Durante décadas, la cama en el centro del dormitorio fue casi una regla de oro en decoración. Sin embargo, los espacios reducidos y las nuevas tendencias en diseño interior están cambiando esa lógica. Hoy, la prioridad es aprovechar cada metro cuadrado y crear ambientes funcionales sin resignar estilo.
En ambientes pequeños, ubicar la cama contra una pared o en una esquina puede liberar espacio central y permitir una circulación más cómoda. Esta disposición también abre la posibilidad de sumar otros elementos sin saturar el cuarto.
- Cama contra la pared: ideal para habitaciones juveniles o departamentos tipo estudio.
- Rincón estratégico: colocar la cama en una esquina maximiza la superficie libre.
- Cabeceras funcionales: algunas incluyen estantes o nichos que reemplazan mesas de luz.

Sin embargo, los espacios reducidos y las nuevas tendencias en diseño interior están cambiando esa lógica - Getty images
En cuanto a los denominados muebles inteligentes, la clave está en elegir piezas que cumplan más de una función:
- Camas con cajones o bauleras para guardar ropa de cama y objetos.
- Placares empotrados que aprovechan la altura de la pared.
- Mesas plegables que se convierten en escritorios o tocadores según la necesidad.
Además, también podés apostar por la verticalidad. En este sentido, cuando el espacio en el piso es limitado, el diseño se traslada hacia arriba:
- Estantes flotantes para libros, plantas o decoración.
- Percheros de pared que reemplazan muebles voluminosos.
- Iluminación suspendida que libera las mesas de luz.

Hornacinas: así podés decorar y sumar metros en distintas habitaciones de tu casa. - Prensa
La tendencia también invita a simplificar: menos muebles, más aire. Los tonos claros, los espejos y las líneas simples ayudan a generar sensación de amplitud. El resultado es un dormitorio minimalista, práctico y acogedor.
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