Brochas, princeles, esponjitas de maquillaje: todo lo que usamos con producto make up, se ensucia y se contamina y eso después va directo a nuestra cara. Por eso es importante que nos tomemos el trabajo de limpiarlos, secarlos e intentar mantenerlos libres de bacterias y restos de productos.
Por otro lado, cuanto mejor los cuidemos más van a durar: win win.
Como todo en el mundo del make up tenemos la versión casera (¡que funciona bárbaro!) y la opción profesional.
Con agua y jabón, la versión casera

Brochas y Pinceles - Fascino
- En un bowl colocá un poquito de shampoo neutro o de bebé (no hace falta que sea el más caro). Puede ser el que estés usando si es que no tiene perfumes ni parabenos e incluso podés usar jabón blanco.
- Mové en círculos la brocha por el agua y luego presioná suave sobre la palma de tu mano hasta que vaya cediendo la suciedad.
- Para enjuagar, colocá la brocha debajo del agua y con ayuda de tu mano, eliminá los restos de producto y del jabón. Intentá mojar solo el pelo para que no se despegue la virola de la madera o el plástico.
- Presioná un poco el pelo para quitar el exceso de agua y extendé cada uno sobre una toalla limpia y seca. Atención: nunca los coloques -para secar- en un frasco boca arriba, porque van a quedar restos de agua adentro.
La opción profesional

Brochas y Pinceles - Regina K - Coony
Si no tenés tiempo o querés invertir en un producto para mantener tus brochas y pinceles siempre limpios, la opción profesional tiene un montón de variantes. Se trata de productos que los limpian en seco y son casi siempre utilizados por maquilladoras que necesitan cambiar rápido los tonos de los productos. Se aplican un par de gotitas sobre el pelo del pincel (si es líquido) o deslizar la brocha dentro de la esponja limpiadora. Después secás con papel tissue y están listos para volver a usar.
Nosotras encontramos el Deep Clean de Regina K y el Limpiador de Brochas en Seco de Coony.










