cursar la licenciatura en Letras en 2009 y Noe ya estaba haciendo el profesorado, daba clases y tenía tres mil proyectos a futuro. Entre ellos, viajar. Era catequista y estaba ahorrando en euros para ir al año siguiente a la Jornada de los Jóvenes, la de España. Noe tenía 22 años cuando la mataron. Lucas Ezequiel Martínez había sido compañero de colegio, lo conocía de toda la vida. Estuvieron de novios un par de años, pero tuvieron muchos vaivenes y, para el momento en que pasó esto, ellos ya no salían desde hacía un año y pico. Incluso, ella estaba de novia con otro chico, el que la encontró. Los papás de Noe lo querían como a un hijo a Lucas. Por eso, además de violencia, ejerció la traición. Él viene de una familia disfuncional y prácticamente vivía en la casa de Noe. La mamá, cuando recién pasó todo, no nos decía ‘lo odio’, como una podría pensar".

"ella QUISO DEFENDERSE, PERO NO PUDO"

"La misericordia era uno de los valores más fuertes de Noe, y si murió, fue por abrirle la puerta de su casa a Lucas, que llegó con el pretexto de necesitar su ayuda. Eso fue lo más triste, él se aprovechó de esa situación. Sabía que ella estaba sola, sabía cómo lastimarla y fue premeditado. Entró en la casa, según lo que él declaró, diciéndole que se le había roto el auto y le pidió tomar algo. Noe le dio un vaso de jugo y cuando le dijo "bueno, chau", él la atacó. Primero le golpeó la cabeza contra la puerta y después empezó a darle puñaladas con un cuchillo que había llevado. Aunque, por la autopsia, sabemos que murió asfixiada. "Se me fue de las manos", escribió Lucas en una carta. Estaba lastimada por todos lados y la casa parecía haber sido un campo de batalla, se ve que ella quiso defenderse. Pero no pudo".

"la OBSESIÓN no es amor"

"En su declaración, Lucas explicó que lo hizo porque no la podía tener. Si no era de él, que no fuera de nadie. Es una lógica que resume la relación que ellos tuvieron. Él vivía para ella y era completamente dependiente, tenía devoción. Al principio, nos quedábamos impactadas por ‘cuánto’ la quería a Noe. Nosotras también lo queríamos mucho a él. Como tenía auto, nos llevaba a todas y nos dejaba a cada una en nuestra casa, no importaba si una vivía en Olivos y la otra en Avellaneda. Una vez, él la llevó a un cumple que festejamos y la esperó abajo toda la noche. De pronto, una se descubre pensando: "Guau, qué amor". Eso es muy peligroso, hoy lo entendemos. Pero tampoco es que siempre creímos que era exceso de amor. Ya al final todas teníamos claro que ahí había algo más y que no estaba bueno. Obsesión pura. Recién después de los hechos podés atar cabos y ver lo enfermizo, entender realmente que la obsesión no es amor".

"NO PODÍAMOS IMAGINAR QUE FUERA CAPAZ DE HACERLE DAÑO"

"Noe tenía mucho carácter y sentía que no se dejaba influenciar. No era sumisa, al contrario, él hacía de todo para que ella lo quisiera, ella mandaba. Este no es el caso de una mujer golpeada que termina mal. Le costaba dejarlo porque lo quería, pero en una de las charlas que tuvimos ella nos decía que en realidad la hubiera llenado más tener otro tipo de pareja, alguien más intelectual. Noe era súper curiosa, le encantaba estudiar, y él, en ese sentido, tenía muchas más limitaciones, le gustaba, por ejemplo, comprarse un reloj bueno de oro. Aun así, de ninguna manera podíamos imaginar que fuera capaz de hacerle daño. Quizás éramos muy chicas para darnos cuenta de que eso era una violencia encubierta. Si bien alguna vez los vimos discutir fuerte y todos sabíamos que eran muy apasionados, Lucas jamás había tenido actitudes violentas. A lo sumo, pintaba que podía maltratarse a él mismo. Una noche, él estaba medio borracho y le dijo a un primo de Noe: ‘Yo amo a tu prima, la amo, me voy a tirar abajo del tren’. Si pensábamos una tragedia, creíamos que él se podía llegar a matar".

"EL DUELO LO VIVIMOS EN ESTADO DE SHOCK"

"Cuando nos enteramos, no entendíamos qué había pasado. La noticia fue llegando a cada una de nosotras y lo primero era el desconcierto. Después, el dolor, el miedo, también la bronca. Se dijeron cosas horribles: que había entrado alguien desconocido en la casa, que la habían violado, alguien comentó que eso le pasaba por jugar a dos puntas y abrirle al ex... Fue como un duro golpe. El duelo lo vivimos en estado de shock. Noches sin dormir; cuando lo lográbamos, soñábamos cosas espantosas. Es muy difícil sacarse el miedo del cuerpo, separarse de la sensación de la violencia y de saber que nuestra amiga se murió en esas condiciones. Algo que nadie merece, pero ella menos. Puede parecer que la estamos idealizando, pero era realmente una persona extraordinaria, muy, muy buena. Si Noe estuviera acá y él la hubiera lastimado pero no matado, ella ya lo habría perdonado. A nosotras nos va a llevar mucho tiempo poder hacerlo, él ni siquiera pidió perdón. El juicio oral fue en 2012. Las amigas de Noe del colegio, que también fueron compañeras de Lucas, declararon durante horas. Finalmente, lo condenaron a prisión perpetua. Cuando los jueces dictaron la sentencia, fue una sensación agridulce: alegrarnos porque era la pena máxima y, por lo menos, algo estaba funcionando, pero también nos causó un dolor inmenso. Cada 8 de marzo, que, además de ser el Día Internacional de la Mujer, era el cumpleaños de Noe, nos juntamos con sus papás. La mamá es como si fuera ella, es adorable".

