Nuestros pies cargan con nuestro peso todo el día. Si tenemos la cabeza cansada imaginate como llegan ellos al final de la jornada. Y aunque no sean los más mimados en nuestras rutinas de belleza, darles un respiro de vez en cuando es relajante y una forma de desconectar un rato. Armar tu rutina de spa para pies en casa es fácil, ojalá que después de leer el paso a paso puedas tomarte un tiempo y poner los tuyos en agua tibia.
Cuidado de tus pies
- El primer paso es limpiar tus uñas de restos de esmaltes y sacar todos los residuos que puedan quedar.
- Ahora, sin pintura en los pies, sigue sumergirlos en agua tibia. Podés agregarle al agua unas gotitas de aceite esencial de lavanda que es relajante.
- Secalos con golpecitos suaves, sin frotar. Con los dedos todavía húmedos y ayuda de un palito de naranjo, empujá la cutícula que sea necesaria.
- Limá y dale forma a tus uñas. Si necesitas ayuda de un corta uñas para ayudar en alguna punta o pielcita, ok, perno no abuses de los cortes.
- Con un exfoliante especial para pies, hacé suave masajes. Esta es la mejor parte: mientras te relajás vas eliminando las células muertas.
- Enjuagá el exfoliante con agua tibia y aprovechá que estás con tiempo para repetir el masaje pero esta vez con un aceite de almendras, que va a hidratarlos y devolverles elasticidad. Si tenés demasiadas durezas, podés conseguir un exfoliante eléctrico. Tienen forma de rodillo y son fáciles de usar.
- Si querés pintarte, es el momento. Pero como vas a tener todavía restos de aceites, primero limpia nuevamente tus uñas con quita esmalte. Una vez que terminaste y las uñas se secaron, usá alguna crema hidratante (es la que tendrías que usar todas las noches para mantenerlos suaves).
Elegidos para tus pies

Aceite corporal de Almendras, Boti-K
Máscara hidratante para pies, Isadora
Crema exfoliante, Natura
Máscara peeling, Coony Máscaras
Aceite puro de lavanda, Boti-K
Crema gel de aloe vera, Coony Máscaras
Crema hidratante, Avón
Exfoliante de pies automático, Isadora












