El arquitecto del sonido: quién es Gonzalo Solimano y por qué MUTEK, el festival que arrancó en la ciudad, es pura vanguardia

Al frente de MUTEK Buenos Aires, el festival canadiense más prestigioso del mundo y de Artlab, Gonzalo Solimano hoy es una referencia indiscutida del arte electrónico. Te contamos cómo llegó hasta acá y cuáles son los imperdibles de esta movida para aprovechar el fin de semana.

Por Carola Birgin

8 de octubre de 2026, 15:00

Gonzalo Solimano
El arquitecto del sonido: quién es Gonzalo Solimano y por qué MUTEK, el festival que arrancó en la ciudad, es pura vanguardia - Gentileza Artlab/ Nora Lezano

Es 1993; el chico de 14 años, que prefiere soldar plaquetas electrónicas a jugar al fútbol, está fascinado con su juguete nuevo: un mixer. "Cuando entendí que con eso se podía empatar el ritmo de dos temas para que la música no se interrumpiera jamás, me obsesioné”. Iba a poder por fin combatir el odioso silencio que cortaba de golpe la energía del baile. Así recuerda hoy Gonzalo Solimano ese primer problema que logró resolver con tecnología y que fue un camino de ida. Pronto estaría vendiendo su velero de la clase Laser para, junto a todos sus ahorros, poder comprarse dos giradiscos profesionales Technics 1200.

Desde su infancia estuvo rodeado de fiesta; la gran casona de su abuelo en Villa Urquiza era lugar de reunión de artistas, amigos y familia; siempre terminaban bailando. La clave era la música, pero no solo. Porque no era únicamente lo que se escuchaba, sino lo que se sentía. Eso lo conmovía a Gonzalo. Darle continuidad al fluir, alimentarlo y adorarlo fue algo que aprendió muy temprano y, ligarlo con la tecnología, lo llevó lejos.

_12A0815.jpg
De vender su velero a los 14 años para comprar sus primeras bandejas a transformar a Buenos Aires en una capital global del arte digital. - Gentileza/Nora Lezano

Después de convertirse en DJ de la noche porteña, de viajar, de producir discos y eventos, desde hace una década es un “activista cultural” —como le gusta llamarse— que domina como ninguno la escena local de la música electrónica y transciende la frontera. Está al frente de Artlab —un laboratorio de creatividad digital con sede propia, galería de arte y sala de sonido Hi-Fi— y es el director del capítulo argentino del tremendo festival canadiense MUTEK, una red global de creatividad digital que transforma la manera en que habitamos el arte y el sonido.

Desde anoche y hasta el domingo sucede la octava edición porteña de esta movida que desde hace años Buenos Aires disfruta —al igual que Dubai, Tokio, Barcelona y Montreal, entre otras— como punto de arribo de un largo recorrido personal y profesional de Gonzalo Solimano. Y sigue la música.

Nicola Cruz DJ set Deseo 03- foto de Mateo Cianfoni.jpg
Nicola Cruz fue una de las grandes presentaciones en la edición pasada de MUTEK.AR - Gentileza MUTEK.AR/ Mateo Cianfoni

— ¿Qué vino a partir de haberte comprado las dos bandejas de discos en tu adolescencia?

— Se inició una búsqueda muy concreta. A partir de ahí empecé a recorrer las disquerías de vinilo en las galerías de Cabildo y Juramento. En una de ellas, llamada Sound Factory, atendía Hernán Cattaneo, que tenía una curaduría excelente. También aprendí mucho de la generosidad de Carlos Alfonsín, que siempre me aconsejó en esos primeros pasos.

En la jerga nocturna existe un viejo debate semántico: ¿el DJ pasa música o toca música? Todo nació de una traducción literal del inglés —donde play music sirve por igual para reproducir un vinilo que para ejecutar un violín—, pero en la mirada de Gonzalo la palabra adquiere una tercera dimensión, mucho más sutil y humana. Para él, tocar no depende de si hay un instrumento analógico o una computadora en el medio; se trata, en el sentido más sensible de la palabra, de tocar a la gente. De rozar sus emociones, de conectar con la sensibilidad de quienes están en la pista y tejer un viaje narrativo donde conviven la explosión y el silencio. Poner música, en definitiva, es el arte de mover hilos invisibles del ánimo colectivo.  

