El pelo mixto es cada vez más frecuente y, según los especialistas, el desafío no está en “controlarlo”, sino en equilibrarlo con una rutina inteligente que no sobrecargue ni reseque.
Según un sondeo de Kantar, el 46% de las personas manifiesta tener el pelo graso. Esta condición suele generar confusión a la hora de elegir productos: una limpieza excesiva puede eliminar la hidratación natural del cuero cabelludo, mientras que una higiene insuficiente deja las raíces pesadas y oleosas.
¿Qué hace que el pelo sea graso?
Los expertos recuerdan que el cuero cabelludo es piel y, como tal, necesita cuidados específicos. Es una de las zonas del cuerpo con mayor concentración de glándulas sebáceas, encargadas de producir sebo, una sustancia clave para proteger y mantener la fibra capilar.
Lejos de ser un enemigo, el sebo cumple una función esencial: protege el cuero cabelludo y mantiene el cabello lubricado. El problema aparece cuando su producción se desequilibra.
Además, hay factores biológicos que influyen:
- La producción de sebo varía durante el día y suele ser más alta entre la tarde y la noche.
- El cuero cabelludo concentra más glándulas sebáceas y sudoríparas que otras zonas de la piel.
- Si bien muchas mujeres perciben su pelo como mixto o graso, la producción de sebo suele ser mayor en hombres.
El doble desafío: raíces grasas pero largos dañados
Otro dato clave: el 26% de las personas también manifiesta tener el pelo dañado. Esto genera una tensión frecuente en la rutina capilar: los productos para controlar la oleosidad pueden resecar los largos, mientras que los tratamientos reparadores pueden aportar peso y aumentar la sensación de grasa en la raíz.
La solución, según los expertos, es una rutina que combine limpieza, reparación y ligereza sin extremos.
La rutina ideal para pelo mixto

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La clave para el pelo mixto ya no es elegir entre “limpiar o reparar”, sino aprender a hacer ambas cosas a la vez. Con fórmulas más livianas, ingredientes equilibrados y rutinas adaptadas, el objetivo es recuperar la armonía del cuero cabelludo sin sacrificar la salud de los largos.
Bonus invierno: un error muy común que daña el pelo

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Con la llegada del frío, muchas personas creen que evitar el secador es lo mejor para cuidar el cabello. Sin embargo, los especialistas advierten lo contrario: dejar el pelo húmedo por horas —o incluso dormir con él mojado— puede debilitar la fibra capilar más que un secado correcto.
En invierno, la humedad ambiental prolonga el tiempo de secado natural, lo que vuelve al cabello más vulnerable. La fibra capilar mojada es más frágil y, si se ata o se manipula en ese estado, el riesgo de quiebre aumenta.
La clave no es evitar el secador, sino usarlo bien: temperatura media, distancia prudente y movimiento constante. Bien utilizado, puede ser un aliado para proteger la salud del pelo en los meses más fríos.
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