Es común pensar que cuando el jazmín tiene follaje amarillo le está faltando agua, aunque en realidad le está sucediendo lo contrario: cuando el follaje se amarillenta y se cae fácilmente quiere decir que regaste un poco más de lo necesario a tu planta.
Antes de tomar decisiones sobre tu jazmín, también se sugiere que primero acompañes su crecimiento, observes su apariencia y controles las plagas.
Lo esperable de este tipo de planta: es un follaje perenne, compacto, de color verde oscuro y bien firme. Y sus flores, blancas y en su máximo esplendor dada la época del año en la que nos encontramos.
Atención especial con el riego: durante la primavera y el verano, se sugiere regar cada dos días, estando atenta siempre a que no exista encharcamiento en sus raíces.

Jazmín: qué pasa cuando la hoja amarilla no cae
Cuando la hoja amarilla del jazmín no se cae, puede ser signo de que la planta tenga menos nutrientes de los que necesita. Una forma de revertirlo es agregando de agua no caliza en su riego.
Otra alternativa puede ser alimentando al jazmín con nitrógeno, fósforo y potasio (en mejor medida que los otros dos componentes) a través del abono.
Hay que agregar que, la revisión del jazmín y los nutrientes de su abono necesitan una revisión anual, como el chequeo médico, idealmente antes de que inicie la primavera.
En esta nota:
Deco










