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Sex Aftercare: ¿cuáles son las claves para cuidar al otro después de tener sexo?

¿Qué pasa cuando se termina un encuentro sexual? ¿Cómo tratamos al otro y cómo queremos ser tratadas nosotras? A eso apunta el Sex Aftercare. Te contamos qué es y algunas claves para practicarlo en tus encuentros sexuales.




El sexo es una de las mejores oportunidades que tenemos para revelarnos al otro, para conocernos y también dejarnos conocer. Cuando es bueno, nos permite expresarnos, confesarnos, exponernos y hasta, ¿por qué no?, patinar. No hay nada de malo en todo eso: de hecho se supone que el erotismo es una zona experimental, de exploración divertida y, a veces, hasta un poco temeraria. Por esta razón, nuestra cama representa un espacio de real vulnerabilidad. Esta vulnerabilidad no aparece únicamente durante la preparación de un encuentro, cuando aún no sabemos si seremos del todo aceptadas, comprendidas y, mucho menos, amadas. Esta vulnerabilidad se expresa especialmente en el post, cuando ya nos expusimos y llega la hora de la tan temida reacción ajena. Para gestionar nuestra fragilidad, el nuevo manual moderno de buenas prácticas sexuales hace referencia a una interesante herramienta que nos conviene incorporar: el aftercare. 

Un pre y un post necesarios

En los últimos años, hemos hablado mucho del presexo, también llamado precare: se trata de charlas en las que se expresa consentimiento, se negocian prácticas y se exploran temas. Es un tipo de comunicación que establece un pacto, algunas bases para que, aún sin conocer demasiado a la otra persona, podamos lanzarnos al juego de la intimidad con reglas claras. Un buen precare nos ahorra presiones incómodas, gestos expresivos y tonos fuera de lugar.  

Durante el pre se habla de cosas como: 
+ Las ganas y la aceptación de hacer ciertas cosas (el consentimiento explícito). 
+ El tipo de prácticas que te da miedo probar. 
+ Las cosas que te súper interesa intentar. 
+ La forma en que te gusta que te traten y te hablen. 
+ Si tendés a ser dominante o sumisa. 
+ Si estás sensible y necesitás cierto tipo de trato especial. 
+ El tipo de protección que van a usar para tener sexo seguro. 

El precare es un término que se popularizó recientemente y surgió como una herramienta súper necesaria para gestionar la libertad. En una era en la que todos podemos terminar en la cama con gente que apenas conocemos a través de apps y redes, es importante naturalizar esta puesta en común.

Pero ahora que entendemos y valoramos mejor el consentimiento y los acuerdos, comienza a ser especialmente importante hablar también de qué pasa cuando los encuentros están por terminar. El aftercare es un concepto que incluye recursos orientados al cuidado de nuestra salud física y mental y también de la de nuestros compañeros y compañeras. 

Aftercare obligatorio

El aftercare no es una práctica que te tenés que ganar: es algo que debe estar presente en todo encuentro. Así como nadie debería tener sexo sin un consentimiento claro y explícito, tampoco los encuentros deberían terminar como quien finaliza un trámite o, peor aún, como quien emprende una huida. El término aftercare proviene del BDSM. Se trata de un momento posterior en el que las personas se toman un tiempo para apreciarse y agradecerse mutuamente el respeto al pacto inicial, incluso si se trata únicamente de un asunto de una noche. El aftercare debe traerles a vos y a tu pareja sexual lo que sea que necesiten para sentirse a salvo, reconfortados y completos después de haber tenido un encuentro sexual, especialmente si fue intenso y audaz. Si lo mirás como una peli, el after es la escena final, lo que sucede exactamente momentos antes de separarse, incluso si ya no van a volver a verse. Es importante también en la rutina con tu pareja estable. El aftercare es importante siempre.  

El aftercare habla de nosotros

Hay muchas maneras de expresar lo que representa el aftercare, pero la más contundente probablemente sea esta: es lo que nace para que la gente no se sienta descartable ni usada. Es un conjunto de gestos que van orientados al cuidado del otro, pero también a lo que queremos expresar como personas, ya que revela lo que somos una vez que la efervescencia sexual bajó y el otro deja de ser el “juguete” más interesante en la sala. El aftercare es la manera que tenemos de recordarle a la otra persona que para nosotras es eso: un ser humano y no un objeto. 

