Conseguir que las pestañas se vean más largas, arqueadas y definidas es uno de esos objetivos que buscamos cuando nos maquillamos. Sin embargo, no todas necesitan lo mismo: mientras algunas son largas, pero les falta volumen, otras son cortas o rectas y cuesta que mantengan la curvatura a lo largo del día.
Por eso, antes de elegir una máscara, conviene prestar atención a la forma y a la cantidad de pestañas. El cepillo y la fórmula cumplen un papel importante en el resultado, ya sea que busques sumar longitud, dar volumen o combinar ambos efectos.
“Lejos de ser un problema aislado, la falta de elevación responde a la estructura natural de las pestañas y a la elección de determinados productos. El uso frecuente del arqueador mecánico puede debilitar el pelo, mientras que algunas fórmulas pesadas apelmazan las pestañas en lugar de sostenerlas erguidas. Asimismo, recurrir a tratamientos de salón como el lifting implica turnos periódicos y mantenimiento constante”, sostiene Estefanía Novillo, make up artist de L'Oréal Paris.
Qué máscara elegir según tu tipo de pestañas

- Si tenés las pestañas rectas: los cepillos curvos son una buena opción para ayudar a levantarlas y conseguir una mirada más abierta. Su forma permite trabajar desde la raíz y acompañar la curvatura de las pestañas.
- Si tenés las pestañas cortas: los cepillos cónicos permiten llegar a los pelos más pequeños, incluso en los extremos del ojo. Las fórmulas alargadoras ayudan a definir y separar cada pestaña para que se vean más largas.
- Si tenés las pestañas largas: en este caso, el objetivo suele ser sumar volumen sin perder definición. Los cepillos con cerdas gruesas y tupidas ayudan a aportar cuerpo y densidad.
- Si tenés las pestañas finas o poco pobladas: los cepillos de silicona finos y rectos, con púas cortas, permiten distribuir el producto de manera precisa. Son una alternativa para combinar longitud y volumen sin que se formen grumos.
Cómo aplicar la máscara para conseguir un efecto lifting de pestañas

La técnica de aplicación también influye en el resultado. Para levantar las pestañas y hacer que se vean más largas, podés seguir estos pasos:
- Elegí el cepillo según tus pestañas. Si son rectas, buscá uno curvo; si son cortas, uno cónico puede ayudarte a llegar a los pelos más pequeños. La idea es elegir un aplicador que responda a lo que necesitás.
- Apoyá el cepillo en la raíz. Ubicalo cerca del nacimiento de las pestañas, sin tocar el ojo, para distribuir el producto desde la base.
- Deslizalo hacia las puntas. Hacé un movimiento suave y envolvente, siguiendo el recorrido de las pestañas. Así vas a ayudar a separarlas y cubrirlas de manera uniforme.
- Prestá atención a los extremos. Con la punta del cepillo, trabajá las pestañas más cortas, tanto las del lagrimal como las de la parte externa del ojo. Este paso ayuda a que la aplicación quede más pareja.
- Sumá una segunda capa si buscás más intensidad. Si querés un resultado más marcado, podés aplicar otra capa antes de que la primera se seque por completo. Hacelo con cuidado para evitar que las pestañas queden pegadas o con exceso de producto.





Belén Sanagua Es periodista, locutora y Licenciada en Comunicación Audiovisual. Se desempeña como subeditora de la web editando moda y beauty aunque, además, escribe para otras secciones.