_MG_9003.jpg
“‘Poner música es el arte de mover los hilos invisibles del ánimo colectivo’, reflexiona Solimano sobre su mirada sensible de la pista. - Gentileza ArtLab

Dentro del universo del DJing existen dos filosofías bien marcadas a la hora de encarar una pista. Están quienes eligen la fórmula de tirar una bomba sonora tras otra en una búsqueda constante de clímax sin pausa y quienes -como Gonzalo- entienden la noche como una narrativa de estímulos y emociones: "En definitiva, se trata de armar un recorrido, donde tenés momentos de explosión absoluta, pero también dos o tres tracks que bajan esa intensidad para que la pista pueda procesar e integrar lo que vivió. Poner música es saber conducir ese viaje emocional; es construir una historia", explica.

Un nuevo ritmo

A lo largo de su trayectoria, Gonzalo recorrió cabinas emblemáticas de la escena porteña e internacional (desde la terraza de Pachá e históricas residencias en Buenos Aires News hasta fechas en Ámsterdam y París). Sin embargo, hace dos décadas, con el nacimiento de su primera hija, su relación con la noche se transformó.

Copia de _12A0765re.jpg
‘Para que una convicción artística sea sostenible en el tiempo sin depender de nadie, hay que aprender de gestión, producción y administración’, sostiene el director de MUTEK Argentina - Gentileza Nora Lezano

— Solemos asociar la música electrónica a la noche y al entretenimiento. ¿Cómo cambió tu mirada sobre ese ecosistema a lo largo del tiempo?

— Cuando fui papá por primera vez, hace veinte años, me di cuenta de que no quería tener que viajar a Europa cada vez que buscaba vivir experiencias culturales inmersivas o de vanguardia. Quería que existieran en nuestro país. Durante diez años trabajé para la Red Bull Music Academy produciendo eventos y acompañando talento, pero sentía que el arte digital y la música electrónica debían salir de la lógica exclusiva de la noche. Me interesaba crear espacios de divulgación e intercambio con una impronta más cercana a instituciones como el MOMA PS1 de Nueva York.

DSC06933.jpg
Claustro presentando Territorios ilusorios I en Mutek.ar 2025 - Gentileza MUTEK.AR/ Mateo Cianfoni

De esa inquietud nació Artlab, una plataforma que comenzó ofreciendo talleres educativos y tomando espacios como el quinto piso del Centro Cultural Kirchner (CCK), y que hoy cuenta con un centro cultural propio equipado con galería de arte y sala de sonido de alta fidelidad.

— Como gestor y empresario, ¿ves que hay un mercado que crece? ¿Notás avidez y una demanda real por la música electrónica?

— El mercado de la música electrónica tuvo un crecimiento logarítmico a nivel mundial, no solo en Argentina. Diría que hasta sobran DJs y cada vez hay más lugares donde se pone música. Pero donde más claro se ve el fenómeno es en la industria del hardware: marcas icónicas como Pioneer, que históricamente hicieron equipos profesionales para las cabinas más exigentes del mundo, hoy están poniendo el foco en consolas domésticas, mucho más accesibles. Están viendo un mercado enorme de chicos que se compran una consolita para su casa. Entrás a su web y lo primero que ves son esos productos masivos. Mi hijo tiene 15 años y tiene una consolita en su cuarto.

— ¿Qué onda ahora mirarlo con la perspectiva de “papá”? Históricamente la electrónica y la noche estuvieron muy asociadas a los excesos, a las drogas, al alcohol y al desborde.

