En algún momento de la noche del sábado 6 de junio, en medio de los hits, las luces y las 80.000 personas en River, Lali pidió silencio. Lo pidió por Agostina Vega y por Dulce María Beatriz Candia, víctimas de femicidio en una semana que golpeó fuerte. Y el estadio más grande del país obedeció. Es que Lali lleva años siendo así: una artista que no sabe, o no quiere, separar el escenario de lo que pasa afuera. Que ese momento haya ocurrido en el Monumental, y no en La Trastienda donde todo empezó con muy poca gente, dice mucho sobre el recorrido.
Lali en River: el show más importante de su carrera
El camino hasta acá no fue recto. El documental La que le gana al tiempo, que Netflix estrenó a fines de 2025, mostró los tres años de silencio previos al regreso: las decisiones difíciles, los proyectos incómodos, la apuesta por una narrativa propia en lugar del camino más seguro.
Lo que se vio en River durante estas dos noches es la continuación directa de eso, aunque desde afuera pueda parecer simplemente un show muy grande. Vélez fue la bisagra, la prueba de que el regreso tenía sustancia. River es donde esa sustancia se termina de consolidar.

Una foto histórica: Lali bajo la lluvia durante su segundo show en River, el 7 de junio de 2026. - Instagram/@lali.
Y lo hace con momentos que no estaban ahí solo para emocionar. El homenaje al Indio Solari, que murió días antes de las fechas, fue uno de ellos: Lali fusionó No me importa con Ji Ji Ji y el estadio cantó junto a ella. Como cuando reinterpretó Vencedores vencidos en Vélez, volvió a demostrar que puede moverse entre el pop más directo y el rock más denso sin que ninguno de los dos suene a préstamo. Esa capacidad de expansión es parte de lo que la separa de otras figuras del pop local.
Eso no es nuevo tampoco. Lali lleva años construyendo una figura pública que no separa lo artístico de lo político, y que en los últimos tiempos se volvió más explícita. Fanático, uno de los temas centrales de su último disco No vayas a atender cuando el demonio llama, nació de un conflicto con el poder que ella eligió no ignorar ni bajar el volumen. La canción se convirtió en un himno y el himno en una declaración.
Además, en el Monumental, como en Vélez, la bandera LGBTIQ+ flameó sobre el público sin que nadie necesitara explicar nada. Esa es la política de Lali: no el discurso, sino el gesto.

Lali en River: el show más importante de su carrera. - Dale Play.
Kylie Minogue en los shows de Lali: un dueto histórico
La otra parte la resumió Kylie Minogue subiendo, tanto el sábado como el domingo, al escenario del Monumental. Cantaron juntas Can't Get You Out of My Head y Padam Padam. Ni un diluvio durante el segundo recital pudo detenerlas y el estadio respondió como era de esperarse.
Pero lo más significativo no fue el dueto en sí sino la dirección en que se dio: Minogue vino a Buenos Aires a ser invitada de Lali. Algo parecido había pasado cuando Chris Martin apareció en Tecnópolis durante la gira Futttura de Tini: un cruce que hasta hace poco hubiera parecido improbable y que empieza a volverse posible en esta escena. El pop argentino está jugando en otra cancha.

Impresionante imagen del recital de Lali en River - Dale Play.
Tras estas dos noches inolvidables, la pregunta obvia es qué viene después. Lali construyó su carrera tomando decisiones que no siempre fueron las más cómodas y eso la trajo hasta acá. Lo que sigue, por ahora, no está claro. Y eso también es parte del mérito.
Emanuel Juárez Periodista y productor de radio, TV y medios digitales. Emanuel aprovecha cada oportunidad para compartir información, opiniones y las últimas tendencias del mundo del espectáculo.













