Olvidate de pensar que para tener una lámpara con onda hay que gastar una fortuna. Hoy, el diseño se anima a materiales simples —telas livianas, papeles translúcidos, piezas impresas en 3D— que transforman cualquier rincón sin vaciar la billetera.
Son objetos que no solo iluminan: suman textura, color y personalidad, y se convierten en protagonistas de la escena. Una tendencia que apuesta por lo artesanal y lo creativo para darle a la casa algo más que luz: carácter propio.
En este universo, las lámparas impresas en 3D se convirtieron en el nuevo objeto de deseo de arquitectos, diseñadores y amantes de la decoración. Y tienen con qué. Porque son la prueba de que la tecnología y la creatividad pueden ir de la mano para democratizar el buen diseño. También las de papel, y las de tela.
Consultamos con LIVING para conocer las propuestas que están marcando el rumbo en el diseño de luminarias.
La naturaleza hecha luz
El disfrute es, muchas veces, el motor de grandes ideas. Así lo demuestran Cristina Romero y Paula Antonel, las creadoras de Kinoko. La chispa surgió en una salida de amigas, al quedar fascinadas por la iluminación de un restaurante.
Juntas, formaron el equipo perfecto: Cristina con su experiencia comercial y Paula, una ilustradora con una visión única. Después de aprender programación para impresión 3D, lanzaron su marca con un diseño moderno, versátil y de líneas suaves, que se ha convertido en su sello de identidad.

El nombre "Kinoko" significa "hongo" en japonés, y es justamente de la naturaleza de donde toman la inspiración para cada pieza. Su prioridad fue siempre el bajo impacto ambiental, un objetivo que lograron gracias al uso de materiales biodegradables y compostables.

Además, como ellas mismas están a cargo de la producción de cada lámpara, la interacción con los clientes es súper fluida y personal, permitiendo elegir combinaciones de tonos para la base y la parte superior, entre otras cosas.
Diseño de vanguardia
Gustavo Lewitan es un claro ejemplo de la dedicación y resiliencia de un buen emprendedor. Con una larga trayectoria en diseño industrial, una crisis lo impulsó a volver al ruedo de la mano de su primera impresora 3D. Comprar la máquina fue solo el primer paso; luego vino el aprendizaje minucioso del software, ajustes y diseño, junto a su hermano Sebastián, hasta lograr las primeras piezas sin fallas. Así, cuando las lámparas impresas aún no eran conocidas, nacieron los primeros modelos de Printer 3D.

Hoy, la experiencia acumulada les da una clara ventaja: lograron eliminar las marcas de impresión, un detalle que solía generar dudas en los clientes.
Además, se animaron a producir modelos a gran escala, alcanzando hasta 70 cm de diámetro, y su catálogo incorpora apliques que combinan metal y madera.

Lo mejor es que la mayoría de los materiales que utilizan son nacionales, lo que permite ofrecer precios más accesibles que otros productos de iluminación.
La versatilidad resuelve
La llegada de las lámparas 3D no se limita solo a los emprendedores especializados. Muchas tiendas de decoración e iluminación que tradicionalmente trabajaban con artefactos clásicos, hoy suman estos modelos a su oferta. Paula Oppedisano, creadora de la tienda Bazar de Luces, hace tres años incorporó lámparas de impresión 3D a su showroom.

Al principio, confiesa Paula, los clientes eran algo reticentes al material, llegando a creer que se fabricaban con equipos de oficina. Sin embargo, con el tiempo, la gente se fue "amigando" con este producto versátil que, además, genera un haz de luz sin sombra y se adapta perfectamente a cualquier ambiente.
Es que los nuevos modelos no tienen nada que envidiarle a los diseños de autor, pero con el gran plus de un precio accesible que las hace irresistible.
El arte de plegar la luz
Convencida de que era momento de un cambio de rumbo, la arquitecta Guadalupe García Traverso dejó su trabajo estable en un estudio para emprender su propio camino. Y casi sin quererlo, mientras buscaba lámparas para su nueva casa, decidió diseñarlas ella misma. Así nació Plisei, una marca donde Guadalupe fusiona su sensibilidad artística, su conocimiento del diseño y su maestría en el uso de la luz en los ambientes.

Cada pieza de Plisei es una obra artesanal, hecha a mano con una estructura de madera, tela de algodón y terminaciones pintadas o teñidas de forma artesanal. Con un talento y destreza únicos, Guadalupe aplica la técnica del plisado y otros secretos bien guardados para lograr luminarias firmes, pero que a la vez conservan la gracia y el leve movimiento que solo la tela puede aportar.
Esculturas que iluminan

Desde chica, Lucía Bellani, artista visual y diseñadora de interiores, siente una profunda fascinación por el poder de la luz y la cultura japonesa. Esas dos pasiones se fusionan de manera magistral en Hikari, su marca de lámparas esculturales. Sus creaciones, más allá de iluminar, se viven y se ven como verdaderas piezas de arte.

Con una técnica propia, Lucía confecciona tótems, veladores, lámparas de piso, de pared o de techo que no solo dan una luz rasante sino que también generan efectos de destaque o iluminación puntual.
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