— Primero, es muy inocente pensar que el consumo solo existe en la música electrónica; está en todos lados, en la bailanta, en el cachengue o en cualquier boliche. Pero la capa que a mí me deja más tranquilo es que trabajo con generaciones muy jóvenes y veo un cambio cultural radical. En los 90 nosotros fuimos como los rockeros de los 80; era otra historia. Hoy las nuevas generaciones están en una política megasana de cuidarse. El consumo de alcohol en eventos bajó un 30% a nivel global porque los chicos quieren estar más presentes. Ver a mi hijo de 15 años cargando sus parlantes, cuidando sus equipos, armando la previa con sus amigos y disfrutando desde un lugar de responsabilidad con el sonido me parece algo hermoso. Se arma una dinámica sana alrededor del sonido.

Copia de _12A1142.jpg
Entre vinilos, consolas y previas en casa con sus hijos: la música vivida desde un lugar cotidiano, sano y apasionado. - Gentileza/Nora Lezano

— Definís tu trabajo como "activismo cultural", pero a la vez hacés muy buenos negocios. ¿Cómo convive esa vocación con la visión de un empresario que busca que los proyectos sean sostenibles?

— Significa partir del entusiasmo por una obra o un artista y preguntarse: "¿Cómo hacemos para que esto tenga visibilidad y llegue a más gente?". Pero para que esa convicción sea sostenible en el tiempo, hay que aprender de gestión, producción y administración. No veo a los artistas únicamente como un número de tickets vendibles; busco que los proyectos sean autosustentables. En la curaduría aplico una lectura estratégica: combino apuestas muy experimentales de creadores emergentes con nombres consagrados que sé que van a llenar la sala. Eso no solo financia el festival, sino que genera algo virtuoso: la persona que va por la figura principal termina descubriendo a dos talentos emergentes que le vuelan la cabeza.

La red global y la mutación de la tecnología

La llegada de MUTEK a la Argentina consolidó un canal fluido de intercambio entre los creadores locales y la escena global. La red, fundada en Montreal hace 26 años por Alain Mongeau bajo el concepto de Mutation of Technology, opera como una organización sin fines de lucro presente en ciudades como Barcelona, Tokio, México, Santiago y Dubái.

— ¿Cómo fue el proceso para traer el festival a Buenos Aires?

— A través de un contacto con MUTEK Barcelona viajé a Montreal para conocer a Alain Mongeau y al equipo central. Me impresionó mucho el modelo canadiense, donde el Estado apoya la experimentación tecnológica y artística porque entiende que de esos laboratorios surgen luego industrias creativas de alcance global (como pasó con Moment Factory). Trajimos esa filosofía a Buenos Aires para armar un puente real: que los artistas argentinos puedan girar por el mundo y que el público local acceda a propuestas internacionales de primer nivel.

DSC01196.jpg
Performance de la canadiense Myriam Bleau en la apertura de Mutek 2026. - Gentileza MUTEK.AR/ Mateo Cianfoni

— Dentro de las iniciativas de la red, el programa Amplify tuvo un impacto significativo en materia de equidad...

— Fue un proyecto hermoso desarrollado junto al British Council y el Canada Council. El objetivo fue promover la paridad de género en la música electrónica y las artes digitales. A lo largo de sus ediciones, logramos que 95 mujeres y artistas trans y no binarios participaran en festivales y residencias de todo el mundo. Demostró que cuando hay voluntad de abrir las convocatorias y buscar activamente, el talento está presente.

La octava edición

Del 7 al 11 de octubre, Buenos Aires es sede de la octava edición de MUTEK.AR. En diferentes espacios culturales emblemáticos de la ciudad se van a presentar instalaciones inmersivas, audiovisuales de escala monumental y conciertos en vivo. Con entradas que van desde los 25 mil pesos.

DSC07583.jpg
Una presentación de Seulement en ArtLab - Gentileza ArtLab/ Mateo Cianfoni

— ¿Cuál es la particularidad de esta edición de MUTEK?, ¿ qué te propusiste buscar en la curaduría de este año?

— Para nosotros, el solo hecho de sostener este festival en Argentina ya es un logro enorme y una inversión constante en la comunidad. MUTEK no es un proyecto para ganar plata; no se trata de una franquicia comercial sino que es una plataforma donde cada artista argentino que toca obtiene una carta de presentación directa para abrirse puertas y presentarse en festivales de todo el mundo. En esta edición nos propusimos buscar un equilibrio muy especial: por un lado, traer a una leyenda como Satoshi Tomiie —quien hizo música con Frankie Knuckles en los inicios del House y fue pionero del Progressive House— para que despliegue un live set con sus máquinas en vivo. Y por el otro, ofrecer experiencias verdaderamente revolucionarias como el estreno de Piazzolla Inmersivo en Dolby Atmos.