"AHORA PERMANECEMOS EN ALERTA, PERO NO PARANOICAS"

"Como amigas, no tuvimos oportunidad de evitar lo que pasó con Noe. Pero seguramente podríamos prevenir que vuelva a pasar algo así. Porque quedamos con todas las alarmas encendidas y, lamentablemente en un punto, hoy vivimos mucho más atentas que antes a este tipo de cosas. Ahora permanecemos en alerta, pero no paranoicas porque si no, no se puede seguir adelante. Somos de hablarnos y de escucharnos mucho más entre nosotras. Hoy, si notamos que una amiga está pasando por una situación rara, lo advertimos y buscamos la manera de hacer algo al respecto. Que igual no es fácil, porque si ves que una amiga está en una relación que podría implicar un riesgo, es importante encontrar de qué modo decírselo, cómo acercarte para que realmente sea una ayuda. Algunas de nosotras tardamos un buen tiempo en quitarnos de adentro esa sensación de terror, de pensar que una pareja podría llegar a lastimarnos, como si esto fuera algo que puede ocurrir siempre. Pero todas aprendimos y, por ejemplo, actualmente no toleraríamos actitudes obsesivas ni los excesos que parecen amor pero no lo son. De la misma manera en que estamos más atentas, nos cuidamos de no ser nosotras las obsesionadas. Por suerte, eso lo conseguimos, ninguna tiene hoy un problema para relacionarse con los hombres y tenemos muy en claro que fue algo puntual y que, de hecho, en el caso de Lucas, por más paradójico que sea, nació del amor desenfrenado".

"YA NO HABLAMOS DE CRIMEN PASIONAL, FUE UN FEMICIDIO"

"Cuando murió Noe, se nos hacía muy complicado comunicarlo, nadie podía creerlo y sonaba como algo extraño. Ahora, lamentablemente, es mucho más común, casi todas las semanas hay una noticia de una chica que murió. Y ya no hablamos, como en ese momento decíamos nosotras, de crimen pasional, fue un femicidio. Es que desde 2010 hasta esta parte hubo un avance enorme. Nosotras fuimos viendo muy de cerca cómo de a poco se fue instalando el tema en la sociedad y cómo se le va dando más seriedad. Antes ni se hablaba de muchas de estas cosas. Ahora hay más estadísticas, más noticias, más debate. Movilizaciones como la de #NiUnaMenos. El 3 de junio fuimos todas juntas a la marcha como una manera de honrar a nuestra amiga y porque nos parece fundamental que se les dé importancia a estos temas. Que se abra el debate aun cuando esto también posibilita que salten un montón de chistes y opiniones que son muy dolorosos para nosotras. La gente no se da cuenta de que puede lastimar a quienes lo vivieron de cerca. Pero este costo es en pos de que haya más derechos para las mujeres en general, que cuando la mujer vaya a la policía y haga una denuncia porque el hombre le está pegando, la escuchen, que no sea: "Ah, es una histérica, exagerada". A Noe no la vamos a recuperar, ni vamos a poder cumplir los planes que teníamos juntas, como leerles algún día La Odisea a nuestros nietos cuando fuéramos viejitas. El dolor es fuerte, pero marchar entre esa multitud que había y ver cuántas personas fueron a la Plaza del Congreso, cuántas se empiezan a tomar más en serio la situación, nos alivia. Y tenemos esperanzas de que contribuya un montón. Ojalá".

Nuevo espacio en OHLALÁ!

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Mariana Roveda

La movilización que movió algo dentro de nosotras

El miércoles 3 de junio a la tarde salimos todas juntas desde la redacción hacia la Plaza del Congreso. En un subte repleto de mujeres, llegamos hasta la marcha en la que miles de personas levantamos una sola bandera: #NiUnaMenos.

Nos sentimos conmovidas y envalentonadas. Sabíamos que se estaba moviendo algo, además de en las calles llenas de gente, dentro de cada una de estas personas, de nosotras mismas. Sabíamos que las charlas que veníamos teniendo en nuestras reuniones, a partir de la impresionante movida que inició un grupo de colegas nuestras con el hashtag, eran el comienzo de algo grande que nos llamaba a estar a la altura de las circunstancias. Y no es que antes desconociéramos o no le diéramos importancia a la violencia de género, lo que pasó fue que esta iniciativa puso en ebullición lo que ya existía y alentó a actuar colectivamente. Entonces, nos encontramos dándoles una vuelta más de tuerca a nuestros debates, reformulando posiciones y, sobre todo, convencidas de que es necesario que sigamos marchando, que sumemos. Tenemos que estar más despabiladas que nunca, para fortalecernos y cuidarnos mutuamente. Decidimos que, a partir de esta edición, todos los meses OHLALÁ! va a tener una nota #NiUnaMenos. En este espacio vas a encontrar testimonios, propuestas, opiniones, datos, herramientas, proyectos. Empezamos dándole la palabra a este grupo de amigas que conocimos de casualidad o causalidad en la movilización.

Avancemos juntas en este camino, queda mucho por recorrer.

¿Conocés algún otro caso cercano de violencia de género? Te dejamos más info sobre #Niunamenos .

Carola Birgin

Carola Birgin Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UBA, ejerce el periodismo desde 1997 y trabaja en LN desde 2009. Fue Secretaria de Redacción de la revista OHLALÁ!, Editora del Suplemento Moda Belleza y hoy es editora digital del grupo de revistas.