El sexo puede ser un lugar emocionalmente inestable, adrenalínico. El objetivo del aftercare es traer a tu compañero y a vos misma de regreso a un mundo seguro. La estabilidad, el restablecimiento del equilibrio de poderes y roles es lo que buscamos de forma física y emocional. Pensalo como un ritual: es un pasaje para volver a salir al mundo sintiéndonos inspiradas y fortalecidas y no usadas y desechadas; sabemos que el sexo tiene la capacidad de dejarnos empoderadas pero también destartaladas. 

¿Cuál es tu estilo de aftercare?

¿Cuál es tu estilo de aftercare?

¿Cuál es tu estilo de aftercare? - Créditos: Getty Images

En la cama es muy importante saber qué querés y qué no, pero también es importante saber quién querés ser después y cómo necesitás sentirte. Para diseñar el “aterrizaje” placentero luego de una experiencia intensa, es fundamental conocerse. ¿Qué es para vos un buen aftercare? Hollywood te diría que dormir abrazados, pero hay mil formas de armarlo. Tomarte un ratito para arreglar el cuarto desnuda, hablando trivialidades, escuchar alguna playlist juntos, comer algo rico, compartir una ducha, mirar videítos graciosos, contarse cosas random, darse un masaje, mandarse un mensaje de agradecimiento al otro día.

Para los más extrovertidos, el aftercare también puede ser ese momento de contarle al otro lo que más le gustó de lo que hicieron, las cosas que quiere probar, las sensaciones que tuvo. Y para preguntar. Algunas personas aman que les hagan una devolución: ¿qué te pareció?, ¿cómo te sentiste?, ¿te gustaría que repitiéramos?, ¿cuál fue tu momento favorito? El after también es un buen momento para aclarar cosas: por qué pedimos algo, por qué paramos algo, si nos cansamos, si algo no nos cerró. Es un momento especialmente interesante para hablar sobre cosas que no entendimos y profundizar en gustos y cuestiones. En esas charlas aprendemos más acerca de nuestros amantes y aprendemos también acerca del sexo en general: incluso si no vamos a volver a ver a esa persona, la información siempre es útil, saber más de sexo siempre es útil.  
 

Ideas para llevar adelante un buen aftercare

  • Tomarte un ratito para arreglar el cuarto desnuda. 

  • Escuchar alguna playlist juntos mientras se relajan. 

  • Compartir algo rico. 

  • Ducharse. 

  • Mirar videítos graciosos. 

  • Contarse cosas random. 

  • Darse un masaje.  

  • Mandarse un mensaje de agradecimiento al día siguiente.  

  • Hablar de lo que acaban de hacer, de cómo se sintieron y también de qué les gustaría probar en el futuro. 

  • Agradecerse mutuamente. 

Buen sexo con gente mala

A veces, lamentablemente, el momento del aftercare es cuando descubrimos que acabamos de tener sexo con una mala persona. Puede pasar. Hay gente que usa ese momento para manifestar el desapego de forma abrupta e incluso para despreciar al otro y recuperar un poder que, por alguna razón, puede sentir haber perdido. En este caso, el aftercare es importante por su ausencia: te sirve para identificar claramente la falta y recalcular. Nunca es buena señal la ausencia de aftercare. Es difícil saber cómo van a reaccionar las personas después del sexo, por eso nunca debés culparte a vos misma por un aftercare desastroso: al contrario, tenés que mimarte, salir rápido de la situación y apelar a amigos y personas que te hagan sentir valiosa. El postsexo puede ser súper vulnerable y a veces hay que activar la red de contención de manera inmediata, sin vergüenza ni culpa.  

Finalmente, aunque muchas personas sientan que es ridículo hablar de aftersex porque se trata tan solo de “¡ser buena persona!”, en una era tan compleja, cuando conocemos tanta gente con mambos y códigos culturales distintos, es sumamente importante entender que todos tenemos derecho a cierres amorosos con personas con las que compartimos momentos intensos con o sin continuidad. Tener esto en claro te ayuda a vislumbrar cuándo una persona debería ser expulsada de tu radar y a comprender vos misma el enorme poder que tenés de aterrizar al otro luego de haberlo llevado a dar un paseíto entre las nubes. •

Experta consultada 
Silvina Valente 
Ginecóloga, obstetra, sexóloga, autora de El superpoder de la educación sexual. 
silvina.valente68@gmail.com.

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Cuatro notas para entrar en el mundo de las relaciones.

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