El pelo con ondas y rulos necesita cuidados específicos para mantener su forma, movimiento e hidratación. Por su estructura, la oleosidad natural del cuero cabelludo tiene más dificultad para recorrer la fibra, por lo que los largos y las puntas suelen sentirse más secos. A esto se suman algunos hábitos cotidianos, como cepillarlo en seco o abusar del calor, que pueden alterar la textura natural.
Pero cuidar los rulos no significa necesariamente sumar una gran cantidad de productos ni buscar una definición perfecta. La clave está en conocer las necesidades de cada cabello y encontrar una rutina que permita mantenerlo saludable sin perder su movimiento. Max Jara, estilista, explica cuáles son los errores más frecuentes, qué ingredientes conviene buscar y qué hábitos pueden ayudar a conseguir ondas y rulos más definidos.
Ondas y rulos: ¿es lo mismo?

Aunque muchas veces se habla de ondas y rulos como si fueran lo mismo, existen diferencias en la forma en la que se genera el movimiento. "En el pelo ondulado aparece una 'S' más abierta, mientras que en el rulo esa forma es más cerrada y muchas veces empieza desde la raíz", explica Jara.
Sin embargo, para el especialista no alcanza con encasillar el cabello en una categoría. Lo fundamental es observar sus características particulares: una onda fina puede perder movimiento si se utilizan fórmulas demasiado pesadas, mientras que un rulo más cerrado puede necesitar un mayor aporte de hidratación y nutrición.
La clave está en aprender a leer el propio pelo. Su grosor, porosidad, nivel de procesamiento y necesidades van a determinar qué productos y cuidados funcionan mejor.
Por qué los rulos suelen ser más secos

La propia estructura del cabello ondulado y enrulado explica, en parte, por qué puede sentirse más seco. Las curvas de la fibra dificultan que la oleosidad natural producida por el cuero cabelludo llegue hasta los medios y las puntas.
Esto genera una situación que muchas veces pasa inadvertida: se puede tener un cuero cabelludo que necesita una buena limpieza y, al mismo tiempo, largos que necesitan hidratación.
"Primero hay que entender qué necesita el cuero cabelludo y qué necesita la fibra, porque no necesariamente es lo mismo", señala el estilista.
Por eso, hidratar no significa necesariamente sumar capas y capas de productos. El exceso de cremas, aceites o máscaras también puede saturar el cabello y quitarle movimiento.
Los errores más frecuentes al cuidar ondas y rulos
Uno de los errores más comunes es cepillar el cabello cuando está seco. Al hacerlo, se desarma el patrón natural del rulo o la onda y aparece más frizz. Después, muchas veces se intenta solucionar ese efecto agregando todavía más producto.
Otro problema frecuente es el exceso de cosméticos. "El rulo necesita hidratación, sí, pero eso no significa que necesite estar cubierto de producto", explica Jara.
El calor también merece atención. El uso constante de temperaturas demasiado altas puede sensibilizar la fibra y alterar la textura natural del cabello.
Los ingredientes que conviene buscar
A la hora de elegir shampoo, acondicionador o tratamientos, el estilista recomienda prestar atención a las fórmulas que aportan hidratación y nutrición sin quitar movimiento.
Entre los ingredientes que pueden ser buenos aliados aparecen:
- Glicerina: ayuda a mantener la hidratación.
- Pantenol: aporta acondicionamiento y ayuda a mejorar la sensación de suavidad.
- Aloe vera: conocido por sus propiedades hidratantes.
- Ácido hialurónico: ayuda a retener agua en la fibra.
- Ceramidas: colaboran con la protección y el acondicionamiento del cabello.
- Aceites vegetales: pueden aportar nutrición y brillo, especialmente en medios y puntas.
En cabellos decolorados, teñidos o sensibilizados también pueden ser necesarios tratamientos con acción reparadora.
De todas formas, Jara recomienda no elegir un producto únicamente porque contiene un ingrediente que se volvió tendencia. "Hay que mirar el grosor del cabello, su porosidad, cuánto está procesado y qué necesita realmente", sostiene.
Una rutina simple para empezar a cuidar los rulos

Para quienes quieren empezar a cuidar mejor sus ondas o rulos, no es necesario tener una colección interminable de productos. Una rutina básica puede ser suficiente:
- Limpiar bien el cuero cabelludo: El shampoo debe concentrarse principalmente en la zona de la raíz, sin necesidad de frotar agresivamente los largos.
- Acondicionar medios y puntas: Es la zona que suele necesitar mayor aporte de hidratación.
- Desenredar con el pelo húmedo: De esta manera se reduce la fricción y se evita desarmar innecesariamente el patrón natural.
- Elegir un producto de styling: Crema, mousse o gel pueden ayudar a definir dependiendo del tipo de cabello y del resultado buscado.
- Prestar atención al secado: Es uno de los pasos que más puede cambiar el resultado final. Si se utiliza difusor, Jara recomienda hacerlo con temperatura media o baja y evitar manipular constantemente el cabello. Una o dos veces por semana se puede sumar una máscara, mientras que quienes utilizan muchos productos de styling pueden incorporar, cada tanto, una limpieza más profunda.
Crema, mousse, gel o aceite: ¿cuál elegir?

No todos los productos cumplen la misma función y, en muchos casos, pueden combinarse.
- Crema para peinar: aporta hidratación y ayuda a agrupar el rulo.
- Gel: suma definición y ayuda a que dure durante más tiempo.
- Mousse: puede funcionar especialmente bien en ondas o cabellos finos porque aporta estructura sin agregar demasiado peso.
- Aceite: conviene reservarlo para el final y utilizar una cantidad pequeña para suavizar, aportar brillo y trabajar las puntas.
Una combinación posible es aplicar una pequeña cantidad de crema y después sumar mousse o gel. La cantidad, sin embargo, dependerá de cada cabello.
"El secreto no está en poner más producto, sino en encontrar cuánto necesita tu pelo", resume Jara.
Cómo reducir el frizz sin obsesionarse con eliminarlo

Durante mucho tiempo, el frizz fue considerado prácticamente un enemigo. Sin embargo, la mirada sobre las texturas naturales está cambiando y hoy no necesariamente se busca que un rulo quede completamente controlado.
"El frizz, cuando acompaña una textura saludable, también puede formar parte del look", asegura el estilista.
Para cuidar la definición durante más tiempo, algunos hábitos pueden marcar la diferencia:
- No frotar el pelo con la toalla después del lavado.
- Retirar el exceso de agua suavemente con una toalla de microfibra o una remera de algodón.
- Evitar cepillar los rulos en seco.
- Utilizar difusor con temperatura media o baja.
- No manipular constantemente el cabello mientras se seca.
- Dormir sobre una funda de satén o seda.
- Usar protector térmico cada vez que se aplica calor.
La idea, en definitiva, no es conseguir un pelo perfectamente inmóvil y sin un solo cabello fuera de lugar. Se trata de encontrar una rutina que permita que la textura natural se vea saludable, definida y con movimiento.
Como plantea Jara, "un pelo moderno no necesariamente es un pelo perfecto. Es un pelo saludable, con movimiento y con una textura que se siente propia".
Belén Sanagua Es periodista, locutora y Licenciada en Comunicación Audiovisual. Se desempeña como subeditora de la web editando moda y beauty aunque, además, escribe para otras secciones.














