Los cuartos de los chicos son espacios casi siempre muy dinámicos: mutan, allí conviven distintas actividades como el juego, las tareas escolares y otros hobbies, por eso a veces cuesta un poco más mantener el orden y las rutinas. Cuando hay pocos metros, hay que ponerse un poco más creativo y buscar alternativas originales que, al mismo tiempo, generen diversión, alegría y permitan la practicidad.
Por eso, buscamos ideas cancheras y fáciles que podés implementar con pocos materiales y mucha, pero mucha creatividad. ¡Manos a la obra!
1. APROVECHAR LAS PAREDES

¿A veces entrás al cuarto y tenés que patear juguetes? Datazo: los juguetes y juegos que no sabés dónde guardar pueden convertirse en objetos decorativos si probás colgarlos en la pared. Buscá los más coloridos y vistosos y podés armar una pared bien lúdica y divertida.
2. ARMAR UN TABLERO TEMÁTICO

Otra forma creativa de aprovechar las paredes es generar tableros temáticos. Y “chapadur perforado” es la palabra mágica si querés conseguir un tablero como este. Se compra de la medida que necesites y podés usarlo blanco o pintarlo del color que te guste, para alinearlo a la paleta del cuarto.

3. CAMBIAR LA PERSPECTIVA

¡Miremos las cosas desde otro ángulo! ¿Qué tal si convertimos los típicos cajones para guardar los juguetes en estantes de pared súper prácticos? Los de plástico son la opción más económica, resistente y vienen en un arcoíris de colores.
4. APROVECHAR EL ESPACIO

Existen muchísimos trucos para aprender a aprovechar el espacio: desde boards de colores en la pared, estanterías que estén siempre a la altura de los pequeños y también está buenísimo tener canastos de plástico - de distintos tamaños- para organizar los juguetes por tema y que estén a su alcance. Eso los ayuda a ser autónomos también en el orden de sus cosas.
5. USÁ LA PINTURA COMO ALIADA

Usar la pintura como aliado es una posibilidad para generar espacios nuevos. Por ejemplo, agregando una figura geométrica de color en la pared, podés armar un nuevo rincón literario, donde estén los libros ordenados o algún espacio de juego diferenciado. También podría servir para delimitar un "área de estudio" para hacer la tarea.