DSC06920.jpg
La Sala Martín Coronado a pleno es una de las muestras de una tendencia que crece. - Gentileza MUTEK.AR/  Mateo Cianfoni

— Para alguien que nunca pisó MUTEK ni está familiarizado con el arte digital, ¿cómo le contás con qué se va a encontrar al ir?

— Se va a encontrar con una propuesta que apela directamente a la curiosidad. Por lo general, estamos acostumbrados a ir a festivales o espectáculos a consumir cosas que ya conocemos de antemano. Lo lindo que tiene MUTEK es que vas a descubrir sonoridades y visuales distintas, a volar tu cabeza y a dejarte sorprender sin importar la edad que tengas o si escuchás música electrónica en tu día a día.

Imperdibles de MUTEK 2026

La inauguración puso la vara alta. En la noche del miércoles 7 de octubre, la Sala Martín Coronado del Teatro San Martín se llenó de luces y sonidos poco habituales. En la platea, un público que no es el que suele estar: gente de todas las edades que aprecia esta intersección entre arte y tecnología, que escucha durante una hora un concierto digital contundente y es capaz de no moverse ni un poco en su butaca; se experimenta una procesión que va por dentro. 

Así fue la función de A/Visions 2026, con dos puestas audiovisuales de gran formato en las que se presentó el grupo Klauss —pioneros de la síntesis analógica, liderados por Ernesto Romeo— junto a un diseño de iluminación de Martín Huberman, quien acompañó con una instalación lumínica construida a partir de 60 ópticas de autos. Luego, la performance sonoro-lumínica de la canadiense Myriam Bleau.

DSC01119.jpg
Klauss en A/Visions 2026, Treatro San Martín. - Gentileza MUTEK.AR/ Mateo Cianfoni

Cuatro imperdibles para estos días:

  1. Experimental Lab en el CETC (en Teatro Colón, jueves 8 a las 19) El espacio subterráneo del Colón será sede de exploraciones entre la música académica contemporánea y la electrónica experimental, con performances en piano y Theremín a cargo de Heidi Giel y Manu Schaller.
  2. Piazzolla Inmersivo (en Artlab, sábado 10 a las 19, 20 y 21) Un recorrido sonoro en formato Dolby Atmos desarrollado junto a la familia de Ástor Piazzolla y el ingeniero Andrés Mayo, que sumerge al oyente en la etapa neoyorquina y futurista del gran maestro.
  3. Programa Nocturno (en Deseo, sábado 10 a las 23) Orientado a la escucha y el baile en club, el punto culminante será el live set del japonés Satoshi Tomiie desplegando sus equipos en vivo el sábado, acompañado por Carlos Alfonsín, Dana Ruh, Ernesto Ferreyra, Jamira Estrada y Luxixi.
  4. Proyecciones Fulldome (en el Planetario, domingo 11 a las 17) El domo del Planetario cerrará la edición con experiencias visuales en 360 grados de las argentinas Motia & Nait Saves, la dupla japonesa Manami Sakamoto & Yuri Urano y el prestigioso Studio Lemercier de Francia.
Planetario-MUTEK2025 03 - foto de Mateo Cianfoni.jpg
Planetario-MUTEK2025 02 - foto de Mateo Cianfoni.jpg
Ya el año pasado se realizaron proyecciones fulldome en el Planetario - Gentileza MUTEK.AR/ Mateo Cianfoni

Consulta ACÁ la programación completa de MUTEK

Carola Birgin

Carola Birgin Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UBA, ejerce el periodismo desde 1997 y trabaja en LN desde 2009. Fue Secretaria de Redacción de la revista OHLALÁ!, Editora del Suplemento Moda Belleza y hoy es editora digital del grupo de revistas.